Es sorprende ver cómo poco a poco ese futuro distópico que acostumbramos a ver en series como Black Mirror o en clásicos de la literatura como 1984 de George Orwell o Fahrenheit 451 se van tornando en una realidad, sirva como ejemplo el temible software FindFace, que emplea la Inteligencia Artificial para leer los pensamientos de los viandantes. Y es que los avances tecnológicos posibilitan hechos que antes solo existían en la imaginación de las personas más creativas.

Nos acercamos hacia un futuro fascinante con infinitas posibilidades de que nuestra sociedad se desarrolle y mejore, pero como ya ha vaticinado el gurú Elon Musk, tras estos avances hay una serie de riesgos inherentes sobre los que habrá que legislar más pronto que tarde.

Llegan las abejas con mochila

Sin abejas, el ser humano estaría abocado a su extinción

Siguiendo esta línea, el Daily Mail acaba de hacerse eco del desarrollo de una cámara tan pequeña que puede integrarse en la espalda de una abeja sin daño alguno, de modo que esta puede realizar la fascinante y vital labor de polinización mientras es monitorizada.

Y es que una labor tan ancestral y misteriosa como la polinización resulta fundamental para la especie humana. Como explica Greenpeace, la polinización es un servicio ecológico gratuito que realizan los insectos gracias al cual no solo disfrutamos de la miel, sino que sin ella nuestra existencia correría un grave peligro.

Plaguicidas, cambio climático, deterioro del medio ambiente y especies invasoras son los depredadores de la abeja

Porque gracias a la polinización se fecundan las plantas, algo fundamental para el medio ambiente. Y es que nosotros podemos sembrar para la agricultura, pero al margen de la manipulación humana, la vegetación es necesaria entre otras cosas para la fotosíntesis. ¿Qué sería de nosotros sin oxígeno?

Sin embargo, el cambio climático, los plaguicidas, el deterioro del medio ambiente o las especies invasoras están provocando que las abejas hayan diezmado su población y además, sean menos eficientes en su tarea polinizadora.

La polinización es una labor fundamental para la naturaleza. Pixabay

Por ello, la Universidad de Bangor ha desarrollado unas cámaras diminutas integradas en una especie de mochila ligerísima inocua para el insecto y que además no altera sus funciones vitales. Una de las características más fascinantes es que emplearán la propia energía eléctrica de las abejas para suministrar la electricidad requerida en su funcionamiento.

Paul Cross, el director de la investigación, lo explica así:

Este nuevo dispositivo realmente se aproxima mucho al concepto de "abejas con mochila", mucho mejor que lo que existe actualmente, que es casi como si llevaran una mesa con sillas. La población de abejas, nuestros polinizadores de cultivos y frutas, se enfrenta a grandes desafíos como los insecticidas o los ácaros, por mencionar algunos.

El doctor Cristiano Palego, un expire en microsystems de la Universidad de Bangor en el departamento de ingeniería electrónica, añade:

Los aparatos que monitorizan la labor de las abejas tienen limitaciones debido a su peso, tamaño o el suministro energético, algo que hemos solventado con microtecnología. Hemos demostrado que somos capaces de aprovechar la energía eléctrica que genera la propia abeja para que no requiera una batería. Además el dispositivo pesa un tercio de lo que pesa la abeja, más o menos como una gota de agua. El siguiente paso es desarrollar un receptor móvil para registrar y seguir la señal de la abeja en tiempo real.

Así que los avances tecnológicos, que en muchos casos parecen amenazar la existencia de la vida tradicional y rural, en este caso se presentan como salvadores de un ser fundamental y ancestral como las abejas. No obstante, tampoco podemos obviar el hecho de las enormes posibilidades de espionaje y control a las que esta tecnología abre la puerta.