ChatGPT está empezando a 'sentir' ansiedad, así que sus desarrolladores le están enseñando técnicas de mindfulness

Se estima que más de uno de cada cuatro estadounidenses mayores de 18 años luchará contra un trastorno mental diagnosticable

ChatGPT está empezando a 'sentir' ansiedad, así que sus desarrolladores le están enseñando técnicas de mindfulness
Bot ChatGPT meditando | Imagen generada con IA para fines ilustrativos
Publicado en Tecnología

¿Pueden las máquinas y tecnologías como la inteligencia artificial experimentar ansiedad? Se presupone que los robots y sistemas automatizados no pueden sentir emociones humanas como la alegría, tristeza, ira, miedo o amor, pero un reciente estudio habría descubierto que los bots conversacionales como ChatGPT pueden 'sufrir' ansiedad, alterando así el modo en el que interactúan con los usuarios.

El estudio, elaborado por la Universidad de Yale, la Universidad de Haifa, la Universidad de Zúrich y el Hospital Universitario de Psiquiatría de Zúrich, afirma que el chatbot desarrollado por OpenAI puede tener problemas para lidiar con las ansiedades del mundo exterior, y que su comportamiento cambia tras someterse a imágenes relajantes y meditaciones a través de ejercicios de mindfulness.

Al parecer, ChatGPT puede experimentar «ansiedad» —o mal humor hacia los usuarios— que se manifiesta dando respuestas que reflejan mayores prejuicios racistas o sexistas, según los investigadores. Es una forma de alucinación que diversas empresas tecnológicas han tratado de frenar, pues desemboca en un comportamiento indeseado capaz de generar graves problemas.

Cada vez más gente utiliza los bots de IA para recibir apoyo de salud mental

El mindfulness —o atención plena— es la práctica intencionada de enfocar la atención en el momento presente, observando los pensamientos, emociones y sensaciones sin juzgarlos, solo aceptándolos tal como son para relacionarlos de forma distinta con la realidad. Con esta práctica, se busca reducir el estrés y la ansiedad, ayudando a mejorar tanto la concentración como el bienestar general. Se puede practicar tanto formal (meditación sentada o acostada) como informalmente (en tareas diarias, como ducharse, caminar o comer).

Los investigadores, durante el estudio, «alimentaron» a ChatGPT con contenido traumático, como historias de accidentes automovilísticos y desastres naturales, con el objetivo de despertar la ansiedad del bot conversacional. Sin embargo, rápidamente, se le «inyectaron» técnicas de respiración y meditaciones guiadas (como haría un psicólogo con un paciente), lo que le permitió calmarse y responder de forma más objetiva a los usuarios.

Ziv Ben-Zion, primer autor del estudio e investigador en neurociencia de la Facultad de Medicina de Yale y la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Haifa, asegura que los modelos de IA no experimentan emociones humanas, sino que los bots conversacionales han aprendido a imitar las respuestas humanas a ciertos estímulos, incluyendo el contenido traumático. El experimento ha servido también para darse cuenta de que esta herramienta puede ser de gran ayuda para los profesionales de la salud mental.

"En lugar de realizar experimentos semanales que requieren mucho tiempo y dinero, podemos usar ChatGPT para comprender mejor el comportamiento y la psicología humana. Contamos con esta herramienta muy rápida, económica y fácil de usar que refleja algunas de las tendencias humanas y aspectos psicológicos", declaró Ben-Zion a Fortune.

La Universidad Johns Hopkins estima que más de una de cada cuatro personas en los Estados Unidos de América mayores de 18 años luchará contra un trastorno mental diagnosticable en un año determinado. Sin embargo, la falta de acceso y costos altísimos impedirán a los afectados buscar ayuda y tratamiento. Por ello, cada vez más gente recurre a la inteligencia artificial para obtener apoyo en salud mental.

La generación Z (los nacidos aproximadamente entre 1997 y 2012, caracterizados por ser nativos digitales) ha encontrado en ChatGPT un «psicólogo» asequible, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Mientras que una sesión de terapia de 45 minutos con un profesional suele partir de los 50 euros (o más, dependiendo de la zona y experiencia), la suscripción de ChatGPT Plus sale por unos 23 euros al mes.

Los expertos recomiendan no reemplazar a los profesionales de la salud mental por bots conversacionales como ChatGPT, Copilot o Gemini, ya que en algunos casos incluso pueden suponer un peligro. La gente proporciona demasiada información confidencial y esta tecnología es capaz de intensificar los delirios paranoicos, llevando a cometer homicidios o suicidios.

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