China desafía a Neuralink con la primera aprobación comercial mundial para un implante cerebral
NMT compite contra rivales extranjeros como Neuralink de Elon Musk o Synchron
La neurotecnología es el término que engloba todas las tecnologías desarrolladas para entender el cerebro, visualizar sus procesos, controlar, reparar o mejorar sus funciones. Si bien lleva cerca de un siglo con nosotros, no ha sido hasta las últimas décadas con las imágenes cerebrales obtenidas mediante resonancia magnética que los investigadores han podido identificar qué áreas del cerebro se activan o desactivan durante determinadas tareas.
Gracias a la neurotecnología, se están desarrollando fármacos para tratar alteraciones mentales y tecnologías dedicadas a la rehabilitación neurológica después de accidentes cerebrovasculares. Algunos ejemplos de técnicas y herramientas más destacadas de este sector son la neuroimagen, la estimulación cerebral profunda o las interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés).
Una de las empresas dedicadas al desarrollo de interfaces cerebro-computadora es Neuralink. Fundada por Elon Musk, sus BCI implantables permiten al cerebro humano controlar dispositivos externos directamente con el pensamiento. Ya hay algunos pacientes en el mundo que los integran, aunque todavía hay mucho camino que recorrer. Y la competencia es cada vez más fuerte. China ya ha conseguido la primera aprobación comercial mundial para un implante cerebral.
El dispositivo se instala en la corteza cerebral, zona que controla el movimiento
Neuracle Medical Technology (por sus siglas, NMT), ha obtenido la aprobación para su sistema BCI implantable, el cual ha sido diseñado para restaurar la función motora en pacientes con lesiones de la médula espinal. Con esta aprobación, la tecnología puede venderse comercialmente. Muchos consideran a esta compañía la principal rival de Neuralink de Musk, y este avance hizo que sus acciones subieran hasta un 10 % en un solo día.
Hasta ahora, las interfaces BCI se consideraban tecnología experimental, pero con la aprobación regulatoria de NMT los médicos pueden recetarlo e implantarlo como dispositivo médico. Es cuestión de tiempo que se vuelvan tan habituales como los marcapasos, lo cual es bienvenido, ya que es una tecnología con la que se busca mejorar la calidad de vida de las personas.
Con el tamaño aproximado de una moneda, la interfaz de NMT es totalmente inalámbrica. El dispositivo principal se implanta en el cerebro y no penetra el tejido cerebral. Se coloca sobre la corteza cerebral, lo que reduce el riesgo de daños. Funciona leyendo las señales de esa parte del cebrero, que se sabe que es la que controla el movimiento. El dispositivo convierte las señales en comandos para mover la mano.
Todo parece indicar que China estaría impulsando el desarrollo de tecnologías de vanguardia, como las BCI, pues considera que son una potencial ventaja estratégica para el país. Otras tecnologías por las que China está apostando muy fuerte es la inteligencia artificial, la computación cuántica, la biotecnología y los semiconductores.
Empresas como NMT están siendo presionadas por China para competir con potenciales rivales extranjeros como Neuralink o Synchron. Para conseguirlo no solo están agilizando los procesos de aprobación, sino también financiando y apoyando los ensayos clínicos. Esta innovadora tecnología podría revolucionar la medicina y, además de restaurar la función motora, podría utilizarse para recuperar el habla, la visión o incluso tratar enfermedades como la epilepsia o el Parkinson, que son muy debilitantes.