Científicos suecos se pasan el juego de la impresión 3D: así es la copa de vino más pequeña del mundo
Un grupo de científicos suecos ha creado la copa de vino más pequeña del mundo en una prueba de impresión 3D.
El pasado 7 de julio, Nature Communications publicó un artículo que ponía el interés en los nuevos métodos de impresión 3D que han realizado un equipo de científicos suecos. La impresión 3D cada vez tiene mayor acogida en la población. Tal es así que impresoras de este tipo ya están disponibles en el mercado para el uso personal.
Al principio, las técnicas de impresión 3D eran costosas y consumían mucha energía. Los dispositivos que podían realizar esta clase de trabajos eran caras y lentas, ahora la técnica se ha mejorado en todos los sentidos. Nature Communications y otros como Ars Technica se han hecho eco de lo que han logrado varios científicos suecos usando vidrio de sílice.
En una prueba de impresión 3D han creado la copa de vino más pequeña del mundo
La técnica con este compuesto ha agilizado un proceso que normalmente tarda mucho más. ¿Para qué sirve este elemento? En concreto el material de vidrio se suele usar como resonador óptico para las telecomunicaciones de fibra óptica. Por tanto, la exitosa prueba permitirá en un futuro no lejano poder imprimir 3D tecnología de este tipo. Sin duda un gran avance.
Aparte de este adelanto en materia de impresión 3D, el equipo sueco ha sido noticia en otros medios debido a la prueba que han hecho para enseñar a todos los presentes la funcionalidad del material y la maquinaria. Este grupo de expertos ha impreso la copa de vino más pequeña del mundo.
¿Cómo es esto? Muy fácil, el dispositivo puede hacer uso de una tecnología casi microscópica. Por tanto y aprovechando el momento han querido imprimir una figura en forma de copa de vino hecha de vidrio real. En la fotografía microscópica, aunque muy definida, que se ha compartido puede verse que realmente la figura tiene forma de copa.

Proceso de creación de la copa de vino más pequeña del mundo con vidrio de sílice
No es una copa al uso como hoy estamos acostumbrados, ya que tiene más aspecto de cáliz. Aun así, es ya destacable que se haya podido hacer esto. Más teniendo en cuenta que su parte más ancha tiene el tamaño de un cabello humano. No solo consiguen algo extraordinario, sino que además fabrican algo digno del libro Guinness de los récords.
Ahora bien, y lejos de la anécdota, lo cierto es que poder imprimir con vidrio de sílice con esta técnica facilita que en el futuro se pueda usar en escenarios prácticos. Así lo ha declarado Po-Han Huang, estudiante de doctorado en KTH y principal autor del estudio de esta técnica.
Antes de implementarse, señalaba, el vidrio de sílice debía calentarse a cientos de grados. Ya “no hay necesidad de tratamiento térmico y el vidrio puede soportar el calor extremo en las aplicaciones". Por tanto, es de esperar que pronto pueda aplicarse de manera amplia en proyectos que tienen que ver, por ejemplo, con la nanotecnología.
La tecnología de impresión 3D no deja de mejorarse año tras año. Estos dispositivos, disponibles en plataformas como Amazon, tienen la capacidad de imprimir piezas que nos hagan falta al igual que figuras. Solo hay que tener los planos que muchas veces se publican en la red para poder hacerlo. En el plano de la precisión también se está mejorando exponencialmente. Y es que con ellas, como se ha visto, se pueden fabricar piezas minúsculas.