Es interesante descubrir cómo las compañías tecnológicas innovan con el objetivo de conseguir nuevos logros. Ese es el caso de Microsoft, que recientemente ha creado un centro de datos un tanto peculiar. Peces, algas y demás elementos que viven bajo el mar tienen un nuevo compañero.

Microsoft se pasa al mar para ubicar sus enormes servidores, ¿por qué?

El proyecto de Microsoft te puede recordar a los cables submarinos que te conectan a Internet, aunque los protagonistas son diferentes: los gigantescos servidores de la empresa. La compañía fundada por Bill Gates y Paul Allen quiere minimizar costes y para ello ha encontrado en el mar a su mejor aliado.

Microsoft se ha pasado al mar para darle ubicación un proyecto interesante que puede ser muy importante para el futuro. Ahora surgen varias incógnitas: ¿Pueden situarse los servidores bajo el agua? ¿Cuáles son los beneficios de esta idea? ¿Cómo ha sido la sumersión?

Project Natick con el mar como aliado

Toda la innovación de Microsoft referente a sus servidores pasa por un nombre en concreto: Natick. Esa es la denominación del proyecto que tiene como principal protagonista al último centro de datos instalado por la compañía.

Todos los datos con lo que trabaja Microsoft, que son muchísimos, requieren una cantidad inmensa de energía para mantener los servidores fríos. Como leemos en Tecon, en 2016 el 44% de la energía utilizada por los centros de datos de la compañía procedía de fuentes renovables. Pero esto no es suficiente.

Microsoft quiere reducir de forma notable la electricidad que emplea en el enfriamiento de sus gigantescos servidores. ¿La respuesta a esta cuestión? El mar.

Microsoft ha creado el primer centro de datos sumergido en el mar. Wired

¿Qué mejor que el agua para enfriar el nuevo centro de datos? Así lo han pensado desde Microsoft, que se ha ido cerca de las islas de Orkney (Escocia) para localizar su nuevo trabajo. El proyecto Natick ya ha comenzado y nosotros te vamos a contar todos los detalles.

Microsoft quiere impulsar la eficiencia energética, según reporta BBC, y para ello ha sumergido ya su último centro de datos en Orkney, uno de los lugares más importantes de investigación de energía renovable.

El proyecto tiene una duración de cinco años, durante los cuales los trabajadores estudiarán cómo funciona el proceso de enfriamiento de los enormes servidores solo con la ayuda del agua. Microsoft se ha asegurado de trabajar con los mejores expertos en el ámbito para construir un proyecto fiable.

Tal y como explica la compañía en un comunicado, el proyecto Natick ha contado con la ayuda de pioneros en energía marina para crear centros de datos submarinos que puedan ofrecer los servicios a las ciudades costeras en el menor tiempo posible.

Con la sumersión de estos gigantescos servidores Microsoft no espera solo mejorar sus servicios, sino reducir los costes de enfriamiento, además de otras ventajas. Así lo explica Ben Cutler, encargado del proyecto Natick:

Creemos que realmente conseguimos un mucho mejor enfriamiento bajo el agua que en tierra. Además, debido a que no hay gente, podemos sacar todo el oxígeno y la mayor parte del vapor de agua de la atmósfera, lo que reduce la corrosión, que es un problema importante en los centros de datos.

Hace tan solo unos días, el proyecto Natick pasó de probar el funcionamiento de la tecnología a sumergir el centro de datos en aguas escocesas. ¿Cómo ha ido este arriesgado movimiento? ¿Cuáles son las características del primer centro de datos sumergidos del mundo?

Cinco años para ver si es éxito o fracaso

El centro de datos sumergido en la costa de Orkney es experimental, pero sirve de claro ejemplo para entender cómo funcionarías los otros centros si fuesen instalados. Como mencionamos anteriormente, este proyecto tiene una duración de 5 años, en los que no se podrá intervenir si aparece algún problema.

La infraestructura sumergida en Orkney no es tan grande como las instaladas en tierra, aunque cuenta con 12,19 metros de largo, 12 bastidores formados por 864 servidores y 27,6 petabytes de información, es decir, espacio para almacenar cinco millones de películas.

Tras comprobar que la tecnología era eficaz y segura, Microsoft llevó a cabo la inmersión a principios de junio. Podemos ver cómo fue en el siguiente vídeo:

Como puedes ver, el centro de datos fue llevado hasta la costa para ser sumergido conectado a dos cables. En primer lugar, uno de ellos está dedicado a la alimentación, utilizando energía renovable de islas cercanas. En segundo lugar, el cable restante es de fibra óptica y se centrará en ofrecer Internet a los usuarios.

Según explica El Economista, el proyecto Natick funcionará gracias al uso de energías renovables como la eólica, la mareomotriz y la solar. Todo esto irá acompañado de la ayuda del frío del agua, que servirá para enfriar los gigantescos servidores.

Microsoft ya ha puesto en marcha el primer centro de datos sumergido del mundo. Por delante quedan 5 años para analizar si los servidores funcionan de forma adecuada o la compañía tiene que desistir en una idea tan innovadora.