Ya es una realidad: lo que menos hacemos con nuestro móvil es llamar. Mantener conversaciones en WhatsApp, leer noticias, responder los correos electrónicos, estar al día en las redes sociales y por supuesto comprar. Y es que ese pequeño artilugio es capaz de casi todo. Una ventana al mundo.

De hecho, nuestros hábitos han cambiado tanto que el 73% de los chinos compran en internet al menos una vez por semana, seguidos de ingleses y alemanes con unos porcentajes de 45% y 40%, respectivamente. En España, aún estamos lejos, pero en solo un año hemos pasado del 19 al 27%, según detalla La Vanguardia. Compramos ropa, electrodomésticos, entradas para eventos, dispositivos electrónicos, otros móviles…

Si quieres ahorrar, olvídate de comprar desde tu móvil

Pero no es la única costumbre que hemos modificado. Como explica El Mundo, desde 2016 ya se navega más en internet a través del móvil que desde el ordenador. Desde luego, no solo la evolución de los smartphones ha influido, también el incremento de la velocidad de internet ha provocado este cambio de tendencia. Por ello no es de extrañar que cuando compremos online, lo hagamos desde nuestro smartphone, que al fin y al cabo lo tenemos siempre a mano.

Sin embargo, esto constituye un auténtico desastre si nos encontramos en época de vacas flacas, como detalla la web Co. Design. Y es que si quieres ahorrar, comprar desde tu móvil es una idea horrenda.

Cómo los móviles cambian tus hábitos de consumo

Ojo, puedes seguir comprando online buscando los mejores precios, pero un estudio reciente publicado por Science Direct evidencia que será mejor que lo hagas desde el ordenador que desde tu smartphone. Ya no es que sea un peligro para tu cartera el disponer del móvil durante la mayor parte del tiempo y que las tiendas online nunca cierren, que también. Pero hay una razón oculta que acaba de ser descifrada.

Comprar desde el móvil puede desatar nuestros instintos más caprichosos. Pixabay

Ying Zhu, profesor de marketing de la Universidad de Columbia Británica, ha dirigido este estudio centrado en medir cómo las pantallas táctiles afectan a nuestro comportamiento como consumidores. Increíble, ¿verdad? Al parecer, la gente es más proclive a realizar gastos superfluos y frívolos si compran en sus teléfonos que si lo hacen frente a una pantalla de ordenador. ¿Pasará lo mismo con los All-in-one que tienen pantalla táctil? No es cuestión de dispositivo, sino de forma de usarlo.

Zhu y su colaborador Jeffrey Meyer desarrollado una serie de experimentos de laboratorio entre varios participantes para observar cómo los diferentes dispositivos electrónicos afectan a los impulsos consumistas. Su objetivo era ver si sus planes de compra cambiaban hacia algunos caprichos como bombones o chocolate, o por el contrario preferían artículos más prácticos, como comida o artículos de oficina.

En un experimento, a los participantes se les suministró arbitrariamente un ordenador de sobremesa o una pantalla táctil. Después, fueron ofreciéndoles diversos artículos como cupones para restaurantes, cursos de cocina, etc. A continuación, fueron encuestados sobre su percepción e intenciones de compra.

Sorprendentemente, los participantes que portaban pantallas táctiles se decantaban hacia productos placenteros mientras que los que usaban un ordenador eran mucho más juiciosos a la hora de comprar.

Zhu lo explica así para la web Mental Floss:

La naturaleza divertida y juguetona de la pantalla táctil anima a los consumidores en favor de los productos hedonistas, mientras que la lógica y la funcionalidad prevalece en los usuarios del ordenador.

Si quieres comprar solo lo que necesitas, usa un ordenador. Pixabay

Pero no es la única conclusión que extrajeron. Al parecer, también cambia la forma de pensar de nuestro cerebro. De hecho, los participantes que empleaban tecnologías táctiles obtuvieron mejores puntuaciones en pruebas de pensamiento en base a la experiencia que los usuarios de ordenador, que sacaron mejores notas en pruebas de pensamiento racional.

Zhu esgrime las causas:

Cuando estás en un modo experimental, estás excitado. Pero cuando te encuentras en el ordenador de sobremesa, con todos los emails de trabajo y demás, esa interfaz te hace ponerte en un modo muy racional. Por eso buscas funcionalidad.

Así que ya lo sabes. Si quieres ahorrar o simplemente no puedes permitirte el lujo de despilfarrar tu dinero, lo mejor que puedes hacer es mantenerte alejado del móvil y pensártelo dos veces a la hora de comprar a través de él.

Es cierto que a través de internet puedes encontrar grandes ofertas, pero mejor que el último paso lo hagas desde un ordenador, por aquello de comprar con cabeza y no con la alegría de tus dedos. Tu cartera lo agradecerá.