Crean un mini-robot portero de cuatro patas y sí, para más balones que el mejor de los humanos
Mini Cheetah es ya un conocido en el mundo de la robótica. Lo que no sabíamos era su gran capacidad para parar disparos en el argot futbolístico
En anteriores ocasiones, hemos asistido a una continua disposición de robots con una serie de facultades diferenciales. Los hemos podido observar realizando controles de vigilancia o, simplemente, inspecciones oculares por terreno con diversos obstáculos. LO que no sabíamos es que, además, pueden llegar a tener unos reflejos increíblemente desarrollados. La variante perro robot es una de las más estandarizadas, ya que ya existen varios proyectos centrados en la realización de toda una serie de tareas diferentes.
El ejemplo más claro nos lo muestra el perro robot de Boston Dynamics, pero lo cierto es que hay otros modelos con cualidades, también, diferenciales. De igual manera, hay presentes modelos con varios tamaños, algo que sirve para explorar distintas herramientas. La Universidad de Berkeley acaba de aprovechar lo desarrollado anteriormente para agregar una función única y, sobre todo, muy curiosa. ¿Está un mini-robot preparado para poder ser un gran parador de penaltis? Se trata de una unidad que ha sido especialmente preparada para ello.
Veamos, por tanto, cuáles son las claves principales de la tecnología que incorpora para poder llevar a cabo esta tarea, por qué se trata de una opción muy interesante desde el punto de vista de la innovación y, por supuesto, qué objetivo tiene la inclusión de un sistema de detección de estas características. ¿Se aprovecharán los datos obtenidos con el objetivo de disfrutar de nuevas habilidades en el medio plazo?
El robot perro creado para parar todo tipo de disparos
¿Por qué este robot se encuentra muy a gusto con el balón? Es cierto que no sabe regatear y, ni siquiera, controlar un balón, pero es muy bueno atrapando el balón tras un disparo. De hecho, su tasa de acierto es del 87,5%, una media muy superior a la que presenta la mayoría de los porteros profesionales. Una serie de sensores y tecnología de última generación son los que permiten disfrutar de este gran nivel.
En las imágenes se puede observar cómo una serie de investigadores llevan a cabo múltiples disparos de diversa intensidad con el objetivo de entrenar el sistema basado en inteligencia artificial de la máquina. La robótica es una tecnología que se basa en el aprendizaje continuo, por lo que es común realizar pruebas continuadas para obtener un mejor rendimiento en una tarea determinada. En el caso de este robot, la mejora de la práctica sirvió para lograr un coeficiente de acierto especialmente alto.
De acuerdo con el paper de la investigación, el objetivo del estudio era comprobar hasta qué punto era posible combinar el desarrollo de la red neuronal y la obtención de una rápida respuesta. De igual modo, la clave del proceso estaba directamente ligada a la capacidad del exoesqueleto para poder llevar a cabo la orden dada. Todo ello, cabe precisar que debía realizarse en apenas unas centésimas de segundo, algo que permite comprender lo avanzada que está esta tecnología en el mundo de la robótica.
El Mini Cheetah, que es como así se le conoce a este cuadrúpedo de metal, es la creación del Laboratorio de Robótica Biomimética del MIT. No es una alternativa de nuevo diseño, ya que lleva presente en la industria desde hace algún que otro año. De hecho, ha servido para la realización de varias propuestas interesantes y estudios con resultados de gran relevancia dentro de la cultura de la robótica. En esta ocasión, sus 9 kilogramos de metal no fueron un obstáculo para conseguir tener una alta tasa de acierto a la hora de parar disparos.