Muchos observamos las criptomonedas como una especie de colchón para nuestra vejez e incluso, los más optimistas, como una forma de intentar hacerse rico de forma legal invirtiendo en ellas.

No obstante, a pesar de ser un mercado terriblemente fluctuante y con cierta opacidad que nos hace ser cautos, el mismísimo John MacAfee (sí, el de los antivirus) está convencido de que el Bitcoin alcanzará el medio millón de dólares en solo tres años.

Pero no es tan fácil. Está claro que el Bitcoin copa todas las portadas, pero aunque goce de mayor popularidad, no es el único y en muchos países no gusta su peculiar forma de proceder, por ello no es de extrañar que China haya prohibido los ICO, que Singapur amenace con seguir su estela y que incluso Estados Unidos haya advertido sobre la turbiedad de algunos asuntos.

Sin embargo, las criptomonedas siguen adelante imparables y donde en unos países prohíben, en otros valoran seriamente lanzar su propia criptomoneda, como en el caso de Rusia, según cuenta Engadget.

Y es que Rusia ha hablado abiertamente sobre la posibilidad de crear su propia criptodivisa y es bastante probable que esta idea se haga realidad más pronto que tarde. Los medios del país comentan que el ministro de comunicaciones Nikolay Nikiforov ha confirmado el plan de lanzar una moneda digital controlada por el estado.

El criptorublo pronto podría ser una realidad. La Red

¿Cómo funcionaría el Criptorublo?

Eso sí, tampoco te pienses que vas a generar rublos virtuales con tu ordenador de la noche a la mañana. Aunque se inspiraría en el Bitcoin para el minado de moneda de forma que el control estuviese descentralizado y mejorar la confianza de los inversores, no sería tan sencillo como parece. De hecho, se cree que este proceso seria trackeado como si de una moneda convencional se tratase.

¿Cuál es el objetivo de este ciber-rublo? Permitir que Rusia arrancase su propia economía digital sin depender del devenir del rublo tradicional, de la variabilidad de las monedas de otros países o de otras criptomonedas. Suena muy bonito, pero en realidad ya hemos visto como cuando hay un crack como el del 29 o una noticia que sacude un mercado (sirva como ejemplo el rumor de que Apple iba a ser comprada por Google), estos no se comportan de forma estanco y en general, se contagia.

Con el criptorublo, Rusia quiere sacar tajada del blanqueo de dinero

No obstante, con este criptorublo podrías intercambiar monedas digitales por convencionales, aunque los organismos de control podrían requerirte una prueba de su origen en caso de querer usar esta táctica para lavar dinero y otras turbias artimañas. Además, tendrás que pagar un impuesto del 13% sobre el total intercambiado.

¿Cómo, un gravamen del 13%? Has leído bien. Rusia quiere asegurarse de que si hay personas que saltan los controles y emplean el ciber-rublo para lavar su dinero, que la madre patria saque tajada de ello. Y es que, si no puedes vencerlos, únete a ellos.

¿Hay fecha de lanzamiento?

Desgraciadamente, nadie ha puesto una fecha de lanzamiento para lanzar la criptomoneda rusa, si bien Nikiforov lo ha pintado tan bien que parece que está a la vuelta de la esquina. De hecho el político ruso cree que si ellos no lo hacen, otro país asiático o europeo se les adelantará en menos de dos meses.

Obviamente se trata de una exageración, pero algo de razón lleva. China se ha puesto dura con las criptodivisas en parte porque venía cómo la especulación perjudicaba a los yuanes en favor de los bitcoins y lógicamente, Rusia no quiere que le pase lo mismo en su terreno.

Se trata de un sentimiento generalizado, por eso desde numerosos organismos se pide más control. O ser más práctico y como en el caso de Rusia, sacar ventaja de ello.