@realDonaldTrump es una de las cuentas más populares de la red social Twitter. Día sí y día también, Trump emplea la plataforma para soltar auténticas bombas informativas, incluso para hablar de posibles ataques nucleares contra la Corea del Norte de Kim Jong-un.

Sin embargo, el presidente de Estados Unidos ha recibido un duro revés por parte de la Justicia, y tiene mucho que ver con su participación en Twitter. No podemos asegurar que Trump vaya a superar este problema, más duro incluso que cuando Jong-un le definió como "viejo lunático".

La Justicia decide ponerle límites al uso que Trump hace de su cuenta oficial de Twitter

Donald Trump ya ha iniciado la construcción del muro de México, país al que Ford trasladó la producción del coche eléctrico para plantarle cara al presidente. Sí, Trump está construyendo dicho muro, pero no puede hacer algo mucho más sencillo: bloquearte en Twitter.

Si conoces la importancia que esta red social tiene en la carrera política del presidente, sabrás que esta prohibición es algo que no le hará nada de gracia. Pero, ¿por qué no puede bloquear a las cuentas que desee? ¿Quién lo impide?

Trump, toca aguantar a los críticos

El perfil de Donald Trump en Twitter es oficial, como podemos ver en su biografía, en la que se define como 45º Presidente de los Estados Unidos de América. Trump la utiliza desde su papel de político y líder del país, por lo que tiene que hacer frente a una serie de prohibiciones.

Así lo ha considerado Naomi Reice Buchwald, jueza del tribunal federal del Distrito Sur de Nueva York, como bien informa La Vanguardia. La jueza ha dado un importante paso y ha considerado "inconstitucional" que Donald Trump bloquee a aquellos que lo critican en Twitter.

Trump ya no podrá bloquear a las cuentas que quiera en Twitter. PolitiFact

Reice Buchwald ha establecido que el bloqueo de usuarios críticos en la red social atenta contra los derechos de los mismos, que no pueden hacer uso de su libertad de expresión. Tal y como explica Cope, a inicios de 2017 algunos ciudadanos estadounidenses denunciaron a Donald Trump por tal comportamiento.

Los demandantes alegaron que Trump ha sido elegido por la ciudadanía de Estados Unidos, por lo que la cuenta oficial de su cargo debe ser visible para todos los usuarios. De esta forma, el presidente debe aguantar las ganas y no darle el botón de "Bloquear", por mucho que le cueste.

La demanda ha terminado con éxito para los ciudadanos que han denunciado a Trump, ya que la jueza federal les ha dado la razón recurriendo a la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. ¿Qué establece esta ley? ¿Deberá cumplirla Donald Trump?

Ataque directo a la libertad de expresión

La jueza federal encargada del caso ha sentenciado que Donald Trump se salta directamente la Primera Enmienda de la Constitución al bloquear en Twitter a aquellos usuarios que le critican. Esta enmienda hace referencia directa a la libertad de expresión, esa que está reduciendo el político con dichos bloqueos.

Como leemos en Infobae, Naomi Reice Buchwald ha definido los tweets de Trump como un "foro público" al que todos los usuarios tienen derecho a acceder. La diferencia de opiniones no es razón para que el presidente pueda bloquear a otros usuarios de la red social y la jueza lo queda claro con las siguientes palabras:

Este caso requiere que consideremos si un funcionario público puede, de acuerdo con la Primera Enmienda, ‘bloquear’ a una persona de su cuenta de Twitter en respuesta a las opiniones políticas que esa persona ha expresado, y si el análisis difiere porque ese funcionario público es el Presidente de los Estados Unidos. La respuesta a ambas preguntas es no.

Bloquear en Twitter a los usuarios críticos es una discriminación que viola la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense, y "ningún funcionario del gobierno —incluido el presidente— está por encima de la ley, y se supone que todos los funcionarios del gobierno siguen la ley como ha sido declarada".

A Donald Trump le toca respetar la Constitución y dejar de bloquear a todo el que se le antoja. Es más, deberá desbloquear a todos aquellos usuarios que actualmente no pueden ver sus tweets, ya que esto limita su libertad de expresión.

Desde el Knight Institute, que lideró la demanda contra el presidente, han declarado que están satisfechos con la decisión, "que refleja una aplicación cuidadosa de los principios básicos de la Primera Enmienda a la censura del gobierno sobre una nueva plataforma de comunicaciones".

Trump ya no solo tiene que hacer frente al hecho de que hasta una inteligencia artificial juegue con su libro más odiado, Fuego y Furia, sino que también debe agachar la cabeza y aceptar que no puede utilizar su red social preferida como él quiere.