El crucero de vela más grande del mundo tiene 220 metros de eslora y ha establecido un nuevo récord de velocidad
El Orient Express Corinthian está diseñado para ofrecer la experiencia más exclusiva posible
Puede que los barcos de vela ya no tengan la importancia que tuvieron hace unos cuantos siglos en el ámbito comercial a nivel mundial, pero siguen utilizándose en regatas de alta competición, en el turismo de lujo y hasta en la educación, ya que embarcaciones como el Juan Sebastián Elcano de España son utilizados para formar de manera práctica a los futuros oficiales y marinos. Las nuevas tecnologías también han favorecido a su renacimiento por su sostenibilidad.
El mundo quiere descarbonizarse porque la quema de combustibles fósiles incrementa los gases de efecto invernadero, lo que a su vez contribuye al calentamiento global. La industria naviera, para reducir sus emisiones de carbono, está volviendo a sus raíces, pero aprovechando las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías. Existen grandes cilindros verticales que aprovechan el efecto Magnus para impulsar los buques de carga más pesados, así como velas de ala (wing sails), que son paneles rígidos, similares a las alas de un avión, controlados por ordenador para optimizar el viento de forma automática.
Los avances tecnológicos permiten que también existan cruceros de vela. El Orient Express Corinthian es uno de los ejemplos más destacados. Con 220 metros de eslora y un desplazamiento bruto de 25.200 toneladas, es el crucero de vela más grande del mundo. Durante las recientes pruebas de propulsión, alcanzó aproximadamente 22 kilómetros por hora navegando solo a vela con vientos de alrededor de 37 kilómetros por hora. Según el astillero, no hay precedentes para un velero de este tamaño, y se espera que una vez esté en servicio, alcance los 32 km/h.
Sus velas pueden girar 360 grados, y los mástiles inclinarse hasta 70 grados
El Orient Express Corinthian está diseñado para ofrecer la experiencia más exclusiva posible. Con capacidad para albergar a 110 pasajeros en 54 suites, su «secreto» es el sistema de velas sólidas de Chantiers de l'Atlantique, que utiliza tres mástiles con una superficie vélica de casi 48.500 pies cuadrados. Cuando la energía eólica no es suficiente para moverlo, el barco puede recurrir a un motor alimentado con GNL (Gas Natural Licuado).
Cada mástil de fibra de carbono tiene una altura aproximada de 69 metros, montados sobre aparejos de ballestron. Cada mástil soporta unos 1.490 metros cuadrados de superficie vélica, lo que confiere al buque una importante capacidad de propulsión eólica. La idea tras este sistema se remonta a más de una década. El astillero Chantiers de l'Atlantique presentó por primera vez el concepto de un crucero de vela moderno (el Eoseas) en 2009, y desde entonces ha ido perfeccionando el diseño para grandes buques de viajeros.
El diseño permite que las velas giren 360 grados, mientras que los mástiles pueden inclinarse hasta 70 grados para optimizar los ángulos del viento. A máxima altura, el barco tiene un calado aéreo de unos 100 metros, pero el sistema de inclinación permite que los mástiles bajen cuando sea necesario, permitiendo que la embarcación pase por debajo de puentes u otros obstáculos a lo largo de su ruta, según se informa.
El Oriente Express Corinthian alcanzó un hito importante en junio de 2025, cuando el buque fue botado por primera vez tras aproximadamente cuatro meses y medio de ensamblaje. En septiembre del año pasado, el proyecto avanzó aún más con la instalación de los tres mástiles. Ya se han iniciado los trabajos en el segundo barco de la serie, y la entrega se espera para primavera de 2027.