El gigante de los automóviles Ford ha resuelto un importante problema y lo ha hecho pidiendo ayuda a un ordenador cuántico
El ordenador cuántico que Ford Otosan usa es de D-Wave, una empresa estadounidense especializada en su desarrollo y venta

Si pensabas que la inteligencia artificial era la última gran tecnología que cambiaría el mundo, espera a que llegue la era de la computación cuántica. Los ordenadores con chips cuánticos (Google y Microsoft ya están inmersos en su desarrollo) procesan la información mucho más rápidamente que los superordenadores convencionales, permitiéndoles resolver problemas matemáticos extremadamente complejos, descubrir nuevas medicinas, romper sistemas de cifrado, mejorar los modelos de IA, etc.
Entender la computación cuántica no es sencillo. Incluso Google ofrece un millón de dólares a quien "descubra" para qué puede ser útil. Y aunque todavía faltan unos años para que madure, las agencias de ciberseguridad ya están alertando de los peligros que supondrá cuando los «ciberdelincuentes cuánticos» le pongan las manos encima.
Actualmente, ya se comercializan ordenadores cuánticos. Una de las principales compañías del sector es D-Wave Quantum Inc., con sede en Palo Alto (California). Diversas organizaciones utilizan sus equipos para labores de investigación. Curiosamente, el gigante automovilístico Ford lo ha introducido en una de sus plantas de producción para optimizar sus resultados.
La planta planea activar la programación cuántica en más talleres

Ordenador cuántico de D-Wave
Ford Otosan es una empresa automovilística turca que fabrica vehículos comerciales para Ford. Fundada en 1959, es la mayor productora de vehículos comerciales de la firma en Europa. Destaca por contar con uno de los mayores centros de I+D para automoción del Viejo Continente, y en el año 2023 disponía de una capacidad de producción de más de 740 mil vehículos, más de 430 mil motores y 140 mil sistemas de propulsión.
El popular ordenador cuántico de D-Wave se implementó recientemente en la planta de producción de Ford Otosan. La planta tiene capacidad para 1.500 variantes de la misma línea; la alta variabilidad presenta problemas cuando la capacidad es limitada en el taller de chapa y pintura o en la línea de montaje.
Anteriormente, Ford Otosan utilizó solucionadores propietarios y de código abierto para obtener resultados optimizados, cuya solución tarda entre 10 minutos y una hora. Sin embargo, usando el ordenador cuántico de D-Wave, el tiempo de programación para producir 1.000 vehículos se ha reducido de 30 minutos a solamente cinco, según el comunicado de prensa.
Es fundamental que Ford Otosan mantenga los más altos estándares de eficiencia y procesos de producción para satisfacer la demanda de los clientes. Gracias a la tecnología de D-Wave, hemos desarrollado e implementado una aplicación de optimización cuántica que supera lo que podíamos lograr con un enfoque puramente informático clásico - Ziya Dalkılıç, científico de datos de Ford Otosan
Al reducir los desequilibrios en la carga de trabajo, Ford Otosan busca minimizar la frecuencia de mantenimiento no planificado, garantizando así un proceso de producción más estable. Además, optimizar los plazos más largos también puede ayudar a mitigar la incertidumbre de los proveedores y reducir los retrasos en el suministro. Como resultado, se espera aumentar la producción máxima de vehículos por hora.
Por si fuera poco, Ford Otosan también planea activar la programación cuántica en más talleres de carrocería y extender sus beneficios de optimización a otros procesos, como los talleres de pintura, las líneas de montaje y las zonas de amortiguamiento. "La programación de la producción exige una planificación meticulosa y respuestas ágiles, y los métodos de computación clásica a menudo tienen dificultades para adaptarse a la creciente escala y complejidad de la industria manufacturera", afirmó el Dr. Alan Baratz, director ejecutivo de D-Wave.