Una de las principales diferencias que existe entre Android e iOS se produce a la hora de ofrecer nuevas actualizaciones en los terminales. En el caso de Apple, suele ofrecer cobertura para terminales que han salido al mercado hace varios años. En cambio, Google deja esta opción en manos de los fabricantes de los mismos.

De esta forma, son estos los que promocionan las nuevas versiones que tienen lugar a los consumidores, una práctica que suele ir acompañada de una serie de polémicas. ¿Por qué un fabricante que base su desempeño en Android decide no incluir en la lista de actualizaciones en un modelo que salió al mercado, por ejemplo, hace un par de años?

La fragmentación está afectando más conforme al aumento de versiones

La excusa que suele ponerse está relacionada con el uso de una tecnología obsoleta dados los requerimientos de estas nuevas actualizaciones. ¿Esto qué es lo que provoca? La temida fragmentación que lleva años afectando al sistema operativo diseñado por Google.

Como es lógico, esto afecta a los usuarios que compraron modelos de gama alta un par de temporadas atrás. Es muy probable que, a día de hoy, continúe siendo un buen móvil, pero es posible que el fabricante crea que la nueva actualización (con capa de personalización incluida) ya no sea beneficiosa para el público.

¿Hay una posición oculta que apuesta por el consumismo? ¿Podemos culpar a la obsolescencia programada de una práctica que permite mover miles de millones de euros cada año? Veamos cómo se encuentra actualmente el panorama Android. La fragmentación, ante tantas actualizaciones, ha provocado que al cierre de estas líneas solamente el 12% de los usuarios posea la versión Oreo.

Una fragmentación estancada en Lollipop, Marshmallow y Nougat

Tal y como era de esperar, las 3 versiones anteriores a la actual son las que poseen la mayor cuota de usuarios. Este proceso ha ido repitiéndose de manera sucesiva a raíz de la publicación de nuevas actualizaciones. En este sentido, Lollipop, Marshmallow y Nougat se mantienen en lo alto del podio en relación al número de usuarios.

La fragmentación de Android mantendrá esta tendencia si se mantiene la misma política. Europa Press

Según se puede leer en Europa Press, la versión Oreo, tras casi un año en el mercado, tan solo cuenta con el 12% de la cuota total de usuarios Oreo. ¿Puede hablarse de éxito o era de suponer que a día de hoy se habría alcanzado una cifra superior?

La fragmentación se acentúa más por diferentes versiones en cada sistema operativo

La fragmentación es algo que se produce por la llegada de las nuevas versiones, las cuales suelen incluir mejoras de manejo y seguridad. Ahora bien, ¿habría que hacer una distinción solamente entre actualizaciones destacadas? Es importante destacar cómo dentro de cada uno de los sistemas operativos hay versiones que incluyen algunas correcciones y mejoras secundarias.

En este sentido, llama la atención cómo por ejemplo, la versión Oreo 8.1, la más actual, solamente está presente en un total del 2% de los terminales Android en función a los datos aportados por el blog oficial para desarrolladores de Google. Echando un rápido vistazo, podemos obtener cuál es la tendencia y patrón que sigue este segmento.

Últimas actualizaciones solo en la gama puntera de Android

Los fabricantes, a modo de animar la comercialización de sus modelos de más alto valor, suelen incluir las versiones más destacadas del sistema operativo de Google. De esta manera, hacen del producto una apuesta más atractiva para potenciar su comercialización. Es una estrategia que está repitiéndose constantemente, lo que da lugar a la situación que vive el panorama Android actual.

La fragmentación de Android actualizada a julio de 2018. Android developers

Haciendo un rápido análisis, es sencillo llegar a una conclusión. Dicho 2% se corresponden a modelos situados en la banda más destacada del universo Android y que cuenta, además, con un mercado de comercialización actual. De hecho, es muy posible que todos los terminales presentes dentro de dicha gama no posean un año de uso.

No obstante, a dicha lista habría que agregar aquellos terminales pertenecientes a marcas que tengan un trato preferencial con Google. De hecho, la firma con sede en Mountain View lleva un tiempo produciendo sus propios terminales, sobre los cuales tiene un trato preferencial a la hora de incentivar la utilización de nuevas actualizaciones.

Se contemplarían varios escenarios de actuación para evitar la fragmentación

Y bien, ¿qué podemos esperar en el futuro? Se contemplan 2 escenarios. El primero de ellos, más radical y con una menor probabilidad, podría significar contar con el desempeño de las versiones más antiguas con el objetivo de reducir dicha brecha.

En el segundo caso, se podría colaborar más estrechamente con los fabricantes para potenciar la implementación de las nuevas versiones en un rango mayor de terminales. Esto derivaría en un mayor consumo de las opciones más nuevas, lo que incentivaría posicionar al segmento Android más próximo al método de iOS.