Conforme más vamos conociendo sobre Inteligencia Artificial, más asombrados nos quedamos ante su potencial y al mismo tiempo, también empezamos a temerla. Hemos visto software capaz de elaborar la galleta de chocolate perfecta, pero también máquinas capaces de vencer al mejor jugador del mundo de DOTA 2 con solo unos meses de entrenamiento y un desarrollo capaz de prever las emociones de los viandantes a través de cámaras de seguridad, de forma que las fuerzas de seguridad podrían anticipar delitos antes de que se cometieran.

¿Se puede saber si alguien es gay solo por sus rasgos faciales?

Magnífico, pero temible al mismo tiempo. Más que nada porque aunque se trate de una tecnología que parece no tener techo, sus aplicaciones para el mal o el bien tampoco. Y lo peor: no sabemos quién está detrás y qué intenciones tiene. Para muestra, un botón.

Según cuenta el NewsWeek, dos investigadores de la universidad de Stanford han asegurado que son capaces de predecir la orientación sexual de una personal empleando machine learning.

Vamos por partes: ¿se puede saber si alguien es gay solo por su cara? ¿Por sus gestos? ¿Hay alguna base científica que haya evidenciado diferencias anatómicas o antropológicas entre los individuos heterosexuales, bisexuales, homosexuales o pansexuales? ¿Existen en realidad? ¿Somos todos heterosexuales? ¿Si una noche loca bebo demasiado y beso a una chica, como canta Katy Perry en su canción, también lo sabrá esta máquina prodigiosa? ¿Va a ser capaz de intuir este software que somos gais incluso antes de que lo sepamos nosotros mismos? ¿Qué objetivo tiene esta investigación?

La investigación corre a cargo de los doctores Michal Kosinski y Yilun Wang, y será publicado próximamente por el Journal of Personality and Social Psychology. En este estudio se asegura que la Inteligencia Artificial puede distinguir entre las caras de hombres heterosexuales y homosexuales en un 81% de los casos. Para las mujeres la efectividad baja hasta un 71%.

Con una foto basta para saber si eres gay. Ciudad FM

¿Como funciona el gaydar con Inteligencia Artificial?

Al parecer, este software funcionaría básicamente siguiendo la estela de lo que se conoce como gaydar, esa capacidad que tienen ciertas personas de intuir la orientación sexual de otras con solo mirarlas. Si algunos humanos son capaces de desarrollar esa habilidad, la Inteligencia Artificial también puede entrenarla. Además, de forma más precisa: se estima que las personas somos capaces de saberlo en un 61% de los casos para hombres y 54% para mujeres.

¿Está la orientación sexual relacionada con los rasgos antropomórficos inherentes a un individuo?

¿Cómo entrenar a la máquina? De la manera más sencilla posible: empleando su red neural en 35.326 rostros de hombres y mujeres de una web para ligar. La Inteligencia Artificial comparó detenidamente características faciales y encontró que los hombres y las mujeres homosexuales tienen facciones "atípicas para su género" (sic).

Por ejemplo, rasgos genéticamente heredados como la forma de la nariz o la mandíbula, y otros que habían sido modificados voluntariamente por el sujeto como el peinado o el vello facial. Desde luego, esto sienta un precedente curioso a dilucidar en posteriores investigaciones científicas: ¿tienen que ver los rasgos antropomórficos genéticos con la sexualidad de una persona? ¿Está nuestra sexualidad determinada por la biología?

La base de este test era intentar medir la "feminidad facial" de cada imagen, o la probabilidad de que esa cara se correspondiera con una mujer. Según aseguran los investigadores:

Los resultados muestran que las caras de los hombres gais eran más femeninas y los rostros de las lesbianas eran más masculinas que los de los heterosexuales. Entre los hombres, la correlación obtenida entre la feminidad facial y la homosexualidad entre ambos hechos era muy elevada.

Para Kosinski, la intención del estudio no es tanto para descubrir y sacar del armario a personas sino para mostrar todo lo que se puede hacer con la Inteligencia Artificial. Incluso, para advertirnos sobre la potencial amenaza a nuestra privacidad. Desde luego, en una era tan digital como la nuestra, el desarrollo de este software solo tiene aplicaciones perniciosas.

¡Lo que les faltaba a los homófobos!

No se entiende la necesidad de crear un programa para determinar la orientación sexual de una persona. Pero es que además, ni tiene un 100% de fiabilidad, ni se ha demostrado científicamente que exista una relación entre los rasgos biológicos de una persona con su sexualidad, ni tiene en cuenta el amplio espectro de géneros y orientaciones sexuales.

Puede que Kosinski y Wang buscaran advertir de los riesgos de la Inteligencia Artificial, pero lo que han conseguido ha sido desatar la mala baba de los homófobos y la banalización del tema. Sin ir más lejos, y como explica el diario El Mundo, en Intereconomía se le ha ocurrido hacer ‘sketch’ sobre esta investigación. No vamos a decir nada, aquí tienes el vídeo para que juzgues tú mismo:

Imagínate el potencial de este software para actividades como hacer una entrevista de trabajo, pedir un crédito o comprar un piso. Sobre el papel, con una foto bastaría para poder discriminar del tirón a personas únicamente por su condición sexual.