Aquella frase que dice que ya está todo inventado no se aplica a ciertas personas, genios en sus respectivos campos. Nadie dijo esa frase cuando veía volar a Michael Jordan hacia la canasta. Nadie dijo que todo estaba inventado cuando Albert Einstein expuso la teoría general de la relatividad. Nadie dijo que el cine era un invento sin futuro, después de ver las maravillas de ciencia ficción que George Méliès creó durante su vida. ¿Quieres conocer más a fondo al artífice de las más memorables obras fantásticas de los inicios del séptimo arte?

Unos inicios bajo el prisma de la ilusión

George Méliès, ciudadano francés nacido en el año 1861, fue lo que hoy en día conocemos como un precursor. Su concepto del cine fue narrar historias que sorprendiesen a la audiencia, incluso utilizando trucos e ilusiones ópticas como si de un gran mago se tratase. Su relación con el séptimo arte comenzó desde los mismos albores del cine. Cuando observó por primera vez el famoso cinematógrafo de los hermanos Lumière, supo que su vida estaría dedicada a recrear historias de todo tipo.

George Méliès fue un ilusionista fascinado por el mundo del cine. ABC
George fue, en sus inicios, un conocido ilusionista

Si por algo es conocido George, es por la capacidad de convertir una simple narración en algo mágico. Claro está que esto fue posible debido a sus inicios en el mundo del espectáculo. A finales de los años 80, del siglo XIX, adquirió un teatro que tenía en su cartel el nombre de uno de los más grandes magos de la historia, Harry Houdini. Su habilidad para los trucos de magia, que mezclaba con sombras chinescas y proyecciones de linterna mágica, le construyeron un nombre en el mundo de la magia, tal y como podemos leer en la información que hemos podido consultar en la página web de Educomunicación.

La vida a través del cinematógrafo

De todas maneras, nadie recuerda esta faceta hoy en día. La verdadera profesión, aquella que le dio momentos de gloria, fue la realización cinematográfica. Como buen ilusionista, George fue arquitecto de numerosas técnicas que hoy en día son de uso habitual, pero que en la época eran consideradas innovaciones de otro tiempo. ¿Quieres saber qué técnicas ideó el señor Méliès?

Por ejemplo, el conocido stop motion, como indican los compañeros de Muy Interesante, fue ideado como una sucesión de imágenes fijas que, proyectadas rápidamente, dotaban de movimiento a la escena. La superposición de objetos, el uso de disoluciones para hacer desvanecer personajes en ciertas escenas o la doble exposición son ideas salidas de la privilegiada mente de George y que, de manera absolutamente fantástica, fueron llevadas al celuloide.

El doodle de hoy analiza las técnicas de Méliès de forma fantástica

Su obra podría ser analizada durante mil y un artículos, pero ya que el doodle de hoy ha sido una sucesión de escenas de sus propios títulos, te nombraré las principales cintas que George creó para deleite de los amantes del séptimo arte. Méliès se replicaba en El hombre orquesta, cambiaba entre personajes por arte de magia en Las cartas vivas, utilizaba objetos negros para simular desapariciones en El hombre de las mil cabezas, superponía planos en La sirena o eliminaba personajes en la mítica Viaje a la luna.

Google celebra la magia

Hoy, jueves 3 de mayo de 2018, Google ha decidido utilizar la figura del cineasta francés para crear su primer doodle interactivo y adaptado a la realidad virtual. Ya se sabe. La magia llama a la magia. Aquí debajo puedes ver el vídeo en cuestión, por si te has perdido esta joya que ha homenajeado a uno de los más grandes directores de todos los tiempos.

La ciencia ficción debe mucho a este autor y mago del cine

Ojalá todo aquello que es creado en este mundo sea tan mágico y fantástico como las obras de George Méliès, clásicos que no se borrarán nunca del mundo del cine. Me despido en este artículo con una cita del ilusionista, que define perfectamente su concepto e idea de vida:

Amigos míos, esta noche me dirijo a vosotros por lo que sois: magos, sirenas, viajeros, exploradores, ilusionistas… Venid a soñar conmigo.