La presentación del nuevo Google Assisant durante Google I/O 2018 dejó a todos con la boca abierta: un robot que puede hacer llamadas telefónicas de forma eficiente sin que nadie note que en realidad es una persona. ¿Te imaginas todo el potencial

Sí, por vez primera un asistente verdaderamente podrá ayudarnos de forma autónoma, sin contar con nuestra supervisión, pero Google lo ha hecho tan bien que da un poco de miedo.

Tanto es así que en Google han tenido que salir para decir que la versión final, esa que llegará a nuestros smartphone en las próximas semanas, no será tan perfecta, como leemos en Business Insider.

Google I/O 2018 solo fue una demo que dista mucho de la realidad

Y es que el CEO de Google mostró una llamada de teléfono entre Google Assistant y un salón de peluquería y nadie noto que no fuera una persona de verdad: pausas, interjecciones, dudas, tonos… ¡Sonaba como alguien real! Incluso ante las respuestas improvisadas que llegaban del otro lado de la línea. La peluquera no sabía que hablaba con un robot. Pura magia gracias a Google Duplex.

Magnífico y aterrador a partes iguales: Google Duplex puede hacerse pasar por una persona y engañarnos. Del mismo modo y como ya hemos visto en infinidad de ocasiones con Siri y otros asistentes virtuales, las bromas telefónicas y el uso inadecuado estarían a la orden del día.

Sin ir más lejos, Benedict Evans advierte en su Twitter de lo fácil que sería decirle a tu teléfono que reserve mesa en los 25 restaurantes mejor valorados de San Francisco. Es solo un ejemplo, pero sirve para hacernos a la idea. ¿Te imaginas el resultado?

En Google explican que la versión final se encontrará a caballo entre lo visto en la Google I/O 2018 y algo menos espectacular. Así, la primera posibilidad evaluada por Google es que Google Assistant avise a la otra persona de que está hablando con un robot. Pero claro, si alguien descuelga el teléfono y lo primero que oye es que le está llamando un robot de Google, el primer impulso será colgar. Después de todo, si quieres reservar evitando el contacto humano, ya puedes hacerlo desde internet.

Por supuesto, otra medida de Google será eliminar esas interjecciones como "ah" o "uhm" que le conferían realismo a Google Duplex, de modo que sea más claro que no es una broma y que efectivamente, estamos hablando con un robot.

Sundar Pichai asombra al mundo con Google Duplex. India Times

Google Duplex: cualquier parecido con la realidad será pura coincidencia

Teniendo en cuenta el brutal impacto de la tecnología en la sociedad, la adicción a los smartphones e internet o las noticias falsas, es lógico y normal que Google tenga cuidado con lo que hace con Duplex.

Después de todo, el objetivo de Google es convencer a los desarrolladores de que construyan apps para su asistente y otros proyectos de la gran G que emplean inteligencia artificial, en lugar de hacerlo para Apple o Amazon. Y es que en la guerra de la inteligencia artificial hay tres bandos.

No es la primera vez que Google vende una cosa en los escenarios y luego llega otra muy diferente. Por ejemplo, los auriculares Buds eran capaz de traducir de forma instantánea a varios idiomas sobre el papel… en la realidad no es así. Con las tristemente discontinuadas Google Glasses, las gafas inteligentes de Google, sucedió lo mismo en la demo vista en Google I/O de 2012.

Otra razón para ser escépticos es que con la tecnología que está disponible para el gran público actualmente, los asistentes no son capaces de hacer mucho más que responder a una serie de preguntas o sugerencias, como es apuntar una cita, abrir una app o enviar un mensaje.

Está claro que con la inteligencia artificial, el potencial es enorme, pero siempre se dirigirá hacia el control de dispositivos y software integrado. Por el momento, el reto está en contextualizar adecuadamente y entender al usuario, cosa que no siempre es fácil.

El gran público no está listos para hablar con un robot ni viceversa

Para muestra de lo que nos espera en realidad, durante la presentación de una pantalla inteligente de Lenovo (una marca que llegó a un acuerdo con Google para integrar su asistente y la inteligencia artificial de Mountain View), el empleado a duras penas logró que la máquina respondiera correctamente a sus comandos… porque había otras personas hablando en la sala que confundían.

La excusa esgrimida fue que había mucha gente hablando y que la acústica no era la mejor… pues sí no lo era en una sala habilitada para ello, imagínate en tu casa, oficina o en cualquier otro espacio en el que estés. La acústica es otro desafío y desde luego, es inevitable que la gente hable.

Sí, Google Assisant, Amazon Alexa y Siri representan un gran paso adelante tecnológicamente hablando, pero la tecnología de consumo todavía no está preparada para hablar con nosotros. Ni nosotros para hablar con ella.