Llevamos años diciéndolo: la impresión 3D tendrá mucha importancia en el futuro. Y ya lo estamos viendo, sobre todo con el coronavirus. Debido a la gran crisis sanitaria, muchos países se están viendo obligados a usar impresoras tridimensionales para fabricar la cantidad de respiradores necesarios para que los infectados graves de coronavirus sobrevivan.

Los respiradores son muy importantes para combatir el Covid-19: no solo permite que las personas puedan respirar correctamente, sino que además ayudan a que los pulmones no se dañen realizando esfuerzo. Son esenciales ante esta guerra invisible y, de hecho, se están convirtiendo en un artículo carísimo. Hay muchos meses de espera ahora mismo para conseguir uno y los precios han subido de forma brutal. La gente más apoderada en países como Rusia se está haciendo con ellos, lo que agrava aún más la situación de abastecimiento a lo largo del planeta.

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Por ello, muchas empresas y países han sacado su ingenio: se está poniendo en marcha plantas de producción capaces de crear cientos de estos respiradores de forma diaria gracias a ingeniosos métodos que usan máquinas 3D. Y lo mejor de todo, es que quien tenga los materiales es téoricamente capaz de fabricar respiradores para autoabastecimiento personal y para sus familiares siguiendo ciertas instrucciones. Es la magia de la impresión tridimensional.

La impresión 3D salvando vidas

La idea comenzó a circular por Twitter durante semanas; y, debido a ello, muchas fábricas se han puesto manos a la obra. Incluso la fábrica de Airbus en España está fabricando respiradores. Y, de hecho, es una buena oportunidad para muchas compañías, así como para crear empleo en esta dura crisis que se está gestando. Muchas fábricas pueden ser fácilmente remodeladas para dejar de fábricar, por ejemplo, teléfonos, portátiles, coches o incluso aviones para pasar a fabricar este tipo de herramientas médicas.

Respirador fabricado en impresión 3D

Y es por ello que la Unión Europea ha suspendido de manera temporal, y debido a la crisis provocada por el coronavirus, el copyright correspondiente a este tipo de productos médicos, así como de mascarillas, batas, guantes y en general 14 artículos sanitarios.

La Unión Europea necesita ser capaz de fabricar por sí mismo todos estos artículos durante esta difícil crisis, por lo que está permitiendo que las empresas que tengan esta capacidad, puedan fabricar este tipo de artículos sin necesidad de pagar regalías, aún incluso cuando los diseños estén registrados. Los gobiernos tienen el derecho de tomar posesiones intelectuales e incluso físicas, por lo que en crisis como la actual son capaces de tomar este tipo de medidas en pos de la ciudadanía.

Airbus no es la única en España: SEAT y Renault también están cambiando los coches por los respiradores. En el siguiente tuit podemos ver como se ha aprovechado el motor de un limpiaparabrisas para fabricar un respirador mediante, además, piezas impresas en 3D.

En Cataluña (España), además, se ha creado el primer respirador médicamente validado e industrializable creado en 3D. Se trata del Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), además del equipo de SEAT, HP y otros cetros médicos, que han puesto todo su esfuerzo en marcha para crear un diseño fabricable mediante las herramientas disponibles. Siguiendo este diseño, serían capaces de fabricar entre 50 y 100 unidades de forma diaria, lo que podría abastecer la demanda actual.

Lo que se busca con este tipo de iniciativas es, en concreto, fabricar este tipo de artículos con la mayor simplicidad posible. A mayor simplicidad, menos costes y menos intrucciones para construirlo, por lo que su alcance es mayor.

Imagina todas las impresoras 3D que hay repartidas por toda el planeta. Si nos pusiéramos de acuerdo, la ciudadaía podría descargar modelos 3D y fabricar ciertas piezas que podrían llevar a los hospitales. Solamente sería necesario desinfectar esas piezas y posteriormente usarlas para construir este tipo de respiradores "caseros". Es una forma de mover a la ciudadanía y de abordar un problema muy urgente con lo último en tecología.

Piezas de respiradores impresas en 3D para combatir el coronavirus

En Italia, por ejemplo, la ciudadanía se ha organizado para fabricar válvulas para los respiradores de los hospitales (los podemos ver en las imágenes de arriba). Ha sido el caso de Cristian Fracassi y Alessandro Ramaioli, quienes, en conjunto, han fabricado y donado alrededor de 50 válvulas.

El problema es, por supuesto, la burocracia: en realidad, este tipo de medidas no es legal a no ser que el entorno y los métodos de fabricación estén certificados médicamente, por lo que mucha gente está criticando este tipo de proyectos. Y no es para menos, en realidad, pues el hecho de que uno de estos objetos esté mal fabricado y contaminado podría ser mucho peor que no tratar a la gente con respiradores.