La marina de USA tiene un nuevo juguete: es un dron, funciona con luz solar y puede volar durante 3 días
Estados Unidos se hace con tres unidades del dron K1000ULE, una de las tecnologías más avanzadas en términos de reconocimiento
El uso de drones se ha popularizado en el ámbito militar. Su desarrollo ha tenido un fuerte impacto en los últimos conflictos bélicos que han tenido lugar en todo el mundo debido a su eficiencia y la posibilidad de disfrutar de información de interés sin poner en peligro personal humano. La marina estadounidense acaba de hacer oficial la adquisición de unidades del dron K1000ULE, una de las tecnologías más avanzadas en términos de reconocimiento y espionaje. ¿Qué es lo que le diferencia de otras muchas tecnologías de su sector?
Así es el dron K1000ULE, una tecnología evolucionada para saber qué hace el enemigo
Los drones de han convertido en uno de los mejores apoyos que puede tener el ejército de cualquier país. Permiten conocer la posición exacta del enemigo y, adicionalmente, pueden ser un instrumento de guerra con capacidad para portar explosivos. Algunos, de hecho, pueden tomar la forma de animales, tal y como ocurre con uno de los últimos proyectos de China. En esta ocasión, el el dron producido por Kraus Hamdani llama la atención por su capacidad para pasar en el aire hasta 72 horas de forma ininterrumpida.
Este conocido como pseudosatélite, categoría que se emplea debido a sus capacidades como tecnología de reconocimiento del terreno, tiene una característica diferencial respecto a otros proyectos de esta clase. Entre sus cualidades principales, cabe destacar la posibilidad que ofrece de volar a una altitud de 20.000 pies (más de 6.000 metros), convirtiéndose así en un producto muy difícil de detectar por los radares. De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, su capacidad para transmitir información se ha convertido en otro de sus grandes pilares para formalizar su adquisición.
En total, serán adquiridas tres unidades del dron K1000ULE. El objetivo es lograr un producto tecnológicamente único en el mercado, el cual alimenta sus baterías gracias a un sistema de placas solares colocadas en la parte superior de su estructura. Sus largas alas son su mejor carta de presentación, ya que esto le permite mejorar notablemente su capacidad para planear durante largas jornadas de trabajo en suelo enemigo. Pese a no tener capacidad para transportar explosivos, su equipamiento lo convierte en un elemento militar de vital importancia.
Otra de sus grandes virtudes es su capacidad eVTOL, por lo que no requiere de una gran extensión de terreno para poder despegar o aterrizar. Puede operar desde largas distancias, transfiriendo información de relieve desde cualquier punto. De esta manera, se pueden planificar operaciones a la mayor brevedad, un elemento que puede ser la llave para la obtención de una victoria en un escenario determinado.