La NASA envió en 2016 a la sonda OSIRIS-REx a investigar de cerca a Bennu, ese asteroide que podría acabar con nosotros. Estos años han servido para conocer que no se trata de un asteroide cualquiera, sino que es uno de los más especiales que han encontrado los expertos en toda la historia.

Bennu, algo más ancho que el Empire State Building, ha asombrado a los investigadores al expulsar penachos de polvo desde hace unos meses. Así, como asegura la NASA en una nota de prensa, se confirma que Bennu tiene grandes sorpresas que solo aumentan la expectación generada en torno a su estudio.

Bennu, un asteroide que expulsa extrañas partículas

La sonda OSIRIS-REx comenzó a orbitar el asteroide el 31 de diciembre y ya el 6 de enero mostró que Bennu tenía columnas de partículas de polvo muy extrañas. "El descubrimiento de penachos es una de las mayores sorpresas de mi carrera científica", ha afirmado rotundamente Dante Lauretta, investigadora principal de OSIRIS-REx en la Universidad de Arizona en Tucson.

No es para menos, ya que la NASA solo ha encontrado una docena de asteroides activos como Bennu en los más de 800.000 que ha investigado hasta ahora. Al aumentar las observaciones, los científicos encontraron que no todos los penachos de polvo eran eyectados, otros orbitaban Bennu antes de volver a su superficie.

Las últimas investigaciones de la NASA han revelado grandes sorpresas en el asteroide Bennu. Phys

Tras comprobar que la expulsión de esas partículas no representa amenaza alguna para la sonda, el equipo continúa analizando los penachos de polvo y sus posibles causas. No solo tendrán que centrarse en este tema, porque el trabajo de OSIRIS-REx ha revelado un detalle de Bennu que podría suponer un problema para el desarrollo de la investigación.

Según ha explicado la NASA, los científicos esperaban que el asteroide tuviese una superficie y habían preparado a OSIRIS-REx para encontrar ese tipo de terreno al intentar extraer muestras. Sin embargo, las imágenes conseguidas por la sonda revelan que la superficie de Bennu es áspera y robusta, lo que complicará la recogida de muestras.

Al encontrar este nuevo obstáculo, los expertos han comenzado a buscar un enfoque alternativo que permita mantener el mismo objetivo. "La muestra de OSIRIS-REx nos ayudará a responder algunas de las preguntas más importantes sobre dónde venimos", ha declarado Lori Glaze, director en funciones de la División de Ciencia Planetaria en la sede de la NASA en Washington.