Live Nation-Ticketmaster es un monopolio ilegal. Lo ha dictaminado un jurado de Manhattan

Ticketmaster utiliza algoritmos para aumentar el precio de las entradas en tiempo real según la demanda, lo que se conoce como precio dinámico

Live Nation-Ticketmaster es un monopolio ilegal. Lo ha dictaminado un jurado de Manhattan
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Publicado en Tecnología

Cada vez resulta más difícil asistir a un concierto de tu banda o cantante favorito. La subida de los precios de las entradas y los «delicados» sistemas informáticos de venta han convertido los conciertos en un entretenimiento de lujo fuera del alcance de muchos bolsillos. Y gran parte de la culpa la tiene Live Nation-Ticketmaster.

Se sabe que la plataforma Ticketmaster utiliza algoritmos para aumentar el precio de las entradas en tiempo real según la demanda (precio dinámico), además de cobrar comisiones de servicio elevadas que suelen ocultarse hasta el último paso del pago, lo que ha generado denuncias y quejas por parte de organizaciones como la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)

Los fans también han detectado problemas con los bots, los cuales agotan las entradas en minutos para revenderlas posteriormente a precios mucho más altos. Live Nation-Ticketmaster, conociendo el problema, no pone remedio. Por todo esto, sumado a la falta de competencia, ha llevado a la empresa a enfrentarse a demandas colectivas en algunos países. Un jurado de Manhattan acaba de dictaminar que Live Nation-Ticketmaster es un monopolio ilegal.

El juez decidirá el total de los daños y perjuicios que debe pagar la empresa

El jurado ha declarado a Live Nation-Ticketmaster culpable de varios cargos: monopolizar ilegalmente el mercado de venta de entradas para eventos en vivo y anfiteatros, y vincular su negocio de promoción de conciertos con el uso de sus recintos. El veredicto llegó tras varios días de deliberación, dejando a la empresa expuesta a una posible disolución, que era el objetivo declarado de la demanda cuando fue presentada por el Departamento de Justicia de la administración Biden.

Sin embargo, el juez Arun Subramanian podría optar por medidas menos drásticas que la disolución, y cualquier resultado será, con casi total seguridad, apelado. El juez también decidirá el total de los daños y perjuicios que debe pagar la empresa, basándose en el veredicto del jurado de que Ticketmaster cobró de más a los consumidores 1,72 dólares por entrada.

El juicio duró aproximadamente seis semanas, incluyendo un receso de una semana en el que los estados retomaron las negociación después de que el Departamento de Justicia llegara a un acuerdo con la compañía. Al final, 34 de los 40 fiscales generales que participaron en el juicio decidieron continuar con el litigio, buscando un resultado más amplio que el logrado por el gobierno federal, que incluía acuerdos para que Live Nation cediera los contratos de exclusividad de reservas en 13 anfiteatros y limitara ciertas tarifas de Ticketmaster.

El jurado escuchó los testimonios de ejecutivos de Live Nation, incluyendo a su director ejecutivo, Micheal Rapino, artistas y sus equipos, como Ben Lovett de Mumford & Sons y el manager de Drake, Adel Nur, rivales como SeatGeek y ejecutivos de recintos de conciertos, como el exdirector ejecutivo del Barclays Center de Brooklyn.

Los representantes de Live Nation no respondieron de inmediato a la solicitud de comentarios sobre el veredicto, pero el jefe interino de la división antimonopolio del Departamento de Justicia, Omeed Assefi, lo calificó como "un resultado fantástico para el pueblo estadounidense". El Departamento de Justicia y algunos estados llegaron a un acuerdo y obtuvieron una solución inmediata.

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