El lobo, ese legendario animal de la fauna ibérica que tanta admiración despertaba en Félix Rodríguez de La Fuente, un depredador natural que ha visto cómo llegaba su ocaso en numerosos ecosistemas, en los que se situaba en la parte superior de la cadena trófica.

¿Y qué pasa cuando el depredador no existe? Que otras especies situadas más abajo en el ecosistema proliferan, alterándolo todo. Es el caso de los jabalíes, un problema que trae de cabeza a los japoneses.

Y es que el jabalí existía en todo el país a excepción del norte, pero parece que ya le han pillado el gusto a desplazarse por todo el territorio a pesar de que en teoría su clima no es el más ideal. Pero claro, el cambio climático hace que estas cosas sean posibles.

El norte de Japón es más cálido que nunca y además está repleto de arroz, patatas y otros cereales que los jabalíes parecen adorar, causando unos daños a los agricultores estimados en 46 millones de dólares únicamente en 2015, como podemos leer en el Daily News. Ya hay un millón de jabalíes en todo Japón y subiendo.

Tanto es así que Tamotsu Baba, alcalde de un pequeño municipio del norte de Japón llamado Namie, declara:

No está claro quién manda en el pueblo, si las personas o los jabalíes. Si no nos libramos de ellos y hacemos de este lugar un sitio para personas, la situación cada vez será peor.

Mientras que en otros países se habría llevado a cabo una cuestionable cacería para regular su población, a los científicos del país del sol naciente no se les ha ocurrido nada mejor que resucitar al lobo. ¿Clonación? ¿Recuperación de la especie? No, nada de eso: mediante unos lobos robot. Parece un trabalenguas (y probablemente lo sea, si lo dices tres veces muy rápido), pero sorprendentemente funciona.

Este lobo robot tiene la misión de ahuyentar jabalíes. Daily Mail

Un lobo robot que cuida de la cosecha

El lobo es un animal rápido, feroz, sigiloso y voraz…una auténtica pesadilla para ovejas. Pero el lobo robot no se queda atrás y provisto de ojos rojos, colmillos, pelo una envergadura de medio metro de alto y que además aúllan cuando alguien se les acerca.

¡Que viene el lobo feroz!

Está claro que lograrán con éxito su misión: ahuyentar a los jabalíes de las cosechas y ya de paso crear terroríficas estampas para los más pequeños. La historia de Pedro y el lobo adquiere una nueva dimensión terrorífica cuando le integramos circuitos y ojos rojos.

Funciona con baterías recargables mediante energía solar y su alcance es de solo media milla, por lo que siempre puedes escapar de este terrorífico robot que afortunadamente es ladrador, pero poco mordedor.

Estos lobos robot fueron probados el año pasado con éxito y este año serán producidos en serie y comercializados en Japón al precio unitario de 5.000 dólares. Como curiosidad, se les denomina el "Súper Monstruo Lobo", un nombre que encaja a la perfección en el país de Godzilla.

A causa de los terremotos y tsunamis acaecidos en los últimos años, muchos japoneses han optado por desplazar su residencia hacia las zonas del sur, más estables y protegidas. Al retornar al norte, algunos descubrieron cómo los jabalíes se habían hecho con el territorio, campando a sus anchas por terrenos y pequeñas poblaciones. Pero esta solución creativa está surtiendo efecto.