Sequías históricas interminables, desastres naturales cada vez más frecuentes, extinciones de animales y plantas… son muchas las señales que recibimos de la naturaleza para alertarnos de que el cambio climático se está produciendo.

Seguir como hasta ahora solo conlleva un agotamiento de recursos, más desgracias, el fin de especies como la tortuga marina australiana o el cacao y más refugiados que huyen de países que se han convertido en inhabitables. Es cuestión de tiempo.

No te voy a engañar: eres solo una persona en un planeta habitado por más de 6.000 millones de seres humanos. Una gota de agua en el océano. Los pequeños detalles pueden ser insignificantes en el balance global, pero el cambio de mentalidad sí que es útil y puede cambiarlo todo.

Una persona nada no hace nada…¿o sí?

Me explico: una persona sola no hace nada. Pero alguien concienciado puede actuar de forma ecológica, alterar a su entorno, formar a sus hijos, implantar esta conciencia verde en su puesto de trabajo y cómo no, votar a alguien que de verdad se preocupe y promulgue leyes que fomenten la sostenibilidad y penalice la contaminación. Así que sí, tú también eres importante.

Así que veamos todo lo que puedes hacer para frenar el cambio climático. Pero antes, es importante tener claro qué es el cambio climático y cómo se produce.

Solo tú puedes frenar el cambio climático. Stanford News

¿Qué es y por qué se produce el cambio climático?

Según el Ministerio de Agricultura y Pesca, alimentación y Medio Ambiente español, el cambio climático es la variación global del clima de la Tierra por el deterioro de la capa de ozono.

Por un lado se debe a causas naturales, pero por otro a la acción del hombre y afecta a parámetros climáticos como la temperatura, precipitaciones o la nubosidad, entre otros.

El cambio climático se produce por el calentamiento global, que viene del efecto invernadero. Esto es, la retención del calor procedente del Sol en la atmósfera terrestre por culpa de unos gases que se encuentran en esa zona. Entre ellos se encuentran el dióxido de carbono, el óxido nitroso o el metano.

Solo en un siglo hemos aumentado un 30% las emisiones de CO2

Los gases son necesarios en la atmósfera, de hecho son responsables de que podamos vivir en la Tierra: sin ellos el planeta sería demasiado frío. Hasta hace relativamente poco tiempo, la naturaleza equilibraba las emisiones.

Pero solo en un siglo, su concentración ha aumentado en un 30% por culpa de las emisiones originadas en la industria, la agricultura, el transporte y en general la combustión de combustibles fósiles.

Para simplificar y poder cuantificar mejor los efectos de las emisiones, los científicos han elaborado el concepto equivalente de CO2 o equivalente de dióxido de carbono, que mide la totalidad de la emisión de Gases de Efecto Invernadero, al ser el dióxido de carbono el más representativo.

Entonces, ¿quién es el responsable del cambio climático? ¿dónde se generan esos gases? Se han elaborado muchas gráficas contrastadas de varios años, países, regiones… que pueden variar, pero en general todas siguen el mismo patrón: la generación de energía, el transporte y la industria son los sectores críticos.

Gráfica de emisiones de CO2 en Europa por sectores. Año 2015. Foro económico Mundial

De ahí mi insistencia en que tú directamente no puedes hacer nada: son las grandes empresas suministradoras de energía las principales causantes. Como ves en El Confidencial, en España este vergonzoso ranking lo ocupan Endesa, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, Repsol…

Pero no es cuestión de mirar hacia otro lado: ellos producen la energía que tú consumes, pero tú puedes elegir consumirla de forma responsable y también puedes sumarte a iniciativas que fomenten las energías limpias por encima de la combustión de combustibles fósiles, o partidos políticos que apuesten por energías sostenibles y no apoyen a los grandes y tradicionales lobbies energéticos.

El segundo sector en general es el transporte. Como puedes ver, no es que el coche sea el medio más contaminante. Volvemos a tu poder individual: no es un coche solo, son los millones de vehículos que se desplazan a diario con una sola persona a bordo. Asimismo, reduce en la medida de los posible los vuelos transoceánicos. A pesar de los esfuerzos de la industria aeronáutica, todavía no son demasiado eficientes.

Emisión de toneladas de CO2 por tipo de transporte. Ecologistas en acción

Así, el transporte público es más eficiente aunque obviamente un tren contamine más que un utilitario. Y si es posible, la bicicleta es una gran opción que aúna eficiencia energética, salud y ahorro.

Emisión CO2 por medio de transporte. Verdegaia

Por supuesto, no todos los coches contaminan por igual: su combustible, su edad y su eficiencia juegan un papel fundamental. Si todo el mundo se pasase al coche eléctrico, se estima que se reduciría en 1,15 toneladas de CO2 por persona y año, como podemos leer en El País.

No son la panacea, pero sí que son mejores que lo que hay ahora mismo. Y es que aunque se publicite como cero emisiones, ya hemos visto que la obtención de la electricidad procede de la combustión de combustibles fósiles.

Tras estos dos sectores, se encontraría el industrial que cuenta con una casuística particular variable en función de la región, la agricultura y la ganadería (que no olvidemos que en un mundo global el transporte de mercancías tiene un peso importante) y el hogar.

¿Qué puedo hacer yo?

Hace unos meses un polémico estudio publicado en la revista divulgativa Environmental Research Letters apuntaba directamente al vegetarianismo y a tener menos hijos como medidas efectivas para reducir el cambio climático. Ya ves que cambiar las bombillas por unas LED tiene un efecto insignificante.

Seth Wynes, uno de los investigadores que lo llevó a cabo, explica:

Hay cuatro acciones que podrían rebajar de forma sustancial la huella de carbono de cada individuo: comer una dieta basada en los vegetales, evitar los vuelos en avión, vivir sin coche y tener familias más pequeñas.

Su gráfico no deja lugar a dudas:

Gráfico resumen medidas individuales para frenar el cambio climático. El País

Dos de las cuatro premisas de Wynes ya han sido dilucidadas anteriormente, pero nos quedan dos bastante controvertidas: hacernos vegetarianos y tener menos hijos. Según Wynes, retirar la carne y el pescado a cambio de verduras y legumbres evitaría la emisión de 0,8 toneladas de CO2 equivalente por persona y año.

¿Por qué son más sostenibles las verduras que la carne? Hay que tener en cuenta que no es cuestión de mirar un chuletón o una lechuga, sino todo el proceso productivo que hay detrás: transportes, cría, fertilizantes, matadero, piensos, etc., y ahí, en general la agricultura es menos perjudicial que la ganadería.

El consumo de sándwiches procesados ultraenvasados es equivalente a 8 millones de coches al año

Asimismo, no podemos olvidar otros factores colaterales que contribuyen a frenar el cambio climático en la alimentación: consumir productos de temporada, a granel, de kilómetro cero y solo lo que necesitamos. Y es que si cambiamos el filete por un aguacate que viene sobreenvasado y llega de la otra punta del mundo, vamos mal.

Recientemente comprobamos que el consumo de sandwiches de máquinas de vending en el Reino Unido se había convertido en un problema ambiental equivalente a usar 8 millones de coches al año precisamente por eso: los transportes, envasados y la producción de sus ingredientes.

Pero si hay algo que nos deja con la boca abierta, es lo de tener menos hijos. En las sociedades más desarrolladas la tasa de natalidad es muy baja, pero mientras que un congoleño emite 30 kilogramos de CO2 al año, un estadounidense emite "solo" 16,4 toneladas, a pesar de su consumismo. ¿Por qué? Básicamente porque se estima lo que consumirán sus descendientes en una sociedad insostenible.

Así que otra solución sería hacer de la sociedad algo sostenible cambiando las instituciones, las estructuras políticas y la sociedad hacia un modelo menos consumista y más concienciado. Eso sí que sería efectivo. Puedes empezar hoy aplicando estas medidas.