Aunque los gobernantes de muchos países sigan mirando para otro lado, la amenaza del cambio climático avanza inexorablemente dejando claras pruebas de ello: desastres naturales en forma de huracanes, tornados, tormentas tropicales, sequías históricas como la del año 2017

Incluso el viral y sobrecogedor vídeo filmado por el fotógrafo Paul Nicklen, en el que vemos a un oso polar famélico rebuscando entre la basura hasta desfallecer de hambre porque los glaciares se funden, haciendo que su especie esté en serio peligro de desaparecer este mismo siglo. Todo como consecuencia directa del calentamiento global.

My entire @Sea_Legacy team was pushing through their tears and emotions while documenting this dying polar bear. It’s a soul-crushing scene that still haunts me, but I know we need to share both the beautiful and the heartbreaking if we are going to break down the walls of apathy. This is what starvation looks like. The muscles atrophy. No energy. It’s a slow, painful death. When scientists say polar bears will be extinct in the next 100 years, I think of the global population of 25,000 bears dying in this manner. There is no band aid solution. There was no saving this individual bear. People think that we can put platforms in the ocean or we can feed the odd starving bear. The simple truth is this—if the Earth continues to warm, we will lose bears and entire polar ecosystems. This large male bear was not old, and he certainly died within hours or days of this moment. But there are solutions. We must reduce our carbon footprint, eat the right food, stop cutting down our forests, and begin putting the Earth—our home—first. Please join us at @sea_legacy as we search for and implement solutions for the oceans and the animals that rely on them—including us humans. Thank you your support in keeping my @sea_legacy team in the field. With @CristinaMittermeier #turningthetide with @Sea_Legacy #bethechange #nature #naturelovers This video is exclusively managed by Caters News. To license or use in a commercial player please contact info@catersnews.com or call +44 121 616 1100 / +1 646 380 1615”

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El planeta se calienta, el nivel del mar crece y si no tomamos medidas reduciendo las emisiones de CO2, los osos polares solo serán una especie más que marcarán el destino de otros seres e incluso países. Sí, has leído bien: el cambio climático también se llevará por delante países y sus respectivos habitantes tendrán que huir a otros lugares.

Pero antes que todos ellos, desaparecerá uno de nuestros pequeños placeres predilectos: el chocolate. Según los científicos, al cacao como planta podrían quedarle menos de 40 años de seguir todo como hasta ahora, de acuerdo con el diario Daily Mail.

¿La causa? Requieren ciertas condiciones climáticas para desarrollarse como son una temperatura de en torno a 20 ºC, humedad elevada y la lluvia abundante. Justo lo que podemos encontrar en las zonas próximas al Ecuador.

El cacao, una especie en extinción

El consumidor occidental medio puede comer 286 chocolatinas al año

Sin embargo, se estima que las temperaturas aumentarán 2,1 grados durante los próximos 30 años y con un clima más cálido y seco, las plantas del cacao corren peligro, de modo que las típicas áreas de producción deberán desplazarse en 2050 a zonas montañosas, más frescas y salvajes.

Así, el dilema de países como Costa de Marfil o Ghana es claro: seguir siendo potencia mundial en la producción de chocolate o salvar sus ecosistemas naturales.

En 2050 el chocolate puede ser un alimento inaccesible. Pexels

Para que te hagas una idea de la magnitud del problema: un consumidor medio occidental devora 286 chocolatinas al año (una cifra que es aún más elevada en el caso de los belgas) y hay que tener en cuenta que desde los años noventa, otros países como China, Indonesia, India, Brasil y los países del este han empezado a sumarse al placer de este suculento dulce. Para producir esas 286 barras, se requieren 10 plantas de cacao.

Es decir, que la demanda sigue aumentando y que muy pronto nos enfrentaremos a un déficit de chocolate con complicada solución. La producción de chocolate sigue siendo mayoritariamente tradicional. Como explica Doug Hawkins, investigador de Hardman Agribusiness:

A diferencia de otros cultivos que se han visto beneficiados por el desarrollo, las técnicas de producción y cultivo del chocolate siguen siendo las mismas que hace cientos de años en el 90% de los casos. No se aprovecha su potencial genético, sino que son pequeñas explotaciones de agricultores

Las primeras consecuencias de esta fiebre del chocolate ya se están haciendo notar: en Costa de Marfil, ya se han detectado plantaciones furtivas de cacao en medio de las selvas. Una agria destrucción por chocolate.

Es momento de saborear una rica onza de chocolate negro o incluso de chocolate rosa y pensar que puede ser la última a no ser que hagamos algo por evitarlo.