El cambio climático es un hecho, aunque muchos políticos se empeñen en negarlo peligrosamente. Conforme muchos vuelven la cara a una realidad que cambiará nuestra vida, las primeras muestras de ello ya se están haciendo notar. Cada vez hay más catástrofes naturales pero además: huracanes, tornados, una sequía espeluznante que asola nuestro país son solo una muestra de ello.

Porque el cambio climático lo cambiará todo (valga la redundancia). La primera víctima es bastante inesperada: al chocolate podrían quedarle apenas unas décadas de vida. Pero, al margen de esa anécdota, será algo trágico: perdida de biodiversidad en cuanto a flora y fauna, países inhabitables y flujo de refugiados…

Pero el medio ambiente vuelve a sorprendernos con un efecto indirecto originado por el calentamiento global y que podría llevar a la extinción a la enorme población de tortugas marinas que habitan en la gran barrera de coral australiana.

El país oceánico, conocido por su rica diversidad cuyo depredador más peligroso es el gato, podría ver cómo ese ecosistema único en el planeta es alterado irremediablemente con el adiós de una de sus especies más míticas.

Como detallan en Mashable, los investigadores llevan tiempo percatándose de que las nuevas generaciones son casi íntegramente femeninas, de acuerdo con un estudio recientemente publicado en la revista Current Biology.

El cambio climático está aniquilando los machos de toda una especie. Newsport Daily

¿Casualidad o no? A lo largo de la historia se ha evidenciado que la población se divide de forma paritaria entre especímenes masculinos y femeninos, pero eso podría cambiar. Y es que a diferencia de la mayoría de los mamíferos, donde el sexo se determina por los cromosomas, el sexo de los reptiles se relaciona con la temperatura de incubación de los huevos.

Definitivamente, el cambio climático no es heteropatriarcal

Unas aguas más calientes producen que cada vez nazcan más tortugas hembra, mientras que las aguas frías generan tortugas macho. Como explican los científicos, una población paritaria requeriría una temperatura de del agua de 29, 3 grados. Pero en cuestión de unos pocos grados, la cosa se desequilibra.

Michael Jensen, biólogo marino de la NOAA, lo explica así:

Esta investigación es importante porque proporciona más información sobre la evolución de estas poblaciones. Sabiendo el ratio de sexos actuales y cómo evolucionará en 5, 10 o 20 años podemos hacernos a la idea de la variación.

Actualmente hay dos tipos de poblaciones de tortugas en la gran barrera de coral australiana. En el norte, que es más cálido, el 99,1% de los jóvenes son mujeres. La población casi adulta cuenta con un 99,8% de mujeres y si vamos a los más veteranos encontramos un abrumador 86,8% de f féminas. En la zona sur de la barrera de coral la población femenina desciende hasta el 65% aproximadamente. En todo caso, no son buenos tiempos para la proliferación de la especie.

Está claro que la zona norte casi ha firmado su sentencia de muerte de forma inminente, a no ser que se haga algo como la introducción de machos o mejor aún, se comience a legislar en serio contra el calentamiento global.

El CEO de WWF-Australia es optimista:

Viendo la población de machos es normal que salte la señal de alarma, porque de hecho no hay nacimientos masculinos, pero no está todo perdido. Los científicos saben cómo ayudar a la población de tortugas.

Sin ir más lejos, el departamento de medio ambiente de Queensland ya ha iniciado campañas para evitar la extinción de la especie poniendo zonas de sombra para mantener los nidos frescos y aumentar la producción de machos.

En el caso de la tortuga boba en peligro de extinción, el Departamento de Medio Ambiente de Queensland ha experimentado con paños de sombra para ayudar a mantener los nidos frescos y producir más machos. Pero estos métodos no dejan de ser soluciones inmediatas a pequeña escala de un problema mucho mayor que afectará nuestra vida más pronto que tarde.