Qué tiempos aquellos cuando teníamos que recordar numerosas combinaciones numéricas, de caracteres variados o complicados patrones para poder acceder a dispositivos o servicios, ¿verdad?

Y es que parece que por fin las contraseñas han pasado a mejor vida gracias a los sistemas biométricos, el modo más rápido y sencillo de autenticación. Cuando parece que ya nos habíamos acostumbrado a emplear nuestra huella digital, los móviles nos sorprenden con reconocimiento facial, escaneo de iris y ojo, porque el desarrollo de estos sistemas de seguridad apunta al corazón como órgano de reconocimiento definitivo. Incluso existe el reconocimiento de voz.

Huella, rostro, iris, voz…¿qué sistema biométrico es más seguro?

Así, podemos realizar compras con Apple Pay, Samsung Pay y Android Pay, transacciones bancarias o reservas de billetes sin más gesto que aplicar una parte de nuestro cuerpo. Del mismo modo que cada persona tiene una huella dactilar diferente, esta exclusividad puede extrapolarse a la cara (aunque los gemelos representen todo un desafío) o el iris. Pero, ¿cuál es más seguro?

FaceID mapea nuestro rostro empleando IR. Macrumors

Reconocimiento digital: contigo empezó todo

No hace mucho tiempo solo contábamos con los PIN y los patrones para desbloquear nuestro terminal, adquirir apps y los pagos a través del móvil en comercios quedaban muy lejos todavía.

Según explica La voz de Galicia, fue en el año 2011 cuando el Motorola Atrix incorporó el reconocimiento digital.

Pero el espaldarazo definitivo tanto por notoriedad como por fiabilidad y rapidez lo dio el iPhone 5s justo dos años después. Apple aprovechaba su útil e icónico botón Home (desterrado definitivamente con el iPhone X) para integrar el sensor.

No obstante y como dato histórico geek, fue la PDA de marca y modelo HP iPAQ H5455 el pionero en integrar el reconocimiento digital antes que los smartphones.

Desde entonces, las marcas de los principales fabricantes de smartphones han ido mejorando esta tecnología para agilizar el proceso a la vez que modificaban su ubicación, pasando a la zona trasera al ponerse de moda los displays sin bordes.

Así que contrariamente a la creencia popular, Apple no fue el primero en introducir el Touch ID, pero sí que ha sido el primero en eliminarla con su nuevo flagship. De acuerdo con la compañía con sede en Cupertino (California), este sistema de autenticación biométrica tiene un escasísimo margen de error de 1:50.000.

Face ID: por tu cara bonita

El iPhone X ha cosechado críticas y halagos casi a partes iguales por su peculiar diseño: una pantalla prácticamente infinita con una sorprendente muesca o notch que esconde una maravilla que posibilita tanto el reconocimiento facial como los populares animojis.

Toda la tecnología tras el notch del iPhone X. BGR

Y es que tras ese notch está la cámara frontal TrueDepth que integra un conjunto de varios sensores para identificar nuestro rostro. Así, el emisor de infrarrojos lanza más de 30.000 puntos a nuestro rostro para mapear su estructura.

A continuación, los rayos infrarrojos retornan al iPhone X y la señal es captada por el receptor. Finalmente, el potente chip A11 bionic lo procesa en cuestión de décimas de segundo. Toda la información recogida se transforma en un modelo matemático que es comparado con la estructura facial guardada durante el proceso de configuración, como detalla iPadizate.

Durante la keynote, el vicepresidente de Márketing de Apple aseguró que el Face ID era mas fiable que el Touch ID al contar con margen de error de solo 1:1.000.000, si bien cuenta con algunas excepciones como en el caso de los gemelos. Y no es la única, recientemente hemos visto cómo algunos usuarios conseguían burlarlo.

En teoría, el Face ID es lo suficientemente inteligente como para aprenderse tu cara y ser capaz de reconocerte solo con una fracción del rostro, llevando barba, sombrero, maquillaje o incluso con el paso del tiempo.

Aunque el reconocimiento facial de Apple es el más seguro hasta la fecha, no hay más que ver cómo en Android ya existía anteriormente desde hace años pero podía ser fácilmente engañado con una foto de carnet, como en el caso del Samsung Galaxy S8, dista mucho de ser perfecto.

Pero la inmersión total del reconocimiento facial en la sociedad es un reto: muchos usuarios recelan de su empleo, al propio Phil Schiller le falló durante la presentación y sabemos que todavía es más lento que el Touch ID. Y por ejemplo, Huawei se desmarca de su uso al considerarlo menos intuitivo que las huellas digitales.

Según Walter Ji:

El reconocimiento de huella es el sistema más rápido y seguro, y nosotros buscamos la verdadera experiencia de usuario.

Pero Apple ha marcado el camino del futuro y ahora incluso las tarjetas de crédito de Visa y MasterCard ya se encuentran estudiando herramientas similares como el Visa ID Intelligence, para que también nos olvidemos del PIN en nuestras transacciones.

Compra con tu tarjeta y verifica tu identidad con la voz, huella o cara. Popsugar

¿Y si se combinan ambas?

Hasta ahora, tanto el reconocimiento facial como el digital habían simultaneado su función con el PIN, y es que en caso de emergencia siempre nos quedará esa combinación numérica tradicional para acceder a nuestro terminal. Pero quizás en un futuro coexistan las tres.

Esta es la teoría que abraza la marca española Weimei, según su CEO Juan Yuan:

La tecnología avanza muy rápido. Cuando la huella dactilar hace unos años era la novedad y un plus de seguridad, pronto se empezó a ver que tenía fallos. Aun así, sigo pensando que da mucha más seguridad al teléfono. Ahora estamos empezando a ver smartphones con reconocimiento facial, que parece más seguro todavía. En mi opinión, la combinación de ambas es la clave para una mayor seguridad

A día de hoy, en los modelos Galaxy 8 y Note 8 de la coreana Samsung coexisten la detección facial, el sensor de huellas e incluso una más, el reconocimiento del iris. Y es que al parecer, este sistema biométrico emplea 225 características distintivas por solo 40 de la huella dactilar, con lo cual se asume que es más seguro y exclusivo.