En la actualidad, estamos viviendo un profundo desgaste de las mecánicas convencionales por el problema relacionado con la contaminación. El coche convencional con motor de combustión térmica se ha convertido en uno de los ejes de la polución en las grandes ciudades, por lo que las opciones eléctricas parecen ser la alternativa más lógica al respecto. ¿Es así en realidad?

A nivel global, el automóvil y, en general, la movilidad convencional, no contribuyen de forma muy notable a la contaminación. Sin embargo, sí que se produce un deterioro muy progresivo en la calidad del aire de las áreas más céntricas de las ciudades. Ante esta situación, se debe atajar este obstáculo en el corto y medio plazo. Ahora bien, ¿son las baterías las únicas capaces de acabar con ello?

Las mecánicas diésel y gasolina tendrán varios adversarios próximamente

Ante esta cuestión, existen discrepancias. Ahora, tras la noticia que se puede leer en el portal Futurism, hay que añadir una más a la lista. ¿Y si las mecánicas diésel y gasolina pudiesen disfrutar de un recorrido mediante la inclusión de combustibles alternativos que fuesen compatibles? Esto es justo lo que se ha propuesto un padre y 2 hijos. Todo ello se ha desarrollado, además, en un garaje convencional.

Es pronto para garantizar el éxito de esta potencial innovación, pero lo cierto es que el grado de confianza en el proyecto ha hecho que ya hayan difundido una serie de datos relacionados con el descubrimiento de una nueva forma de entender las motorizaciones basadas en combustibles fósiles. ¿Y si estamos ante un nuevo orden en cuanto a los bloques convencionales?

Una startup ha logrado reducir emisiones a través de una fórmula diferencial basada en agua mezclada con alcohol. Serviría de carburante alternativo que permitiría, además de garantizar un rendimiento igual que el diésel o la gasolina, un menor gasto para el usuario. Veamos, por tanto, cómo funcionaría esta solución y qué capacidad habría de que lograse una estandarización.

Mezcla de alcohol y agua para lograr el movimiento

El coche de la próxima década funcionará mediante la electricidad almacenada en baterías eléctricas, mediante los carburantes clásicos y, por qué no decirme, mediante una solución alternativa basada en agua y alcohol. Más concretamente, la fórmula que habría detrás de este proyecto estaría basada en una combinación de un 70% de agua y un 30% de alcohol.

MayMaan Research es el nombre de la startup que ha diseñado este proyecto alternativo. The Jerusalem Post

Para entender esta innovación, es necesario acudir a los argumentos descritos por una familia constituida por un padre y 2 hijos. Al parecer, a través de estas proporciones, han conseguido igualar el rendimiento de un coche con motor convencional de forma mucho más económica. Tan solo habría que agregar una serie de modificaciones mecánicas en el motor para lograr la compatibilidad.

Aún se desconocen datos oficiales por no haber registrado la patente

Aún no han desvelado cuáles son las diferenciaciones fundamentales del proyecto debido, principalmente, a que se cree que podrán mejorar su actual enfoque. Por otro lado, se especula que quieren sacar un rendimiento a medio plazo, por lo que antes diseñarán una red comercial de su producto definitivo y, por supuesto, incluirán su innovación en las oficinas de patentes correspondientes.

Se ha querido recalcar que no es necesario introducir modificaciones profundas sobre un bloque convencional. De hecho, para entender la solución habría que introducir un cambio en la cámara de combustión, una de las primeras etapas que tiene lugar en el rendimiento del motor. Su desarrollo permitiría, de entrada, abaratar el mantenimiento y reducir la proporción de emisiones contaminantes.

Sustitutos al carburante convencional no es ninguna novedad

Desde hace muchos años, se han llevado a cabo intentos a la desesperada para introducir carburantes alternativos al diésel o la gasolina. ¿Quién no recuerda los clásicos motores que funcionaban con naranjas que no eran aptas para el consumo? El principal problema de estas tecnologías era que no tenían un volumen de demanda suficiente.

MayMaan Research mostrará nuevos detalles sobre su proyecto en los próximos meses. The Jerusalem Post

Esta nueva opción, en cambio, sí podría tener un auge en cuanto a consumo si, finalmente, estuviese disponible para el usuario. La mezcla de alcohol y agua no sería, en absoluto, prohibitiva en términos de precio y su disponibilidad podría ser una realidad si la industria se lo propusiere. Tanto es así que el Estado podría llegar a contribuir por sus ventajas en términos de contaminación.

En la historia han aparecido múltiples sustitutos del diésel y la gasolina

Sin embargo, existe un problema esencial; la publicidad y promoción de estas variantes. El ejemplo más claro que se puede observar en el mercado actual está íntegramente relacionado con un derivado del petróleo. El Gas Licuado del Petróleo (GLP), es un carburante que apenas tiene publicidad pese a ser una opción más barata y menos contaminante que los principales combustibles.

Sin duda alguna, todavía queda mucha gasolina y diésel por quemar en el mercado, pero al ser recursos agotables, es necesario buscar y apostar por alternativas que puedan llegar a ser viables en términos de rendimiento y economía. ¿Será esta mezcla de alcohol y agua una innovación competitiva? En un tiempo se sabrá.