La semana pasada tuvimos la suerte de comenzar el año con una de las ferias más importantes en el mundo de la tecnología. En la luminosa ciudad de Las Vegas, miles de personas pertenecientes a medios de comunicación de todo el mundo se dieron cita para presenciar la evolución digital de un mundo cada vez más acostumbrado a la tecnología.

Me faltan todos los años tres protagonistas en este evento mundial

Sin embargo, después de repasar cada producto e innovaciones presentadas, creo que conviene recordar aquello que se ha echado de menos. Quizás no haya espacio para todos los sectores dentro de la convención o quizás no exista la tecnología para poder presentarla en la actualidad. A continuación te explicaré las tres ausencias más notables en el pasado CES 2018.

La manzana desaparecida

Si existe alguien realmente innovador, a pesar de llevar unos cuantos años de capa caída, ese es Apple. La compañía californiana es conocida por fabricar dispositivos de un alto valor económico, pero que poseen factores determinantes para muchas personas como el cuidado diseño, un software perfectamente integrado con el hardware y la tecnología más vanguardista, copiada descaradamente por sus rivales directos.

Sin embargo, lo que hace a Apple especial también lo convierte en una especie extraña en el mundo tecnológico de Silicon Valley. La compañía rara vez presenta productos fuera de sus famosas keynote o eventos para desarrolladores, ya que les gusta tener controlado todo lo que sucede alrededor de dichos eventos. El CES, por supuesto, no es ninguna excepción.

Sería interesante ver a Apple desenvolverse entre la competencia

Me gustaría poder contar en esta web que Apple, por fin, presenta un producto o, simplemente, realiza una ponencia dentro de la convención de Las Vegas. Normalmente los focos se centran en ellos, ya que eligen el momento y lugar más adecuados. Quizás en un entorno lleno de competidores, su brillo bajaría y veríamos una empresa más terrenal. De ilusiones también se vive y parece que será complicado sacarles de su zona de confort.

Robótica humana

Son cada vez más las compañías que se embarcan en la aventura de la creación de robots, más y más humanizados, como ya vaticinaba el fabuloso Isaac Asimov. Aún así, el camino que nos queda por recorrer, me incluyo en el mismo aunque no sepa ni programar un microondas, es largo y no se esperan grandes revoluciones al menos hasta dentro de una década.

Quizás los que somos aficionados al género de la ciencia ficción, tanto en literatura como en el cine y la televisión, estemos demasiado acostumbrados a ver robots con aspecto completamente humano, mientras que la realidad, como puedes ver en el vídeo que te dejo sobre estas líneas es que los robots son simples máquinas que cumplen sencillas órdenes.

El futuro nos deparará máquinas más inteligentes que sus creadores

De todas maneras, entiendo la complejidad de tejer estructuras neuronales dentro de dispositivos que intenten emular a la vida humana. La singularidad, aquel punto en que la inteligencia artificial supere a la humana, parece estar a pocos años de hacerse realidad. Quizás sean las propias máquinas las que se construyan a imagen y semejanza de sus creadores.

Androides, la nueva especie

La última revolución tecnológica debería ser incorporar las innovaciones en nuestro propio organismo. Quizás una entidad formada en parte por un ser humano y en otra parte por una máquina sea algo demasiado obsceno para expertos en ciencia, ética y biología, pero el concepto del androide siempre ha estado unido al avance de nuestra especie.

El ser humano aún espera su unión con las máquinas. Quartz

En la actualidad existen dispositivos e incluso personas, como puedes leer en un artículo publicado aquí en Urban Tecno, capaces de realizar tareas o con ciertas habilidades distintas a lo que es habitual en el ser humano. Sin embargo, falta aún mucho para que existan empresas especializadas en dar a las personas capacidades sobrehumanas. Y creedme que la época llegará.

La civilización actual cambiará cuando podamos, gracias a la tecnología, hacer frente al paso del tiempo

Sin ir más lejos, y como argumento de película de ciencia ficción que ya ha sido utilizado en más de una ocasión, la posibilidad de descargar nuestra conciencia en otro cuerpo o en un ordenador no es tan descabellada como podemos pensar en un primer momento. De momento, estos avances ocurren lentamente, sin que nosotros tengamos conocimientos de ello. Eso sí, en cuanto alguien dé con la tecla acertada, el mundo cambiará para siempre.