No falla. Cuando imaginamos cómo sería nuestra vida rodeados de máquinas, nuestra cabeza idea un futuro distópico en el que los robots se ocupan de todo y además son una seria amenaza para nuestra integridad. No podemos evitar que nuestro nuestro amplio bagaje cultural procedente de la ciencia ficción nos pase factura, obviando las innumerables ventajas que representan.

Y es que un futuro con máquinas puede que traiga consigo una considerable reducción de puestos de trabajo y bajada de sueldos como señala El País, o quizás es que simplemente tengamos que replantearnos nuestras ocupaciones hacia otras profesiones más creativas y subjetivas que simplemente no se pueda automatizar, por ejemplo en la revista Muy Interesante se señalan algunas como artista, juez o profesor.

Un bug en tu móvil es disgusto, pero un bug en una máquina industrial puede ser mortal

Indudablemente las máquinas harán nuestro día a día mucho más fácil, sirva como ejemplo el de los aviones comerciales sin pilotos, que nos llevarán a nuestro destino eligiendo el mejor trazado posible y sin errores humanos.

Sin embargo, la realidad siempre supera la ficción y desde la firma de seguridad IOActive se han propuesto cumplir nuestros peores presagios. En un post titulado "Exploiting Industrial Collaborative Robots" (en castellano "exploiting" robots colaborativos industriales, donde exploit proviene del término inglés empleado para el conjunto de datos o comandos que aprovechan bugs o vulnerabilidades de seguridad en software) han detallado como robots de uso cotidiano tanto en el ámbito doméstico como en el industrial pueden causar daños al ser humano.

Este es el robot UR5, cuyos bugs pueden resultar letales. IOActive

Antes de que dejemos volar de nuevo la imaginación, se trata de un estudio de prevención de riesgos laborales que sufre el trabajador humano al estar expuesto a máquinas con las que colabora diariamente en su jornada en entornos industriales a causa de bugs, detalla TechCrunch.

Concretamente, la investigación de IOActive se centra en una serie de vulnerabilidades latentes que afectan a una línea de robots fabricada por Universal Robots que incluyen problemas de autenticación en protocolos de control, algo que podría provocar ataques físicos, corrupción de memoria y transporte de comunicaciones no segura. Para hacerlo más visual, también han grabado un vídeo resumiéndolo:

En este caso concreto, los bugs podrían resultar no solo peligrosos sino catastróficos para los trabajadores humanos que se encuentran a su alrededor. Como explica el estudio:

Incluso los modelos más pequeños como el UR5 tiene la suficiente potencia como para dañar a una persona. Con un funcionamiento a baja velocidad, tiene capacidad suficiente como para causar fracturas de cráneo.

En general, cualquier persona que trabaja con máquinas es informada sobre el protocolo a seguir y los riesgos a los que se expone durante su turno de trabajo con un funcionamiento normal de la maquinaria, sin embargo pocos estamos al corriente del riesgo potencial derivado de una corrupción imprevista de estos robots que podemos encontrar en casi cualquier industria.

Sorprendentemente, el fabricante asegura que estos riesgos ya son conocidos y además advertidos en la documentación adjunta con la maquinaria:

  • Penetración en la piel por esquinas puntiagudas de herramientas o conectores.
  • Moratones y fracturas óseas causadas por oponerse a la trayectoria del robot.
  • Fracturas óseas por golpes con superficies duras.
  • Errores de la maquinaria causados por cambios no autorizados en los parámetros de seguridad.

Sí, has leído bien, ya están sobre aviso. Estos robots están extendidos a lo largo y ancho de las empresas del mundo. Y es que una cosa es estar informado de los riesgos derivados del trabajo diario y otra muy distinta es que al robot "se le crucen los cables" de forma literal.

Está claro que los robots nos harán la vida más fácil aumentando la productividad y la eficiencia de las empresas. Pero además de implementar planes de formación a los trabajadores, la seguridad laboral tendrá que actualizarse para los retos que presenta la Inteligencia Artificial y la robótica, algo de lo que por cierto Elon Musk ya ha advertido.