Facebook acaba de lanzar un portal para jóvenes en un desesperado intento por seguir atrayendo a los adolescentes, que siguen prefiriendo otras redes sociales como Snapchat o Instagram, también propiedad de Mark Zuckerberg.

Y es que es un secreto a voces: Facebook es una red social para viejos (con perdón), que cada año sigue sumando personas alfabetizadas de cierta edad y disuadiendo la entrada de los más jóvenes, ávidos de experiencias más visuales y ágiles.

Las luces de alarma están ahí, a la vista de todos: en agosto de 2017, un estudio de eMarketer evidenció que por vez primera en toda su historia, los registros de personas jóvenes descenderían en 2018.

Aunque todavía muchos jóvenes siguen teniendo cuenta en Facebook, en términos de tiempo de uso diario, este estudio descubrió que su desapego iba en aumento en detrimento de las redes sociales anteriormente mencionadas.

Lo nuevo de Facebook: postureo, Fanta y ganchitos para convencerte

Pero Facebook no pierde la esperanza, aunque eso sí, ofreciendo más de lo mismo: su característico azul corporativo, publicaciones en forma de blog, emojis que bailan y ¡oh, sorpresa! justicia social mediante el empoderamiento de los jóvenes y una serie de consejos sobre privacidad y seguridad.
Solo de leerlo te ha entrado sueño, ¿verdad? Pues imagínate si estuvieras en plena pubertad, con las niveles de hormonas por los cielos.

Ojo, no es que a los jóvenes no les guste contar sus experiencias, luchar por causas que consideran justas y por qué no decirlo, los emoji, stickers, GIFs y memes, ES QUE LES GUSTA PUBLICARLOS A ELLOS.

Lo que no quita para que no haya nadie mejor para hablar sobre privacidad que el mayor usurpador de esta de la última década, habida cuenta del escándalo de Cambridge Analytica como punta del iceberg de un continuo goteo de vulneraciones a la privacidad de sus usuarios.

Sin ánimo de ofender, Facebook intentando atraer a los jóvenes con un portal para ellos me recuerda muchísimo a cuando el señor Burns se hizo pasar por un adolescente del colegio de primaria de Springfield.

Facebook intentando parecer cool para atraer jóvenes. Beers & Politics

Según podemos leer en el portal, Facebook empodera a la juventud (sic), asegurando que se trata de un gran lugar para ayudar a los jóvenes a encontrar su lugar, a crear un impacto en la sociedad.

Facebook describe su nuevo portal joven como una guía para todo lo que tenga que ver con Faceebok, porque gracias a esta red social:

Puedes encontrar gente. Conectar con tus intereses. Crear cosas cool.

Así que los jóvenes pueden aprender a engancharse a una red social leyendo una web que explica todas las posibilidades de Facebook, haciendo especial hincapié en la privacidad y la seguridad mediante su centro de seguridad. ¿Por qué lo llamarán portal joven cuando es un portal orientado a sus padres?

Y para demostrar que sí, que en Facebook se está chachi y es cool, cuenta con un blog de adolescentes donde estos cuentan sus historias sobre temas como la autoestima o el activismo social.

Interfaz del portal joven de Facebook. Facebook

Facebook muestra su cara más amable para seguir captando clientes

Con su portal para jóvenes y su plataforma de mensajería Messenger Kids, orientada a niños entre 6 y 13 años, Facebook echa el anzuelo a los más jóvenes con todo el descaro del mundo.

¿Por qué lo llamarán portal joven cuando es un portal orientado a sus padres?

Puede que el control parental esté presente (faltaría más), pero es cuanto menos cuestionable que por un lado promulgue la importancia de la privacidad y la seguridad y por otro, intente vender sus productos a niños que no están preparados para tal exposición, a sabiendas del carácter adictivo de estos servicios y de los dispositivos que los integran.

La adicción al móvil es un trastorno a la orden del día entre los adolescentes, un trastorno que afecta no solo a su desarrollo físico (llegando a alterar sus cuerpos) y mental, como a su socialización y su rendimiento académico.

No obstante, insistimos: este portal para jóvenes es tan didáctico que más que seducir a los más pequeños, parece una herramienta para animar a sus padres a que se quiten los prejuicios y acerquen a sus hijos a un ordenador, tablet o teléfono bajo la premisa de estar en un sitio tan protegido como el patio de un colegio.