Hace unas semanas conocíamos los deseos del gobierno español de prohibir las cuentas anónimas en las redes sociales como forma de evitar el acoso en redes sociales y la sensación de impunidad.

Sin embargo, esta medida parece ir mucho más allá y no solo buscar un comportamiento más cívico de los usuarios o la lucha contra el terrorismo, sino también la posibilidad de elaborar perfiles con sesgos ideológicos en base a nuestras publicaciones.

Desgraciadamente esta idea parece ir tomando forma y no solo a nivel estatal, sino comunitario. Y es que España deberá incorporar el Passenger Name Report (PNR) antes del 25 de mayo de 2018, como explica El Confidencial.

Parece que ese furor por controlar internet que se inició con el 11S y prosiguió su avance con los atentados yihadistas en Europa ha ido tomando cuerpo, culminando con un estricto sistema de control a todos los ciudadanos.

Los usuarios de vuelos intercontinentales y quizás de los continentales serán los afectados. ABC

¿Qué es el PNR o Passenger Name Report?

El Passenger Name Report ( o abreviadamente PNR) es un sistema que almacena los billetes de avión de los ciudadanos de la UE y cruza los datos con la información disponible en internet.

De forma concreta, el PNR integrará datos personales como nombre, apellidos y DNI, tarjeta de crédito, teléfono, correo electrónico, perfiles en redes sociales, nuestras publicaciones y todo lo que el big data sea capaz de recopilar de absolutamente todos los ciudadanos europeos sin excepción.

Vamos, que no es necesario que seas sospechoso o tengas antecedentes. Ahora la medida casi imposible de regular el Bitcoin en nuestro país estaría un paso más cerca de hacerse efectiva.

¿Cómo se ejecutará el PNR en España?

El ministerio del interior del Gobierno de España insiste en que solo le interesa:

la prevención, detección, investigación y enjuiciamiento de delitos de terrorismo y delitos graves.

Por ese motivo, se ejecutará el PNR según los protocolos oficiales definidos por Europa, dejando a la Unidad de Información sobre Pasajeros española, que depende del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado como responsable del tratamiento de los datos.

El pliego de contratación para la ejecución del PNR ha sido adjudicado a Indra por 1,39 millones de euros y su función es gestionar los datos de las aerolíneas y cruzarlos con los que ya existen en bases de datos de distintas fuentes.

¿De dónde concretamente? Según se cita:

  • La captación de datos procedentes de redes sociales como Twitter, Google+, LinkedIn, Instagram, Flickr, Tumblr. Sorprende, pero Facebook no aparece en la lista.
  • Comentarios en foros y blogs.
  • Plataformas de vídeo en streaming como Vimeo o YouTube.
  • Buscadores como Google, Bing y Duck Duck Go.

De este modo, no solo se controlará el seguimiento de cómo usamos las redes sociales, sino también se identificará el perfil sociológico y demográfico de los pasajeros que tomen un avión.

Varios organismos cruzarán todos nuestros datos de internet. Brand Quarterly

¿Es legal el PNR?

Por el momento el PNR ya lleva 836 demandas en toda Europa, y subiendo. Y es que la privacidad de los usuarios y el tipo de datos recolectados ha provocado el malestar y las protestas de numerosas organizaciones, originando retrasos en su elaboración y puesta en marcha.

Sin ir más lejos, el artículo 7.4 de la LOPD vigente prohíbe expresamente crear una base de datos ideológica, por lo que la aplicación del PNR a día de hoy es inconstitucional, siendo posible recurrirla e incluso declararla ilegal.

Pero la Unión Europea sigue firme con su objetivo final y para ello ya ha dado varias directrices de control. La primera es la directiva publicada el 27 de abril de 2016, según la cual las aerolíneas están obligadas a recopilar y entregar datos de sus clientes.

Asimismo, la UE da manga ancha a los países para que estos capten los datos como estimen pertinente, abriendo la posibilidad de que las agencias de viajes también puedan recopilarlos.

Finalmente, la UE también permite que cada estado decida si quiere aplicar el PNR en los vuelos que se produzcan dentro del territorio europeo.

Los riesgos del Passenger Name Report

Es un hecho: con la excusa del terrorismo se va a violar la privacidad de los usuarios. Y es que al final en las redes sociales se pueden obtener datos como nuestra rutina, ideología política, religión, orientación sexual, concursante favorito de Operación Triunfo… absolutamente todo.

Además es que este procedimiento cambia las tornas: ya no seremos inocentes hasta que se demuestre lo contrario, sino que por defecto todos somos presuntos culpables.

La presunción de inocencia se ha perdido en favor del control ciudadano

Tampoco podemos olvidar que toda esta información cruzada de los usuarios quedará registrada en una base de datos centralizada que no es incorruptible. Teniendo en cuenta el valor incalculable que tendrá, no cabe duda que será el objetivo número uno de los hackers. Pero aunque no fuera hackeada: imagina el poder de aquellas personas que tengan acceso a ella.

En días como este es momento de recordar la máxima de Benjamin Franklin: "Aquellos que renunciarían a una libertad esencial para comprar un poco de seguridad momentánea, no merecen ni libertad ni seguridad y acabará perdiendo ambas".