Está claro que mucha de la tecnología que disponemos hoy en día, el menos eso opino, no está desarrollada en su máxima expresión. Ya sea porque las compañías no quieren dar grandes saltos, es mejor vender tres versiones que una durante varios años, o porque la tecnología en este campo necesita de un tiempo de maduración, la realidad virtual aún sigue mostrando síntomas de evolución a pequeña escala. Sin embargo, en este artículo quiero mostrarte algunos ejemplos de dispositivos que te permitirán acercarte a este mundo imaginario sin un gran desembolso ni grandes soluciones informáticas.

Google y su Daydream View

Creo que esta es la mejor manera de que alguien se acerque al maravilloso mundo de la realidad virtual. A través de Google Daydream View, que puedes comprar en la página oficial por 109 euros, tendrás a tu disposición lo mejor de esta tecnología. Eso sí, la experiencia tiene una barrera de entrada, ya que únicamente está disponible con la utilización de un teléfono móvil y, en concreto, solamente podrás disfrutar si posees un dispositivo Pixel, los últimos Galaxy de Samsung, ZenFone AR, Axon 7, Mate 9 Pro y los Moto Z y Z2. En el resto de terminales la compatibilidad no está asegurada.

Educación y contenido multimedia resultan sorprendentes con la realidad virtual

Si te has decidido por su compra, debes saber que, aunque creas que la realidad virtual únicamente se trata de jugar de una manera envolvente, existen muchas más posibilidades. En primer lugar, en algo que me sorprendió en su día, este dispositivo se puede configurar como un espectacular cine. Si quieres ver contenido en Netflix o YouTube, por ponerte un ejemplo, podrás acceder a su catálogo y disfrutar de un ambiente virtual para hacer la experiencia más inmersiva. El componente educativo también resulta muy valioso. Podrás descubrir las estrellas, la inmensidad del océano o la Luna sin tener que salir de casa.

Oculus Go

La gente de Oculus, una de las compañías pioneras en la realidad virtual, decidieron que era demasiado costosa y abrumadoramente complicada de configurar si dispones de poco tiempo, con lo que han dedicado los últimos meses a la búsqueda de alternativas. La primera que quiero mostrarte es Oculus Go. Bajo el paraguas de Facebook, esta versión barata de la realidad virtual, con sus limitaciones obviamente, puede ser adquirida desde 219 euros. Sin duda alguna, una gran noticia para quienes no nos decidimos a saltar a esta tecnología.

Oculus Go es la puerta de entrada a la realidad virtual

Sin duda alguna, Oculus Go dista mucho de una experiencia completa de realidad virtual, de la misma manera que es imposible tener la misma experiencia móvil con un Xiaomi MiA3 que con un Huawei P30 Pro. La principal ventaja de este dispositivo, frente al de Google, es que no necesitas ningún otro producto. Simplemente conéctate al mundo imaginario y disfruta. Eso sí, aquí no tendrás grandes videojuegos, sino la posibilidad de disfrutar de cine, series, mundos mágicos o juegos casuales. Quizás, si eres novato o novata, esta sea la opción más aconsejable para ti.

Oculus Quest o la revolución virtual

Aquí, si estás buscando una experiencia completa, pero no quieres tener la necesidad de un potente equipo informático, es donde acaba tu búsqueda. Con Oculus Quest tendrás la realidad virtual al alcance de tu vista. En un dispositivo más caro, puedes adquirir la versión de 64 gigabytes por 449 euros, pero que te facilitará acceder a juegos realmente sorprendentes, por la capacidad de integrarte en el mundo creado para ti. El casco de realidad virtual integra los sensores necesarios para situarte en el mundo real y los mandos son prácticamente idénticos a la versión clásica de Oculus Rift.

Oculus Quest es la evolución lógica de la realidad virtual

Está claro que no tendrás la misma potencia que te ofrece la realidad virtual a través de un equipo informático, pero también podrás moverte por tu entorno, obtener el mejor sonido, direccional dependiendo de donde surja la fuente, y gesticular gracias a la precisión de sus controladores avanzados. Ahora ya puedes ser el enemigo a batir por Darth Vader, enfrentarte a Creed en un combate de boxeo, cortar fruta virtual, matar zombies a escopetazos o disfrutar de una aventura en el espacio exterior. No creo que, después de todos los dispositivos que te he mostrado, puedas negarte a entrar en el mundo de la realidad virtual.