El nuevo iPhone X que Apple presentó el martes durante su keynote ha copado absolutamente todos los titulares, y no es para menos. Al margen de adoptar algunas novedades que ya existían en otras marcas a su particular forma de ver la tecnología, como la pantalla infinita o la carga inalámbrica, se ha desmarcado ofreciendo el primer reconocimiento facial completamente fiable (ratio de fallo de 1:1.000.000).

Y es que, como es habitual en Apple, no ha inventado nada que no hicieran otras marcas, simplemente lo ha reinterpretado y mejorado.

Apple no inventa nada, pero lo revoluciona todo

De este modo, el iPhone X es el primer móvil de gama premium que "pasa" del sensor de huellas (un auténtico esperpento que la mayoría de marcas ha optado por integrar en la parte trasera del terminal) en favor de un reconocimiento facial que lo mismo funciona en la oscuridad, a distancia, sin ángulo e incluso es capaz de reconocerte con una bufanda o un gorro, según explican en iPadizate.

Es la magia de la red neural, que emplea machine Learning o Inteligencia Artificial, integrada en el chip biónico A11.

¿Qué es una red neural? En Urban Tecno hemos hablado largo y tendido sobre el tema, por ejemplo cuando descubrimos un proyecto para adelantarse a George R.R. Martin y seguir escribiendo Juego de Tronos o el software capaz de crear la galleta de chocolate perfecta. Se trata del machine Learning o aprendizaje profundo. Para que nos entendamos, funciona de una forma muy similar a nuestro cerebro, que progresivamente va aprendiendo.

De este modo, el FaceID del iPhone X va extrayendo características faciales de nuestro rostro y las va memorizando, por ejemplo la posición de nuestra nariz o la distancia entre nuestros ojos, por eso no importa si llevas un gorro o te has maquillado. Cuanto más te ve, más se aprende tu cara. Como Phil Schiller explicó durante la keynote:

La posibilidad de que una persona cualquiera pueda desbloquear tu iPhone X con su cara es de una entre un millón.

Así que puede decirse, sin lugar a dudas, que el reconocimiento facial del iPhone X es la función estrella. No hay forma más rápida y segura de desbloquear tu terminal: en un abrir y cerrar de ojos (literal), las ondas infrarrojas salen de sus "orejas", mapean tu rostro con más de 30.000 puntos y retornan al receptor, donde tras modelizar tu cara y compararla con la existente en su base de datos, permiten tu acceso.

Da igual que te dejes barba o te pongas gorro, tu iPhone X sabrá que eres tú. Macrumors

Los riesgos del reconocimiento facial

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. No, no sucederá como con el Samsung Galaxy S8, cuyo reconocimiento facial puede ser vulnerado con una simple foto, como explican en iPadizate, pero hay otros riesgos a tener en cuenta.

Todo lo nuevo es susceptible de fallar

Para empezar, no se trata de una tecnología consolidada: Apple guarda sus algoritmos bajo llave, de forma que no se sabe a ciencia cierta cómo funcionan, lo que genera cierta suspicacia por parte de los expertos. Stefanos Zafeiriou del Imperial College London se refiere al FaceID en NewSciencist como:

No recomendaría a nadie que confiase en la verificación facial del iPhone.

No obstante, Apple no es el único que emplea software para reconocimiento facial: desde los accesos a los aeropuertos hasta la policía y otras fuerzas de seguridad utilizan esta tecnología. Incluso en Rusia se ha desarrollado un terrorífico software que además de reconocer tu cara, es capaz de intuir lo que estás pensando gracias a una red neural. Así que aunque se trate de programas piloto, el reconocimiento facial ya es una realidad que va a ir mejorando e implantándose progresivamente.

¿Y si no te reconoce ni a ti mismo?

Pero retomando las palabras de Schiller, hay una posibilidad de fallo en el FaceID, es decir, que una persona entre un millón podría acceder a nuestro iPhone X. Por cierto, si cuentas con un hermano gemelo, esta probabilidad crece, como explican en MacRumors.

Vayamos al caso opuesto: ¿qué pasaría si tu teléfono no te reconoce y, por tanto, no se desbloquea? Lo explica Anil Jain de la Michigan State University:

Los dos errores están relacionados en un sistema biométrico dado, si tú recurres la probabilidad de un tipo de error, el otro tipo de error crece.

Es decir, que cuanto más estricta hacemos esta tecnología para evitar que intrusos puedan desbloquear el iPhone X, es más probable que en algunos casos provoque un fallo por exceso de rigurosidad e impida el acceso del auténtico dueño. En probabilidad, este tipo de fallo se estudia en el contraste de hipótesis.

Aunque las condiciones más favorables para el reconocimiento facial serán con luz suficiente, buen ángulo de la cámara y una pose adecuada… la realidad no siempre va a ser así. No obstante, sobre el papel el FaceID es la panacea y ya prevé estos detalles, pero la probabilidad de fallo no será la misma.

Sin ir más lejos, durante la keynote del iPhone X, Craig Federighi tuvo problemas en la demostración del FaceID y terminó introduciendo el código manualmente. ¿Fallo en el reconocimiento facial o es que era el PIN que se introduce al introducir el terminal? Tendremos que esperar hasta noviembre para ver la usabilidad real y la experiencia de usuario.

Esa será sin duda la prueba de fuego: si el FaceID es un fracaso, podría exponer fotos personales, emails, mensajes de WhatsApp y por supuesto, compras con Apple Pay y a través de aplicaciones de terceros. Hay mucha carne en el asador para haber dejado el sensor de huellas a un lado y confiar ciegamente en el reconocimiento facial.

Por eso, el resto de fabricantes han adoptado la estrategia conservadora de mantener las huellas dactilares, reconocimiento de iris o de voz para ofrecer otra tecnología alternativa. Una cosa está clara: los tiempos de recordar largas e intrincadas contraseñas han llegado a su fin.

¿Son hackeables los sistemas biométricos?

El año pasado, la policía pidió ayuda a Anil Jain de la Michigan State University para desbloquear el móvil de una víctima de asesinato, un Samsung Galaxy S6. Desafortunadamente para la policía, poner el dedo de la víctima sobre el móvil no surtió efecto, al carecer de la carga eléctrica que tenemos los seres vivos necesaria para los sensores, así que no pudieron desbloquearlo.

Como contaban con las huellas dactilares del cadáver, Jain trabajó emulando digitalmente dichas huellas para desarrollar prototipos capaces de desbloquear el móvil, algo que finalmente lograron. ¿Te imaginas esta odisea con un rostro?

El reconocimiento facial del iPhone X trabaja con sensores 3D, algo que no puede ser engañado con una foto, sino que quizás tendríamos que ir a una réplica exacta de nuestra cara impresa en 3D, algo que no se hace ni muy rápido ni muy comúnmente. Tanta precisión jugará en contra de la seguridad a niveles delictivos. Incluso si estás detenido y la policía requiere desbloquear tu terminal, tampoco podría hacerlo: basta con que cierres los ojos y se convertirá en una misión imposible.

¿Quién tiene acceso a los datos de mi cara?

Aunque la tecnología del reconocimiento facial está muy verde aún, las bases de datos no. Sin ir más lejos, en el Reino Unido cuenta con más de 20 millones de rostros almacenados fruto de reconocimientos o interrogatorios, en algunos casos de criminales, pero en otros de personas inocentes.

En 2012, una sentencia dictaminó que era ilegal que la policía almacenase estas imágenes, pero el gobierno británico ha asegurado que a no ser que la persona de forma individual lo requiera, no será necesario eliminarlas.

En Estados Unidos la cosa no está mucho mejor: aproximadamente la mitad de los adultos han sido registrados en esta misma base del FBI y huelga decir que más del 80% de estas personas no han cometido un delito, ni siquiera una multa de tráfico.

Estas ingentes bases de datos son preocupantes, pero más aun es no saber qué van a hacer con ellas. Mención especial merecen las cámaras CCTV colocadas estratégicamente en ciertas ubicaciones… ¿Te imaginas si pudiesen identificarnos y acceder a toda nuestra información?

FaceID mapea nuestro rostro empleando IR. Macrumors

Según Apple, los rostros con los que configuraremos nuestros iPhone X serán encriptados y almacenados con gran seguridad dentro del dispositivo y no irán ni a sus servidores ni a iCloud. No obstante, siempre surge el temor de que ante un arresto se pudieran cruzar datos que afectasen a nuestra vida diaria.

Si ya existe demasiada información personal nuestra en internet, ¿cómo será cuando gigantes como Google o Apple además tengan nuestra cara?

Antes de comprarte un iPhone X, piensa primero en todo esto.