La pregunta del millón. Seguro que alguna vez te han llamado paranoico por hacerlo porque ¿cómo alguien iba a verte desde la webcam? ¡qué clase de películas te montas! Pues no. La realidad es que haces bien y que además, tu medida rudimentaria de ponerte un poco de cinta adhesiva, tiene mayor efecto del que crees.

Y ojo, no es algo que digamos nosotros: según reporta la web OSXDaily, el jefe del FBI apoya esta medida. En numerosas entrevistas a personalidades tecnológicas como Mark Zuckerberg o Edward Snowden hemos visto como también ellos tienen un trozo de cinta adherido sobre sus webcams. ¿Es lo mejor que podemos hacer? ¿Sirve de algo?

Como explican en The Verge, en 2013, Miss USA sufrió un ataque de estas características. Alguien espió la webcam de su portátil y la grabó. Posteriormente, fue chantajeada. Pero claro, ella era una celebridad muy buscada y deseada. Entonces pensarás: ¿quién querría cotillear lo que hace alguien tan mundano como yo?

Hackear tu webcam cuesta menos de un dólar

Ese mismo año un hacker declaró a la BBC que espiar a través de una webcam tenía un coste tan irrisorio de un dólar y que él tenía acceso a más de 500 mujeres con esta técnica. A la larga, mucho más barato que hacerte socio premium de Pornhub.

¿Son comunes estos ataques? ¿Deberíamos preocuparnos? El director de ciber seguridad Ted Beardsley de Rapid7 es tajante en este sentido:

Hay una serie de vulnerabilidades en las páginas web por las que los hackers se pueden colar y activar nuestra webcam.

¿Sabes cuales son esas vulnerabilidades? Steve Jobs tenía razón en su momento cuando optó por desmarcarse de Adobe Flash en los productos Apple y el tiempo no ha hecho más que constatarlo con su adiós anunciado para 2020. Asimismo, Java es otra puerta de entrada para los hackers. Incluso en HTML5 se ha localizado un bug que permite controlar la webcam.

Tapar la webcam de tu ordenador es una buena idea. OSX Daily

El problema es precisamente saber en qué páginas web se esconde la amenaza. Además, los hackers también pueden desactivar la luz que se enciende a modo de chivato cuando la webcam entra en funcionamiento.

A modo de regla general, Ted Beardsley advierte:

Todo lo que nos pida que hagamos click en una zona concreta de la página puede ser la clave, algo que sucede cada vez más ahora que están de moda los servicios de localización y otro tipo de permisos que no están muy claros en la web. Y no hay mucho que podamos hacer al margen de poner un trozo de cinta.

Vale, entonces con pegar una tira de celo, todo solucionado, ¿no? Pues no. Porque aunque puede evitar que nos vean, se sigue pudiendo grabar el sonido. Y en este caso poco podemos hacer: ni siquiera poniendo un trozo de cinta adhesiva lograremos que el micrófono no nos grabe con claridad suficiente como para extraer información, aunque estemos a distancia y sin ser conscientes de que nos están grabando.

Mira tu entorno: ¡todo está lleno de cámaras y micrófonos!

Además hasta ahora nos hemos referido a los ordenadores pero, ¿qué pasa con los móviles? ¿acaso alguien tapa la cámara frontal de nuestros terminales? Desde luego, es solo la punta del iceberg porque si echas un ojo a tu entorno descubrirás que cada vez hay más cámaras y micrófonos: en altavoces domésticos, tablets, neveras… ¡Bienvenido a la era digital!

Pero volvamos a la webcam de nuestro ordenador, que eso aún tiene solución. Ted Beardsley explica que la cinta sobre la webcam puede tener más resultados de los que pensamos:

Para empezar, desde un punto de vista psicológico, nos sentiremos más protegidos. Pero es que también estás lanzando un mensaje que hace pensar que te preocupas por la seguridad todo el tiempo, por lo que probablemente tengas contraseñas seguras, cambias tus password periódicamente, que sospechas de los emails con links extraños…

Cuando lo que se busca es obtener información, los hackers siempre buscarán el eslabón más débil, la persona de más fácil acceso. Por ello recuerda que al menos con un trozo de cinta sobre la webcam estarás algo más protegido y que aunque seguirás siendo vulnerable en internet, al menos estás intentando ponerle remedio.