En los últimos años, mucho se ha especulado sobre qué es lo que ocurrirá en la movilidad urbanita. El surgimiento de alternativas como los patinetes eléctricos o los servicios de carsharing no están consiguiendo reducir de forma abrupta los niveles de contaminación. Tampoco lo está logrando el coche eléctrico, aunque su oferta no consigue situarse como alternativa al modelo convencional.

En relación con el tráfico, el incremento exponencial de vehículos en el mercado ha provocado que no sea extraño encontrarse atascos kilométricos en los accesos a las ciudades o en el centro de las mismas. Esta congestión, al fin y al cabo, termina teniendo un efecto directo sobre los usuarios, tanto a nivel de salud como en términos de calentamiento global.

Explotar el transporte aéreo en la ciudad sería una ventaja en términos de productividad

Toca buscar, una vez más, una solución al problema que está teniendo lugar en las principales metrópolis del mundo. En esta búsqueda es necesario incluir a un potencial actor con mucho que demostrar. ¿Por qué no se ha explotar el factor ‘aire’? Estamos acostumbrados a analizar alternativas asentadas sobre el firme, pero este podría ser el nuevo medio de comunicación.

Esta solución cuenta con una serie de limitaciones, comenzando por las propias barreras existentes a nivel legal. Aun así, ya son varios los proyectos que se están forjando en el sector de la movilidad para contar con un medio de transporte limpio y sostenible. ¿Imaginas poder moverte a la otra punta de la ciudad en apenas unos minutos sin sufrir las aglomeraciones existentes sobre el asfalto?

Veamos en qué punto se encuentra un modelo de negocio que ya cuenta con empresas del calibre de Uber. Con un poco de suerte, la primera mitad de la próxima década podría ser el momento en el que echase a andar un primer servicio experimental. Es más, ¿tendría sentido en estas condiciones el transporte convencional? Esto es lo que nos depara en el futuro.

Un formato que jamás ha obtenido viabilidad en el pasado

En el pasado, las limitaciones relacionadas con este medio de transporte pasaban por las serias dificultades tecnológicas presentes. Ahora, todo es muy diferente. La industria de la automoción ha convergido con otras muchas empresas presentes en otros mercados. El mejor ejemplo de ello nos lo muestra, sin duda, Airbus, fabricante de aviones que está creando un coche volador.

El taxi volador se ha convertido en una de las potenciales soluciones a la congestión del tráfico. Sputnik News

Sin duda alguna, el principal problema que actualmente dificulta su puesta en el mercado es la inclusión de barreras legales. Lo fue en su momento la tecnología de drones y lo está siendo el actual transporte de pasajeros. El problema principal es que, salvo la lógica excepción de los aviones, está prohibida la circulación por el medio aéreo que discurre en las ciudades.

La movilidad aérea urbana se está tropezando con las limitaciones legales

Esta limitación, ipso facto, hace inviable la disposición de un equipo de unidades controladas de forma autónoma o mediante conductor. Esto mismo ocurre, por ejemplo, con la conducción autónoma. Solamente bajo unos controles muy específicos, es posible la circulación con autorización de las instituciones. Se alega, de hecho, una falta de seguridad contrastada.

Esto hace que tengamos que hacernos una composición mental, todavía, sobre cómo serían las ciudades del futuro. Se cuenta con la tecnología disponible, su desarrollo fomentaría la inversión en este sector y, sin embargo, existe una limitación que penaliza la mejora de un nuevo medio de transporte revolucionario.

Tecnologías que salvarán las penalizaciones impuestas por la Administración

Según se puede leer en el blog de la compañía de gestión y transporte de mensajería DHL, este tipo de tecnologías revolucionarias terminarán imponiéndose en el mercado. Tanto es así que ya está operativa la primera alternativa en cuanto a envíos de paqueterías mediante drones.

Un dron de DHL en una de las pruebas realizadas en las últimas semanas. Blog de DHL

Tras haber superado unas pruebas de gran calibre, la compañía de origen alemán ha conseguido poner en práctica, hace apenas unos días, el primer sistema de transporte de paquetes mediante aeronaves no tripuladas. ¿Es el comienzo de la explotación del espacio aéreo de las ciudades? Esto es justo lo que habría que plantearse viendo cómo este tipo de proyectos ya está fomentándose.

El transporte aéreo urbano podría materializarse en el medio plazo

Es pronto para que veas en tu localidad un servicio de taxis voladores. Sin embargo, si los planes de desarrollo continúan creciendo al mismo ritmo, sí es posible que su puesta a punto vaya de la mano con las apreciaciones legales. Por el momento, a su favor cuentan con una regla esencial; la no contaminación al tratarse de alternativas sin emisiones eléctricas, es decir, completamente eléctricas.

Habrá que esperar, por tanto, a ver cómo se desarrolla, a nivel local, las reglamentaciones respecto a una nueva forma de trasladarse por la ciudad de forma eficiente y efectiva.