Tesla vuelve a los tribunales para interponer dos demandas por robo de secretos comerciales. La compañía ha descubierto que antiguos empleados se dedicaron a recopilar información de gran valor para luego cedérsela a sus nuevas empresas y ha dado paso a la justicia para que solucione ambas situaciones.

Según explica Tesla en las demandas, la información robada por los ex trabajadores ha permitido a otras compañías del sector desarrollar de forma más rápida sus tecnologías. La startup Zoox es el ejemplo perfecto de ello, ya que dio la bienvenida hasta a 4 antiguos empleados de Tesla que sabían mucho de la conducción autónoma de Tesla.

Tesla demanda a Zoox por robo de información

Tesla presentó dos demandas ante un tribunal de California (Estados Unidos) este pasado miércoles por robo de secretos comerciales. Una de las demandadas fue la startup Zoox, que hace unos meses contrató a cuatro antiguos empleados de la compañía de Elon Musk.

Tesla detalla en la demanda interpuesta que esas cuatro personas robaron "información patentada y secretos comerciales para ayudar a Zoox a superar los últimos años de trabajo necesarios para desarrollar y ejecutar sus propias operaciones de almacenamiento, logística y control de inventario".

Al igual que la compañía de Musk, Zoox también se dedica a fabricar coches con conducción autónoma. Para mejorar su trabajo, esta última admitió a Scott Turner, Sydney Cooper, Christian Dement y Craigh Emigh, que se habían fugado de Tesla con documentos privados que contenían información muy útil para la startup.

Tesla también ha demandado a un antiguo empleado que se hizo con archivos de código fuente de Autopilot

Flagrante e intencional son los dos adjetivos que Tesla ha utilizado para describir el robo sufrido. Según ha descubierto la compañía, esos cuatro empleados se hicieron con información relacionada con WARP, un sistema en el que Tesla almacena datos del inventario, producción, distribución, etc.

Aparentemente, la demandante ha comprobado que Turner, Cooper, Dement y Emigh llegaron a enviarse información confidencial desde sus correos de la empresa a sus correos personales, violando así los términos de contratación. Es posible que Tesla nunca hubiese sido consciente del robo si uno de esos trabajadores no se hubiese equivocado al enviar un email.

Después de que Craigh Emigh se uniese a Zoox, envió un correo electrónico a la antigua dirección electrónica que Sidney Cooper tenía en Tesla, con un documento interno en el que solo variaba la aparición del logo de Zoox. Al encontrar lo que había pasado, la compañía de Elon Musk comenzó una investigación que ha terminado en la denuncia ante los tribunales.

Tesla ha demandado a la startup Zoox por robo de información comercial secreta. Wikipedia

"En el proceso, se apropiaron indebidamente de los secretos comerciales de Tesla, violaron sus acuerdos con Tesla e incumplieron sus deberes de lealtad, todo con el conocimiento y apoyo de Zoox", resume Tesla en una demanda que aún no ha sido comentada ni por Zoox ni por esos cuatro antiguos empleados señalados.

Como bien menciona Business Insider, Zoox se ha convertido en los últimos años en el refugio perfecto para trabajadores que abandonaron Tesla. Los datos son claros: más de 100 antiguos trabajadores del fabricante forman parte ahora de las filas de la startup, que les acoge con los brazos abiertos a ellos y a toda la información que poseen sobre su rival.

Martin Tripp ya no es el único revelador de secretos de Tesla

Esta demanda de Tesla contra Zoox recuerda mucho a la que interpuso contra Martin Tripp, un antiguo técnico de la compañía que reveló documentos internos a Business Insider. En los mismos se evidenciaba el derroche que Tesla hizo al producir las piezas para el Model 3, así como los problemas de seguridad con algunas baterías.

Tesla acusa a Zoox de desarrollar su trabajo gracias a la información robada por los ex empleados

En la denuncia presentada contra Tripp, Tesla le acusaba de "hackear ilegalmente la información confidencial y los secretos comerciales de la compañía y transferirla a terceros". Según la compañía, el técnico instaló softwares de piratería en ordenadores de otros compañeros para hacerse con los documentos que estos exportaban.

Martin Tripp no dudó en defenderse públicamente de las acusaciones, dando varias entrevistas a medios de renombre como The Guardian, The Washington Post y CNN, con los que llegó a compartir la tensa conversación que mantuvo con Elon Musk a través de emails.

Tesla acumula demandas en los tribunales contra antiguos empleados que han robado secretos comerciales para compartirlos con otros bandos, ya sea la prensa o empresas de la competencia. Guangzhi Cao es el último de ellos al irse a Xpeng con todos los datos que había robado del Autopilot, uniéndose así a Zoox en los que serían los problemas más recientes de Tesla.