Las grandes empresas tecnológicas de este planeta tienen un elemento en común. Todas desean destacar y ser reconocidas como los estandartes de la vanguardia y la innovación, lo que significa ganar miles de millones de dólares y, por tanto, tener poder de cambiar el rumbo de nuestra historia. Sin embargo, la historia de este artículo trata acerca de la responsabilidad ética con el ser humano que estas compañías deberían predicar continuamente.

Un comunicado como advertencia

Han sido muchas las compañías, y personas a título individual, que han firmado el documento que lleva por título Lethal autonomous weapons pledge, lo que traducido sería Compromiso de armas autónomas letales. Puedes consultar el mismo en la página web del Instituto Future of Life. Allí podrás comprobar, que entre las personalidades que han firmado el mismo se encuentran Elon Musk o los fundadores de DeepMind, Demis Hassabis y Shane Legg.

Elon Musk es uno de los firmantes del documento. CNBC
Grandes empresas de tecnología han firmado el documento

Si hablamos de compañías, que seguramente sean más reconocidas que simples nombres de personas en una lista, entre las empresas firmantes del manifiesto podemos encontrar a la nombrada DeepMind, varias universidades alrededor del mundo, empresas dedicadas a la robótica como Clearpath Robotics o asociaciones dedicadas a la defensa de una inteligencia artificial no bélica como City AI.

Entrando en el grueso de la noticia, el comunicado aboga por la utilización de la inteligencia artificial, en el terreno militar, de una manera responsable, además de ser necesario que políticos, ciudadanos y líderes distingan cuál es el límite para aceptar la actuación de la IA. La frase que te muestro a continuación, podría ser, perfectamente, el eslogan que resuma la filosofía que se busca implantar:

Nosotros, los abajo firmantes, hemos acordado que la decisión de quitar una vida humana nunca debería ser delegada a una máquina.

Principios morales tecnológicos

Seamos sinceros, la mayoría de estamentos militares del mundo deben frotarse las manos cada vez que la inteligencia artificial da un paso más en su evolución. Sin embargo, existe un rayo de esperanza con este comunicado, ya que se insta a utilizar un parámetro pocas veces usado por la maquinaria de guerra: la moralidad. A la falta de ética en la posible utilización de máquinas que decidan por sí mismas si alguien debe o no morir, se le une el factor más lógico. No sería nada recomendable dejar cierto tipo de decisiones en manos de una inteligencia artificial, ya que podría ocasionar problemas adicionales entre países y sus ciudadanos.

Las grandes compañías tecnológicas quieren evitar la IA asesina. Omnibus Dubitandum
¿Sería posible un futuro con una raza de máquinas que tuviesen poder de decisión en nuestro mundo?

Un ejemplo extremo, tal y como apuntan en el documento, sería la creación de una raza de máquinas que tenga capacidad de unión, en cuyo caso habría serias dificultades de control por parte de gobiernos y organismos internacionales. Tal y como describe perfectamente el manifiesto:

Las armas autónomas letales tienen características algo diferentes a las nucleares, químicas y biológicas. Estigmatizar y prevenir este tipo de armamento debería ser una prioridad para la seguridad global y nacional.

El objetivo es acotar el uso de la IA en armas letales

Para finalizar, y como último párrafo del documento recientemente presentado, las compañías e individuos firmantes apelan a los gobiernos, y a sus líderes, a la creación de normas, leyes y regulaciones que persigan la utilización de armas autónomas letales. De hecho, existen asociaciones a lo largo y ancho de la red, Ban lethal autonomous weapons es un ejemplo de ellas, que buscan la implicación de autoridades y ciudadanos para gestionar una limitación en el uso de esta tecnología.

Como podemos leer en las últimas frases obtenidas del trillado manifiesto, en una última petición frente a todos aquellos que quieran hacerse eco de la misma:

Nosotros hemos optado por utilizar los más altos estándares: nunca participaremos ni apoyaremos el desarrollo, fabricación, comercio o uso de armas autónomas letales. Pedimos que las compañías tecnológicas y las organizaciones, así como los líderes, los redactores de leyes y otros individuos, se unan a nosotros en este manifiesto.