La guerra comercial entre Estados Unidos y China que amenazaba la supervivencia del coche eléctrico tiene ahora un nuevo objetivo: bicicletas y scooters eléctricas. Donald Trump ya ha decretado la imposición de un arancel a unos productos que actualmente arrasan en ventas en su país.

Las respuestas a esta medida no se han hecho esperar, siendo empresas como Uber y Lime las que han criticado públicamente la decisión del gobierno estadounidense. Tienen razones concretas para quejarse, porque Trump no se ha quedado corto al decretar ese arancel.

Nuevo objetivo: bicis y scooters eléctricas

Según informa The Verge, el pasado 7 de agosto la administración dirigida por Donald Trump anunció la llegada de un nuevo arancel para productos fabricados en China, alimentando la guerra comercial que ambos países mantienen desde hace unos meses.

Atento, porque un arancel del 25% caerá a partir del 23 de agosto en productos descritos como "motocicletas (incluidos ciclomotores) y ciclos, con motor eléctrico para propulsión", es decir, las bicicletas y scooters eléctricas de moda, y más afectados que puedes consultar en esta lista.

Donald Trump sigue su lucha comercial contra China. Getty Images

Esta no es la primera vez que estos vehículos fabricados en China reciben unas tasas especiales, ya sufren los impuestos provisionales anti-dumping que la Comisión Europea decretó, individuales y que oscilan entre el 21,8% Y el 83,6%, tal y como anunció CMDsport.

Sin embargo, la decisión del gobierno de Trump llega en un momento clave para bicis y scooters eléctricas, inmersas ya en la vida de grandes ciudades de Estados Unidos. ¿Cómo afectará esta decisión a las compañías que trabajan con ellas?

Aranceles que chocan con el crecimiento

Las bicis y scooters eléctricas llegaron el año pasado a San Francisco, ciudad que permitió el ascenso de estos vehículos en otras grandes localizaciones estadounidenses. Miami o Salt Lake City son solo algunas de esas ciudades en las que compañías dedicadas a su comercialización están arrasando.

Por poner un ejemplo, la empresa Spin ya tiene ganancias de 400 millones de dólares, con un valor de hasta 2 mil millones. Sus comienzos fue con bicis compartidas, pero pronto encontró en las scooters eléctricas a sus mejores aliadas.

Las bicis y scooters eléctricas se enfrentan ahora a prohibiciones, regulaciones y hasta aranceles

Algo similar sucedió con Uber y Lyft, que pidieron compartir uno de los cinco permisos para trabajar con scooters en San Francisco. No es extraño que estos vehículos eléctricos tengan tanto éxito, ya que permiten a los usuarios olvidarse de los coches y atascos, no contaminar, ir más rápido que a pie y llegar a tiempo al trabajo.

Sin embargo, y como suele pasar con los negocios exitosos, los problemas han empezado a aparecer. Como informa BiciHome, ciudades como Nueva York ya han prohibido el uso de "E-Bikes", con multas de hasta 500 dólares para los usuarios. ¿El motivo? Estos suelen moverse por las aceras y no respetan a menudo las normas de circulación, dificultando el tránsito.

Si con estas prohibiciones y demás regulaciones las compañías dedicadas a la explotación de bicis y scooters eléctricas no tenían suficiente, ahora llega el gobierno estadounidense con un arancel del 25%, con un valor de hasta 16 mil millones de dólares. Como es normal, estas no se han quedado calladas.

Las respuestas más esperadas

Ese arancel del 25% afecta de lleno a las empresas estadounidenses que trabajan con estos vehículos eléctricos. Apenas quedan unos días para que la tasa entre en vigor, por lo que parece que las reacciones de los afectados no tendrán muchas consecuencias.

Según reportó Financial Times, Uber, Bird y Lime han criticado sin reparos la decisión de Donald Trump, demostrando que la relación de las empresas con más crecimiento de Silicon Valley y el presidente no está en sus mejores momentos.

Danielle Burr, directora de asuntos federales de Uber, ha declarado que esta tasa no consigue atajar el problema de las prácticas chinas, supuesto objetivo de la misma. Además, especifica lo siguiente sobre sus posibles consecuencias:

En el caso de que las empresas puedan absorber este incremento significativo de los costos, esto será a costa de inversión en nuevas tecnologías, la expansión de plantas físicas y la creación de empleos en Estados Unidos. En el caso en el que las empresas se ven obligadas a trasladar el incremento los costos, los consumidores se enfrentarán a precios más altos y a una menor disponibilidad.

Empresas, consumidores y la creación del empleo estadounidenses son los principales afectados por el arancel del 25% del gobierno de Trump según las compañías referidas. Según las mismas, no hay otros proveedores de scooters de forma inmediata en el país, por lo que pueden quedarse sin vehículos para sus clientes.

Cómo no, Uber ha tachado a esta medida de "equivocada", aludiendo que tendrá como resultado un incremento de precios para el consumidor, el principal afectado de toda la polémica. Por otro lado, la empresa Bird ha afirmado que todos los puestos de trabajo futuros corren serio peligro por culpa del arancel.

Estados Unidos impone unos fuertes aranceles a bicis y scooters eléctricas de China. GoGlobie

Las consecuencias han empezado a notarse ya en pequeñas empresas dedicadas a la venta, como Rad Power Bikes, afincada en Seattle. Tal y como ha confirmado Bicycle Retailer & Industry News, cada bicicleta eléctrica costará 200 dólares más, mientras que los triciclos eléctricos sufrirán una subida de 800 dólares por unidad.

Esta ha sido la primera empresa en adaptarse a un arancel que las empresas podrían esquivar mediante una solicitud a la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos. Solo tienen hasta el 9 de octubre para pedir una excepción que les salvaría de una tasa muy peligrosa.