Un padre y su hijo baten un récord mundial: han creado el dron más rápido del planeta

Desde Sudáfrica llega la historia de un padre y un hijo que han pulverizado el récord mundial de velocidad con un dron de fabricación casera capaz de volar a casi 660 kilómetros por hora

Un padre y su hijo baten un récord mundial: han creado el dron más rápido del planeta
El Peregreen V4 combina ingeniería, creatividad e impresión 3D (Luke Maximo)
Publicado en Tecnología

La pasión por la velocidad y la ingeniería ha vuelto a unir a un padre y un hijo sudafricanos para hacer historia. Luke y Mike Bell han conseguido pulverizar el récord mundial de velocidad para un dron, inscribiendo de nuevo su nombre en el libro Guinness gracias a su última creación, el Peregreen V4, que alcanzó una velocidad media de 657,59 kilómetros por hora en los cielos de Ciudad del Cabo. Sin duda los drones parecen no tener un techo que frene sus posibilidades, ni en el día a día, ni tampoco en cuestiones militares.

Este nuevo hito no es, ni mucho menos, fruto de la casualidad. Es la culminación de un proyecto que se ha extendido durante más de dos años, con los últimos cinco meses dedicados en exclusiva a un rediseño exhaustivo del aparato. El objetivo era claro: recuperar el título que ya les había pertenecido en el pasado. Se trata de un trabajo de precisión milimétrica que demuestra la enorme dedicación y el profundo conocimiento técnico que atesora este equipo familiar.

Ingeniería y diseño al servicio de la velocidad

De hecho, el secreto del extraordinario rendimiento de esta máquina voladora reside en una serie de innovaciones clave en su diseño. El cuerpo principal del Peregreen V4, por ejemplo, fue impreso en 3D como una única pieza, una técnica que no solo garantiza una mayor integridad estructural, sino que permite conseguir una aerodinámica prácticamente perfecta. Para su fabricación el equipo empleó una impresora Bambu Lab H2D de alta precisión.

Asimismo, para propulsar su creación, los Bell no escatimaron en potencia. Incorporaron motores T-Motor 3120 de 900 kV, considerablemente más potentes y eficientes que los modelos anteriores, y optimizaron cada curva y superficie del dron para minimizar al máximo la resistencia del aire. El resultado es un auténtico misil teledirigido, capaz de acelerar de una forma que desafía la intuición y mantener una estabilidad asombrosa a velocidades extremas.

Con este logro, Luke y Mike Bell consolidan su reputación en el competitivo mundo de los drones de alta velocidad. No en vano, se trata de su tercer récord mundial, una hazaña que demuestra un dominio notable en la ingeniería y el pilotaje de estos aparatos y que les sitúa a la vanguardia de esta disciplina tecnológica, muy por delante de sus competidores directos.

En definitiva, la proeza del Peregreen V4 es mucho más que una cifra en un libro de récords. Es una historia de superación familiar, de conocimiento transmitido entre generaciones y de una pasión compartida que sigue empujando los límites de lo que es tecnológicamente posible en los cielos de nuestro planeta.

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