Una ingeniera imprime en 3D un váter de colores vivos y totalmente funcional
Si creías que este aparato sanitario siempre era soso y aburrido, eso es porque no has visto la creación de Emily
No importa la cantidad de locos inventores que podamos encontrar por YouTube, en ocasiones inspiradores por algunos de los científicos más locos del mundo del cine. Siempre tenemos tiempo para inspeccionar las redes y encontrar joyas como la que te mostraremos a continuación, que implica unir el concepto de váter e impresión 3D.
El váter que LEGO habría querido fabricar
Emily tiene su propio canal en YouTube, con más de 400.000 suscriptores, y como buena ingeniera se dedica a plasmar en el mundo físico aquellas locas ideas que surgen de su inquieta mente.
En este caso tenemos que hablar del ingenio que puedes ver bajo estas líneas, un váter creado con piezas impresas en 3D y que ha sido concebido, en primer lugar, a través de la plataforma de software Onshape, que permite diseñar todo tipo de objetos.
@emily.the.engineer 3d printing a TOILET #3dprinting #fyp #toilet ♬ original sound - Emily
El primer modelo impreso era una miniatura de una pieza, que le sirvió para comprobar que el váter era funcional. Después de consultar con un compañero, que le aconsejó el uso de materiales como el PLA o el ASA/ABS, Emily comenzó a imprimir las diferentes partes del váter que formaría a tamaño real.
Para unir las piezas, la ingeniera utilizó un pegamento especial para este tipo de proyectos y, además, soldó las partes que tocarían el agua que es utilizada para eliminar los desechos.
Después de solucionar algunos problemas de fugas entre las piezas, Emily y su ayudante comenzaron a experimentar con diferentes objetos para comprobar si el váter cumplía con su principal función. Los primeros objetos en probar el inodoro fueron los filamentos sobrantes de la impresión 3D, que fueron expulsados sin ningún tipo de problema, así como un trozo de papel higiénico. Sin embargo, cuando el váter se tuvo que enfrentar con un guante, dado que éste flotaba, no pudo tragarlo.
El diseño es sorprendente, pero dado que no puede ser anclado a un sistema de cañerías convencional, Emily decidió darle un nuevo uso: un bidé. A través de una bomba de agua, el váter se había transformado en otro apartado sanitario.
Pero volviendo a la idea original, y después de añadirle un portarrollos de papel higiénico, ruedas y soportes para el teléfono móvil y para bebidas, la ingeniera había conseguido crear el váter portátil más extraño que nadie recuerda.