Volkswagen es una de las empresas del mercado de la automoción que más está apostando por la electrificación. A las versiones híbridas enchufables se ha unido la producción de modelos completamente eléctricos. La línea I.D incluirá nuevos modelos a lo largo de los próximos años, por lo que es importante trazar una idea sobre qué debe incluir esta nueva forma de entender la movilidad.

En este sentido, la compañía alemana ha diseñado una estrategia para diferenciarse de sus competidores. Teniendo en cuenta que la gran mayoría de compradores de un modelo eléctrico de la marca va a guardar el vehículo en el garaje, ¿por qué no aprovechar la tecnología disponible a nivel de sensores y conducción autónoma para sacar partido a esta ventaja? Todo conduce a la producción de un robot peculiar.

Volkswagen apostará por la carga de baterías a través de unidades robóticas

La carga del coche eléctrico es una de las principales debilidades de esta nueva tecnología. Al fin y al cabo, aumentar la autonomía en el hogar es un proceso mucho más lento de implementar. Ante esta situación, ¿por qué no apostar por un servicio de carga autónoma que permita al público gozar de una mayor autonomía y flexibilidad? La solución presentada por Volkswagen es diferencial.

Se trata, nada más y nada menos, que la disposición de una o varias unidades de un asistente robótico que está equipado con baterías. De esta forma, si se detecta o, simplemente, se da la orden de que algún vehículo requiere de una serie de kWh, bastará con aproximarse para conectar su boca de carga con el medio de almacenamiento. El proceso, sin duda, parece bastante sencillo.

Veamos cómo cree Volkswagen que tendría sentido la estandarización de esta innovación, cuáles son sus puntos fuertes para poder comercializar en el futuro esta tecnología y, por supuesto, por qué estamos ante una solución que podría tener cabida en multitud de garajes privados. ¿Y si el coche eléctrico necesita de este robot para disparar su comercialización en el mercado?

Un proyecto más avanzado que el anunciado hace prácticamente un año

Hace justo ahora un año, la compañía alemana mostró a través de una serie de bocetos, cómo sería la potencial carga del coche eléctrico a través de unidades robóticas. Ahora, habiendo transcurrido ya un año desde aquellas imágenes, se han publicado unas imágenes que demuestran las claves de esta tecnología. ¿Podría ser aplicable en el medio y largo plazo?

Tras comprobar el funcionamiento de esta tecnología en imágenes, toca ver cuáles son algunos de los detalles más destacados que se conocen al respecto. En primer lugar, es importante tener en cuenta que cada unidad tiene limitada la capacidad de almacenamiento. En este sentido, cada robot viene equipado con un paquete de baterías de 25 kWh. Esto, como es lógico, es insuficiente.

La tecnología de las baterías debe mejorar para aumentar su almacenamiento

Es prioritario, por tanto, aumentar el tamaño y potencia de los robots o, por otro lado, mejorar la densidad de las baterías con el objetivo de incrementar esta cifra. Sea como fuere, se trata de una innovación que se espera que pueda mejorar sus cifras en relación con algunas de las variables más destacadas. ¿Qué más debe tenerse en cuenta a la hora de valorar este curioso producto?

Según se puede leer en el medio de comunicación especializado Electrek, cada uno de los modelos que se han producido hasta el momento es capaz de cargar a una potencia de 50 kW. En términos de comparativa, una posta de la red Supercharger es capaz de transferir energía a una potencia de 150 kW. Deben introducirse mejoras, por tanto, en este sentido también.

Un producto con un gran futuro por delante si introduce cambios

Respecto al modelo descrito a finales del año pasado, el robot de Volkswagen ha introducido mejoras que permiten hacer de esta tecnología una vía a explotar para los próximos años. Aun así, es importante destacar que deberán introducirse importantes cambios para diferenciarse de otras propuestas, tales como la instalación de puntos de carga individuales en cada plaza de garaje.

El robot de Volkswagen ha sido creado para cargar automóviles eléctricos de forma autónoma. Electrek

El reto, por tanto, consiste en mejorar la eficiencia de las baterías y la inclusión de sistemas que permitan mejorar la potencia de carga. De igual modo, todavía queda por lidiar con algunas limitaciones, las cuales serán particulares en cada parking. ¿Qué hacer si estorba una unidad que está transmitiendo carga e impide el paso de otro vehículo? ¿Y si no es accesible la boca de carga?

Como ves, aún quedan por limar todo tipo de penalizaciones en uno de los proyectos más curiosos que ha mostrado Volkswagen en los últimos años. Habrá que esperar unos meses para conocer si se han introducido cambios que permitan aproximar este proyecto a un escenario real. y tú, ¿imaginas tener un dispositivo de estas características en el garaje de tu casa?