Desde hace un tiempo, el coche eléctrico se ha posicionado como la alternativa al diésel y la gasolina. Si atendemos a las presentaciones de los principales certámenes del mercado automovilístico, comprobarás cómo en su mayoría, las presentaciones tienen a vehículos con baterías como protagonistas. Ahora bien, ¿está preparado el usuario medio para pasarse a lo eléctrico?

En muchos casos, el potencial cliente no valora la opción sin emisiones contaminantes por una cuestión fundamental; el acceso a un enchufe de carga rápida no es fácil de encontrar siempre. Al fin y al cabo, una instalación de un puesto de dispensación energética puede suponer algún que otro quebradero de cabeza. ¿Por qué? Permisos a la comunidad y precio son 2 problemas esenciales.

Volkswagen ha creado un robot para hacer más atractivo el coche eléctrico

Volkswagen, una de las compañías que más está apostando por la transición ecológica con su futura línea I.D, es conocedora de la forma de pensar de su posible clientela. Más aún teniendo en cuenta que su entrada en la electrificación se realizará a través de un vehículo compacto especialmente diseñado para circular por el ámbito urbano. Ante esta situación, ¿qué se ha propuesto la marca?

La firma de coches con mayores ventas a nivel internacional ha decidido apostar por una tecnología diferencial. ¿Y si un robot se encargase de los coches eléctricos que deben recibir su correspondiente dosis de energía eléctrica? La instalación de esta solución eliminaría de la ecuación la instalación de surtidores individuales para cada una de las plazas con coche eléctrico.

Esta innovación, por el momento, todavía está siendo analizada y comprobada para ver si, en un futuro, puede tener una gran aplicación. Aun así, dispone de una serie de cualidades que merece la pena mencionar para ver si, así, más usuarios deciden ir más allá y dejar atrás la huella de carbono al utilizar un vehículo sin necesidad de equipar un tubo de escape.

Hacer más práctica la carga de un coche eléctrico como objetivo

En la actualidad, el modelo de Tesla para cargar los automóviles en la red Supercharger, no es lo más cómodo. Han incrementado rápidamente la potencia de carga, pero, aun así, se requiere media hora de plantón para disfrutar en torno al 80% de la autonomía. Algo mismo ocurriría si cualquiera de nosotros instalase un punto de carga en el garaje de nuestro edificio, ¿verdad?

La solución planeada por Volkswagen radica, fundamentalmente, en la instalación de un robot basado en inteligencia artificial. El funcionamiento sería muy sencillo, ya que se puede comparar con el mecanismo sobre el que se basa un robot de limpieza del suelo actual. Bastaría con una vuelta de reconocimiento para saber en qué plazas de garaje hay un coche que requiere cargar sus baterías.

El I.D está pensado para ofrecer su máximo desempeño en la ciudad

La firma alemana ha creído conveniente equipar diferentes unidades con menos batería disponible en cada uno de ellos con el objetivo de hacer más factible un tamaño reducido. Así, por el momento, se ha reconocido una capacidad de almacenamiento de hasta 25 kWh, por lo que se requerirían varias unidades para llenar el cómputo posible de un I.D, el futuro competidor del Golf convencional.

En relación con la potencia de carga, estamos ante un robot que no está pensado para suministrar toda su energía en unos escasos minutos. Al contrario, está pensado para trabajar sin prisa, pues se puede disfrutar de un potencia de 50 kW. Para poder hacernos a la idea de qué significa esto, la red Supercharger de Tesla ya alcanza los 150 kW, mientras que ya se ha abierto la primera que distribuye a 250 kW.

Un proyecto que todavía no tiene un papel destacado en la estrategia

Ahora es cuando los fabricantes deben apostar fuerte por proyectos alternativos. En el mercado, de hecho, podemos comprobar cómo existen diversas fórmulas para hacer crecer el modelo eléctrico. ¿Quién no conoce el curioso método de NIO para disfrutar de autonomía en apenas un par de minutos? Por no hablar de la propia red de carga de Tesla mencionada anteriormente.

Volkswagen ha ideado un robot para instalarlo en el parking privado de una comunidad de vecinos. Heise

Es como si la industria supiese que está en la dirección correcta, pero no sabe cómo reaccionar para alcanzar el objetivo de ser una empresa de primer nivel en el segmento. ¿Es mediante un robot de carga el camino correcto para potenciar el uso de este medio de transporte sin emisiones contaminantes? Por el momento, su producción no está, ni mucho menos, garantizada.

Tanto es así que todavía quedan muchas cuestiones por resolver, como es lógico. ¿Permitiría Volkswagen cargar otros automóviles de otras marcas? ¿Estamos ante un producto con facilidad para disfrutar de varios conectores y adaptadores? ¿Hasta qué punto podría una comunidad impugnar su instalación? Muchas son las preguntas que cabe hacerse antes de su llegada al mercado.