Ay WhatsApp, nos trae tantas ventajas como inconvenientes. Sí, puede que nos mantenga unidos a nuestros seres queridos o que nos permita comunicarnos en tiempo real con personas de cualquier lugar del mundo para charlar o incluso para emergencias tan variadas como el terrorismo o las catástrofes naturales.

Pero también tiene su lado malo, sobre todo originado por la falta de privacidad y el control: las discusiones con algunas personas por el mítico doble check azul, la última hora de conexión, los envíos de ubicaciones en tiempo realpero hay mucho más. Y es que lo que dices también puede ser utilizado en tu contra.

WhatsApp es un arma de doble filo: máxima precaución en su uso

Para empezar, una cosa tienes que tener clara: lo que dices es vinculante y si te dedicas a generar y expandir bulos, podrías ir a la cárcel. Sin ir más lejos, hace poco más de un mes una señora era detenida por inventar que había una amenaza terrorista en Málaga y mandar la cadena a través de esta app de mensajería, como cuenta El Mundo. Lo mismo pasa con las noticias falsas sobre catástrofes naturales.

No hace falta irse a esos casos extremos, de ahí que debamos tener cuidado con quién hablamos. Según el diario El País, una empleada fue despedida recientemente porque, tras un periodo de baja que acabó antes de lo que ella creía necesitar, le dijo a su jefe las siguientes frases:

"No me puedo incorporar" (…) "hacer (sic) lo que tengáis que hacer" (…)

Al día siguiente, la empresa le envió un burofax instándole a incorporarse al trabajo al día siguiente y que en caso de no hacerlo, se entendería como una renuncia. Ella no contestó. Tras llevar esta historia al Tribunal Superior de Justicia de Madrid, el juez entendió que esos mensajes de WhatsApp constituían una dimisión por el contexto en el que se realizaban.

Por si no lo sabes, una dimisión implica que no hay despido improcedente, ni indemnización, ni nada.

Pero no es el primer caso (ni será el último). Hoy en día, usamos WhatsApp para todo y hay que tener cuidado, porque una diferencia de opiniones con un superior puede tenerse de manera verbal y que acabe en un despido.

Sin embargo, cuando hay constancia por escrito de ciertas frases que pongan de manifiesto no poder hacer algo, da igual que sea dentro de un intercambio de opiniones, estas podrían utilizarse para argumentar no un despido, sino una dimisión.

Esto constituye un problema porque las dimisiones deberían entregarse mediante una declaración formal, diferenciándolas, por ejemplo, de una falta de asistencia al trabajo puntual, bien sea porque tienes una crisis de ansiedad o una emergencia.

Mide tus palabras en WhatsApp. Estrategia y negocios

¿Qué hacer en estos casos?

Las nuevas tecnologías van por delante de la ley, que deberá ir adaptándose a la realidad en la que vivimos. Mientras tanto, quizás sería una buena medida la de mantener conversaciones dentro de un medio más tradicional, como puede ser personarse en la oficina o mediante una llamada telefónica. Puede que WhatsApp sea más cómodo, pero de este modo podremos preparar mejor nuestras palabras y estas no podrán ser extraídas para ser consideradas como una dimisión tan fácilmente.

Tienes derecho a pasar de tu jefe fuera de tus horas de trabajo

De todos modos, es vital que prepares tu discurso. Por ello, el periódico El diario se hace eco de un tema interesante: el derecho a no contestar a un WhatsApp del jefe.

Y es que un chat puede sacarse de contexto al no contar con la matización de nuestros gestos y tonos de voz, pero además algunos superiores aprovechan esa comodidad e inmediatez para enviar mensajes fuera del horario de trabajo: que si dónde está el informe, que no encuentra tal información, que no te olvides de preparar tal asunto para mañana, que estés al tanto de una llamada… Por supuesto, al móvil personal. Con tu jefe, ríete tú del WhatsApp Business.

Tú ves el mensaje y sabes que desde el otro lado te ven en línea… ¿Vas a ignorar un mensaje del jefe? Cuidado, porque si pasas por el aro, este es el caldo de cultivo de los problemas. Francia ya ha añadido en la última reforma laboral lo que se denomina "el derecho a la desconexión" y España podría ir camino de ello.

Mientras tanto, solo te queda a ti ser fuerte y ceñirte a tus horas laborales. Puede que WhatsApp sea un medio familiar y cómodo que nos haga sentirnos más flexibles, pero sigue siendo tu jefe: evítalo siempre que sea posible y recuerda este artículo antes de responder.