A pesar de que la industria y los datos nos indican que las ventas digitales van en progresivo aumento, el formato físico sigue estando presente en el mercado del videojuego.

Te preguntarás (o te habrás preguntado) si compensa más adquirir tus títulos en formato físico o en formato digital. Ambas opciones tienen sus puntos positivos que las hacen más interesantes que la alternativa contraria.

Pero te vamos a presentar una serie de razones irrefutables a favor del formato físico, para que veas que lo "clásico" no es siempre la peor de las opciones.

1. No tienen DRM

Los juegos en formato físico no tienen DRM, es decir, no tienen un bloqueo pre-instalado que nos impida instalarlo en otro sistema con una cuenta diferente, o que nos impida instalarlo más de un determinado número de veces.

El formato físico no desaparece de tu disco duro

Esta es una ventaja esencial de las versiones físicas de los títulos, pues permite que no tengamos que hacer varias compras, o volver a comprar un título si, por algún motivo, desinstalamos el juego y perdemos la clave.

Sólo es necesario meter el disco, instalar el título y, evidentemente, disfrutar del videojuego que hemos comprado.

2. Serás el "dueño real" de tu juego

Si compras un juego en formato físico serás el propietario del mismo. Esto quiere decir que no estás pagando por una licencia digital que te da derecho a descargarte el título, pero que en ningún caso te hace dueño del mismo.

Así pues, los juegos que adquieras en versión física serán tuyos por siempre jamás, a no ser que tú, de motu proprio, decidas darles otro uso diferente.

3. No se borran de tu disco duro

El software que pagas, al escoger el formato físico, ya está dentro de los discos. Por lo tanto, los datos del mismo (a no ser por un mal funcionamiento) no van a desaparecer tan fácilmente.

Sin embargo, ciertos títulos digitales que se ponen a la venta (o demos como la de P.T) y luego, sea por las razones que sea, desaparecen de la plataforma en la que lo hemos adquirido/descargado, no podrán ser descargados de nuevo.

Así pues, tanto si borras uno de estos títulos, o se te peta el disco duro, te quedarás sin el título por el que has pagado, sin que sea posible su restauración.

4. Puedes dejárselo a tus amigos

Recordarás el genial momento de la conferencia de Sony en el que al presentar la PS4 intercambiaban, sonrientes, la caja física de un juego. Esta cómica estampa era una amistosa provocación y burla a Microsoft, que quería optar por un modelo de mercado de juegos más cerrado, sin tanta posibilidad de intercambio.

Y es que el formato físico te permitirá dejar tus juegos a tantos amigos como quieras, para que lo puedan instalar y jugar en su consola u ordenador. No tendrás que dejar tu cuenta de usuario, o tus códigos, o tus contraseñas. Compartir, de esta forma, es lo más sencillo del mundo.

5. Los puedes revender sin problema

Otra de las ventajas de tener un título físico es la de revender tu juego a buen precio en el mercado de segunda mano. Hay tiendas que incluso te dan una cantidad nada despreciable si optas por vender el disco a cambio de crédito para gastar en el establecimiento.

Los juegos en versión física, a mejor precio

Así, te puedes beneficiar de un descuento en la adquisición de nuevos productos, sean juegos, consolas u otro tipo de mercancía disponible en la tienda. No dudes en aprovecharte de esta fantástica ventaja mientras sea buenamente posible.

6. Las generalmente maravillosas ediciones coleccionista

En los últimos años, la industria ha decidido comercializar ciertos títulos (que generalmente son muy populares y venden bien) en ediciones especiales, limitadas, o coleccionista. Éstas incluyen numerosos extras de los que carece la edición estándar del juego.

No obstante, algunas de estas ediciones no son todo lo buenas que cabría esperar y su precio, en estos casos particulares, son ridículamente abusivos. Pero no todo van a ser fraudes, y algunos productos de colección son realmente espectaculares.

7. Puedes conseguirlos a mejor precio

El mercado de los precios beneficia, en este caso, a los títulos en formato físico, al menos de momento. Un juego digital tarda comparativamente más en tener un precio ajustado, pero cuando las plataformas online ofrecen descuentos, estos suelen ser muchísimo más generosos que los que se aplican al formato físico.

8. Tendrás una menor dependencia de internet

No necesitaremos aguardar a que nuestro título se descargue y se instale por completo en el disco duro para que podamos disfrutarlo. Con insertar el disco y esperar (un tiempo bastante reducido) a que el juego disponga de los ficheros necesarios para el arranque, podremos disfrutar casi de inmediato del título.

Tic, tac, tic, tac…

Ahora sólo queda decidir si estas 8 razones tienen el peso suficiente para convencerte de la adquisición de tus futuros videojuegos en formato físico.

Recuerda siempre que más vale pájaro en mano que ciento volando, y lo digital, entre nosotros, es pura volatilidad.