¿Alguna vez has visto uno de tus amiibo fuera de su sitio? ¿Aunque sólo fuera un leve desplazamiento horizontal de un nanómetro en tu estantería? Pues eso significa que tienen una vida secreta, una vida que tú desconoces y que sólo se pone en marcha una vez que abandonas tu domicilio. Nosotros hemos contratado un investigador privado con el único propósito de confirmar nuestras sospechas y ¡nos hemos quedado de piedra!

Mucho cuidado porque tus amiibos están muy vivos

Reuniones secretas, luchas inesperadas, o momentos de rebeldía que nunca hubiéramos creído posibles. Pero tenemos pruebas gráficas y os las vamos a mostrar para que podáis creernos, con todo lujo de detalles. Os recomendamos, si tenéis amiibo, que los vigiléis muy de cerca pues podríais encontraros con una buena sorpresa la próxima vez que inspeccionéis vuestro domicilio. Queda dicho, hacen cosas que ni te esperas.

Larga vida al Rey Kirby

Como no podría ser de otra forma, las diferentes sociedades siempre tienen un mandatario o figura de autoridad. En nuestro caso particular, parece ser que el rechoncho y rosa Kirby es quien se encarga de poner orden y concierto (o desconcierto más bien) a nuestra colección de amiibos. Nuestro detective nos asegura que esta reunión era una convocatoria de los vasallos directos del Rey Kirby, a los cuales este asignaría varios cometidos de gran envergadura.

A pesar de que desconocemos los pormenores de la conversación en la sala del trono, parece que a Mario se le habría encomendado la tarea de vigilar al Guardián rufián luego de su intento por perturbar la paz del Reino. Algo que, como veréis a continuación, no fue una muy buena idea pues resultó ser un fracaso total.

El Rey Kirby recibe a sus héroes, para encomendarles varias misiones de primera necesidad.

Una misión Mari-fallida, por Link cumplida

Como testigo presencial, nuestro detective nos asegura que la misión encomendada a Mario no se desarrolló según las directrices establecidas por el Rey Kirby en la reunión mantenida con sus vasallos. En un ataque de deshonrosa cobardía, Mario, al ver las múltiples extremidades y la inusitada rapidez del Guardián, decidió escaparse en lugar de enfrentarlo, poniendo en peligro la estabilidad del Reino.

Sería gracias a Link que con sus certeras flechas consiguió mantener a raya al Guardián, evitando una catástrofe de enormes proporciones. Aunque este aviso bélico no sirvió de mucho pues el Guardián conseguiría, horas más tarde, inmiscuirse en el Templo de Ultravioletas para tratar de robar la Luz de la Diosa.

El Rey Kirby habría encomendado una misión a Mario, pero… se dio a la fuga. Por suerte, Link, valiente héroe, consiguió amedrentar al Guardián.

Guardianes que son ladrones

Como habíamos vaticinado (y según nuestro detective) puedes ver que el Guardián intentó robar el Fuego Sagrado para desestabilizar el equilibrio y la paz del Reino que tanto le costó conseguir al Rey Kirby. Lejos de obtenerlo, el Guardián sólo logró que uno de sus múltiples brazos móviles terminara medio derretido por el poder del Fuego, pues sólo un sabio es capaz de manipular tan poderoso y caprichoso elemento.

Seguro que esta lección servirá para que el entrometido Guardián se dedique a vigilar nuestro domicilio en lugar de tratar de cumplir con sus malévolos planes. Y es que, antes o después, el karma siempre termina por volverse en contra de los que traman cosas despiadadas, por lo que el Guardián se lo pensará dos veces antes de inutilizar otro de sus brazos al cometer cualquier otra fechoría.

Un Guardián se acerca desesperadamente al Fuego Sagrado, buscando robar la Luz de la Diosa.

La Sabia Zelda se rebela

Los sucesos acaecidos lejos de ser celebrados por todos, sentaron como un jarrón de agua fría a Zelda, que en su faceta de sabia erudita, no entendió cómo no se había contado con su consejo para la resolución del conflicto con el Guardián. Ella, como sabia y representante de la Divinidad en la Tierra, hubiera sido la más indicada para mediar ante el posible levantamiento de la Luz de la Diosa.

Así pues, como indica nuestro detective, Zelda decidió rodear la efigie del heroico Link con un fuerte cable para proceder a su derribo y subrayar su desacuerdo, alzándose en rebelión ante un Reino que no escucha a sus integrantes femeninas. Finalmente, el Rey Kirby consiguió pacificar a la Princesa evitando la destrucción de la estatua, al concederle un asiento vitalicio en su Consejo de Héroes. Con esta victoria, Zelda consiguió ser la primera mujer con voz y voto en las tareas del Reino.

Con su airada protesta, Zelda consiguió que las mujeres fueran parte indispensable del Reino para siempre jamás.

Una huida que termina en una visita muy culturizante

Te estarás preguntando a dónde fue que huyó Mario. Pues el muy bigotudo, tras escapar y saberse libre de todo peligro, decidió visitar a su adorada Peach en la Video-biblioteca Real, de la cual es responsable desde que el Rey Kirby la nombrara Guardiana del Último Saber. Entre vídeos y libros, Mario aprovechó para mantener una seria conversación con Peach, que culminó en el préstamo de varias primeras ediciones de libros como Guía de champiñones para crecer, El secreto de los Lakitu o Luigi: el verde nunca te ha sentado tan bien.

Después de tanta lectura, Mario volvió a su casa donde lo esperaba el mismísimo Rey Kirby para amonestarlo por su comportamiento ante la misión que se le había encomendado. Después de unas cuantas horas de real discusión, Mario supo disculparse como convenía y se autocondenó a 10 años de servicio limpiando las tuberías y cañerías del Reino, trabajo que abandonaría años después en favor de una trayectoria mucho más exitosa y heroica.

Mario huye para ir al encuentro de su amada Peach, que lo aguarda en la Video-biblioteca del Reino.

Ser amiibo no es fácil

Y es que ser una figura de colección requiere estar demasiado tiempo parado, por lo que es completamente normal que tus amiibo quieran vivir historias apasionantes, que sólo ocurren cuando tú no estás. Te recomendamos, como nosotros, que contrates un buen detective privado (la habilidad de un Boo te vendría de perlas), para que estas épicas amiibianas no caigan es saco roto y las puedas compartir con el mundo. Y recuerda: un amiibo más nunca está de más.