Puede que nuestro titular te suene rocambolesco, loco o incluso siniestro, pero te aseguramos que no puede estar más cerca de la realidad. Hay padres que se preocupan tanto por cómo invierten el tiempo sus hijos, que llegan a hacer cosas tan surrealistas como la que hoy nos ocupa. ¿Está su preocupación fundada o exageran demasiado?

El mundo es inmenso, lo que sucede en él: tremendo

Contratar a personas que no conoces a través de internet para que liquiden al personaje que maneja tu hijo es, ciertamente inquietante, pero ¿y si no hay una forma más disuasoria para que deje de jugar que evitar que pueda jugar? Quizás no sea esta la manera más lícita y sosegada del mundo, pero parece que podría ser efectiva según relatan desde Kotaku.

Padres que toman medidas desesperadas ante actitudes desesperantes. La adicción puede ser un gran problema. The Magic Rain

"La letra, con sangre entra"

Este era el lema que muchos padres, tutores y profesores tenían en una época pasada, pero no tan remota y parece que, en el caso del Sr. Feng (el padre del empedernido gamer chino que sufrió las consecuencias de sus larguísimas partidas), una forma digitalmente "violenta" de proceder es la mejor manera de evitar que un hijo siga malgastando todo su tiempo en el juego online.

Gamer sí, "viciado" no, por favor

La idea de este padre no era otra que la de conseguir que su retoño terminase por aburrirse de no poder jugar y dedicara su tiempo a salir de casa y a buscar un trabajo que le permitiera abandonar el nido paterno-filial, ganándose la vida honrosamente. Aunque pueda que no actuara de la mejor forma posible, este padre sólo buscaba el beneficio de su hijo. Y es que como dice el refrán: "quien bien te quiere te hará llorar".

Con lo que no contaba el Sr. Feng era con que a su hijo se le ocurriera plantarle cara y confrontarle por lo sucedido, luego de enterarse de que su progenitor estaba detrás de ese constante y mortal asedio en sus partidas online. Este chaval le comentó a su padre que no es que jugara por que quisiera encerrarse en su mundo y vivir sin trabajar, sino que lo que deseaba es tomar un tiempo para encontrar un trabajo que se adaptara mejor a lo que él quería.

El Sr. Feng creía que su hijo no quería buscar trabajo y recurrió a una medida un tanto exagerada para lograr que lo hiciera. Forbes

El Sr. Feng entendió, entonces, que su vástago no era uno de esos vagos redomados o ni-nis que se plantean una suculenta vida a costa de sus padres, simplemente quería algo más de tiempo para poder dar con un puesto de trabajo que no terminase por detestar. Y el Sr. Feng se dio por conformado, pues creía que su hijo había entrado en una espiral de autocomplacencia de la que podría serle difícil escapar.

¿Qué harías si te hubiera pasado a ti?

Seguro que tu reacción hubiera sido la misma, o parecida, o completamente diferente, pero seguro que te habría sorprendido que tus padres tomaran una decisión tan brutal en lugar de sentarse a hablar contigo claramente sobre tu comportamiento. Lo más pasmoso es la facilidad con la que el padre del joven chino encontró "sicarios" digitales dispuestos a liquidar a su "hijo", ¿es que hay una aplicación o portal para este tipo de cosas?

Sea como fuere, la verdad es que este tipo de historias "para no jugar" siempre dan mucho que pensar y, lo mejor, como todo en la vida, es saber enfrentarse a los problemas de cara y no atiborrándose a jugar desesperadamente, ya que esto siempre puede llegar a tener consecuencias nocivas a largo plazo. Que este ejemplo te sirva para saber que jugar es más que sano, pero que nunca has de abusar de ello. Ante todo: ¡mesura!