Las mejores películas ciencia-ficción han servido de inspiración a muchas compañías que buscan reproducir algunos de los gadgets más interesantes que se han visto en la gran pantalla. Los cascos de realidad virtual actuales han dado buena muestra de que nuestros sueños tecnológicos más salvajes pueden hacerse de carne y hueso, o mejor dicho, de chips y plástico. Pero esto no siempre es así, ya que el mundo tecnológico actual poco o nada tiene que ver con las realidades tan avanzadas que nos ofrece el cine.

La tecnología más avanzada del cine, a veces, se hace realidad

Sin embargo, sí hay ocasiones en las que la realidad iguala o supera a la ficción, y la industria consigue crear un objeto igual o muy similar a aquel que había causado furor entre los espectadores. Este es el ejemplo de las zapatillas autoajustables de Regreso al Futuro, las Nike Air Mag, que lograron ver la luz después de décadas en la mente cinéfila colectiva. Y ahora es el turno del traje háptico de Ready Player One, que podría ver la luz si finalmente es desarrollado por Kaaya Tech en su campaña HoloSuit de Kickstarter.

Un traje muy sensible

No sé si recordarás el traje de Ready Player One que te he mencionado, pero no me importa refrescarte la memoria si es necesario. Resulta que en esta película dirigida por Steven Spielberg existían varios trajes hápticos (aunque el del protagonista, Wade Owen Watts, era el más avanzado) que se caracterizaban por su capacidad para trasladar los movimientos del cuerpo al mundo de realidad virtual en el que se basa el juego. Así, un movimiento cinético en la realidad se convertía en un movimiento en el mundo digital con la misma dirección y velocidad que el original.

Un traje que transforma los movimientos reales en movimientos virtuales

Además, este traje permitía sentir en propia piel lo que ocurría en el mundo digital, lanzando impulsos hápticos capaces de generar sensaciones placenteras como caricias o roces, pero también reacciones desagradables como golpes y dolor. Desde luego, se trata de una invención más que ingeniosa y completa que permitía a los diferentes personajes moverse por un mundo virtual de una forma completamente autónoma y realista, vamos, todo un hito de la tecnología más puntera.

(Subtítulos disponibles en español)

Bien, pues has de saber que una compañía denominada Kaaya Tech está intentando recrear ese traje, bueno, no exactamente ese, pero uno muy similar al que puedes ver a partir del minuto 2:50 del vídeo anterior. Kaaya Tech quiere desarrollar un HoloSuit (HoloTraje) que se base en los mismos preceptos que el de la película, ya que ponértelo posibilitaría prescindir de ningún tipo de mando para desplazarte o interactuar con un mundo de realidad virtual.

Imagina todo lo que podrías llegar a hacer con un HoloSuit Pro

Así pues, el HoloSuit Pro (el traje más avanzado de la compañía) te acercaría un paso más a esa fluida realidad virtual en la que tus movimientos dependen de todo tu cuerpo. Cuenta con 36 puntos para sensores y 9 dispositivos de feedback háptico que permiten crear un avatar de RV o un robot humanoide real que reproduzca exactamente tus movimientos corporales. ¡Imagínate todo lo que podrías hacer en un juego de realidad virtual con esta tecnología!

No tendrás necesidad de mandos de ningún tipo, y si no quieres una experiencia tan inmersiva, Kaaya Tech también ha diseñado una chaqueta con tecnología similar a la que luego se le podrían añadir pantalones, guantes y otros accesorios aún por desarrollar. El proyecto de Kickstarter ya ha sobrepasado su cuantía mínima para ser fundado, aunque los precios de cada pieza no son exactamente bajos. Si estás interesado en adquirir un HoloSuit o alguna de sus partes, visita la página del prototipo y apoya la campaña antes de que finalice (quedan 24 días).

Lo virtual, más real

Seguro que tú también piensas que deberían de existir más proyectos como el de HoloSuit, que traten de acercar cada vez más nuestro mundo al virtual, y hagan avanzar, de paso, la industria de los videojuegos hacia la creación de títulos y dispositivos mucho más inmersivos. Esto beneficiaría a todos al posibilitar la ruptura de la cuarta pared, sumergiéndonos de lleno en el propio videojuego al que jugamos. Necesitamos un mundo virtual más real, que ofrezca nuevas formas de diversión que nunca hemos experimentado, o en otras palabras, una revolución de nuestra capacidad de sentir digitalmente.