Desde Windows XP hasta Windows 11: comparan el rendimiento de los sistemas operativos de Microsoft. No creerás cuál fue el ganador
Windows 11 no está hecho para ejecutarse en equipos con hardware de hace varios años, y eso se nota en el rendimiento
El soporte oficial de Windows 10 finalizó a mediados de octubre de 2025. Sin embargo, como cientos de millones de usuarios lo siguen utilizando, Microsoft proporcionó un año más de actualizaciones de seguridad de forma totalmente gratuita para realizar los preparativos necesarios para instalar Windows 11. El problema es que esos cientos de millones de personas no están interesadas en dar el salto al último sistema operativo de la compañía cofundada por Bill Gates.
Windows 11 lleva disponible desde principios de octubre de 2021. Según los últimos datos proporcionados por StatCounter, su cuota de mercado es de «apenas» el 50,73 % en diciembre de 2025. Windows 10, por su parte, acapara el 44,68 %. Aunque no lo parezca, el problema es bastante grave, ya que tras más de cuatro años sigue habiendo muchísima gente reticente a actualizar a Windows 11, y en los últimos meses la cantidad de usuarios que usa Windows 10 se ha incrementado (en octubre de 2025, 41,71 %).
¿Es Windows 11 tan malo como dicen? ¿Y Windows 10 es tan bueno como los internautas promulgan? El creador de contenido TrigrZolt ha compartido en su canal de YouTube una prueba que compara el rendimiento de Windows XP, Vista, 7, 8.1, 10 y 11. Aunque no es muy científica, el último sistema operativo de Microsoft quedó a la cola, y el ganador fue bastante sorprendente.
El detestado Windows 8.1 es el ganador de este curioso experimento
Para la comparativa, TrigrZolt empleó seis ordenadores portátiles Lenovo ThinkPad X220, equipados con procesadores Core i5-2520M, 8 GB de memoria RAM y un disco duro de 256 GB. A día de hoy, estas prestaciones se quedan cortas para los sistemas operativos más modernos de Microsoft, pero los más veteranos pueden «brillar» al ser menos exigentes a nivel de recursos. De hecho, Windows 11 no es compatible oficialmente con este hardware.
El experimento comienza con una prueba de inicio, en el que el Lenovo con Windows 8.1 arrancó más rápido, mientras que Windows 11 fue el más lento. El modelo con Windows 11 tiene dificultades para cargar la barra de tareas durante un rato, claro indicativo de que no está bien optimizado para ejecutarse en equipos de prestaciones más modestas (incluso tiene problemas con algunos más modernos).
En la prueba de almacenamiento, Windows XP se lleva el oro al solo necesitar 18,9 GB de espacio para todas las aplicaciones instaladas. En Windows 11, el almacenamiento necesario asciende hasta los 37,3 GB, quedando en tercer lugar, detrás de Windows Vista. Windows 7, por su parte, ocupa 44,6 GB.
Respecto a la prueba de gestión de RAM, Windows XP vuelve a ser el ganador, ya que apenas consume 0,8 GB de memoria cuando el sistema está en reposo. Windows 11 aumentó la media a 3,3 GB, llegando a los 3,7 GB en un momento dado. En la segunda parte de la prueba de RAM, que consiste en la carga de pestañas de navegador web, Windows 11 vuelve a quedar en último lugar (49 pestañas), mientras que Windows 8.1 sorprende con sus 252 pestañas.
En la prueba de autonomía, el Lenovo con Windows 11 es el primero en caer, mientras que Windows XP se vuelve a alzar ganador. No obstante, la diferencia entre equipos es de solo unos pocos minutos. Estos son solo algunos de los tests realizados por el youtuber, y en el vídeo se puede ver el resto.
Hace unos párrafos mencionamos que no se trataba de una prueba demasiado científica, justamente porque Windows 11 no está pensado para ejecutarse con hardware tan antiguo. Si se usaran equipos más modernos, con SSD, los resultados, probablemente, serían muy diferentes. El ganador de esta prueba con «valor histórico», según TrigrZolt, es Windows 8.1, un sistema operativo bastante olvidado que llegó para solucionar algunos de los problemas de diseño de Windows 8, aunque para entonces la comunidad el daño ya estaba hecho.