La Tierra ha sido el hogar de millones y millones de especies distintas durante su larga vida. Desde la aparición de los primeros seres unicelulares en los océanos primigenios hasta nuestros días, pasando por el surgimiento de los primeros seres fotosintéticos y el reinado de los grandes dinosaurios.

Millones de habitantes han pasado, algunos nunca volverán

Como sabrás, muchas de esas especies no se encuentran ya entre nosotros, y es que durante los millones de años que ha vivido nuestro planeta han tenido lugar extinciones, algunas de ellas realmente masivas. ¿Por qué ocurrieron?

Como apuntan desde Vix, la extinción más impresionante conocida ocurrió entre el periodo Pérmico y el Triásico hace unos 250 millones de años. ¿Las consecuencias? Cerca del 95% de las especies existentes desaparecieron para siempre. En realidad no sabemos a ciencia cierta por qué tuvo lugar, pero las teorías se agrupan en torno a dos supuestos, el posible impacto de un asteroide o problemas en la atmósfera causados por violentas erupciones volcánicas.

Sin embargo, no todas las extinciones de especies han sido tan devastadoras. Durante todo este tiempo, existen seres que han ido desapareciendo en momentos puntuales, como consecuencia de cambios climáticos, por epidemias o por la propia actuación del ser humano. A veces, alguna de estas extinciones, ha dado lugar a acontecimientos inexplicables.

Acosado hasta el final

El bucardo, de nombre científico Capra pyrenaica pyrenaica, fue un pariente de la cabra montesa que habitó en la zona de los pirineos. Como leemos en IFLSCIENCE!, también hubo un tiempo en el que podía verse a este animal en áreas del País Vasco y el norte de Aragón y Cataluña.

Un ejemplo de la persecución desmedida que acabó en desastre

Su espectacular cornamenta fue uno de los principales motivos por los que esta especie fue perseguida, cazada durante años. De hecho, el acoso fue tal que a principios de los años 90 tan sólo quedaban 15 ejemplares.

El bucardo no es una cabra montesa cualquiera. Taringa

La situación era insostenible y a pesar de los esfuerzos tanto de organizaciones como de las autoridades medioambientales, el último ejemplar de bucardo murió en el primer año del nuevo siglo. Como reflejan en RTVE, esta hembra de la maltratada cabra pirenaica fue hallada muerta en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, el 6 de enero del 2000.

¿Podíamos traer de vuelta a un animal extinto?

Años después de la desaparición de la especie, tuvo lugar un intento de subsanar todos los errores que se habían cometido. Un grupo de investigadores se encontraban dispuestos a devolver a la vida a la especie. ¿Cómo podía ser esto posible? La clonación parecía ser la respuesta.

En el año 2003, un grupo de científicos del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA), intentó resucitar al bucardo utilizando unas células que habían sido extraídas de uno de los últimos exponentes.

Los intentos no acabarían como esperaban los investigadores

Los investigadores consiguieron introducir una serie de embriones en los úteros de cabras comunes, con el fin de que gestaran a un ejemplar de la especie extinta. A pesar de que fueron bastantes, sólo una de ellas consiguió dar a luz a un bucardo. Por desgracia, estos procesos no suelen acabar bien.

Al igual que en el caso de la oveja Dolly, surgieron complicaciones. Sin embargo, en el pequeño bucardo fueron más graves y repentinas. Como consecuencia de unos problemas pulmonares, la cría murió a los pocos minutos, convirtiendo a esta especie en la primera de la historia en extinguirse en dos ocasiones.

Un desastre del que debemos aprender

Nuestros actos tienen una gran influencia sobre el planeta y sobre los seres que en él habitan. Debemos proteger a todas las especies con las que convivimos, ya que las consecuencias de la pérdida de biodiversidad pueden ser muy peligrosas.

Hay que aprender de errores tan grandes como el que se cometió con los bucardos, precisamente para poder evitar que puedan volver a repetirse. La protección de los medios naturales y las especies no es ningún juego.