Robotica astronauta

Un grupo de científicos nipones de la Universidad de Tokio ha publicado este mes un nuevo estudio en la revista científica Nature revelando cómo se ha encontrado vida dentro de rocas en el fondo de los océanos a 100 metros de profundidad en rocas extraídas a finales de 2010 de tres ubicaciones distintas del Océano Pacífico, más concretamente entre Nueva Zelanda y Thaití.

El estudio publicado pone en relieve la importancia de comprender cómo funciona la vida de la lava basáltica situada en la corteza superior de los océanos, una de las zonas habitables más grandes de nuestro planeta; y a pesar de ello, el tipo de vida microbiana de esos entornos aún son completamente desconocidos.

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Rocas a 100 metros bajo el océano cargadas de vida microbiana

En las rocas basálticas de mayor antigüedad que se han analizado del Océano Pacífico se ha encontrado un número muy superior de células por centímetro cúbico

En rocas basálticas de 33 a 104 millones de años de antigüedad se llegaron a encontrar hasta 10 000 millones de células por centímetro cuadrado, una cantidad muy inferior cuando se estudió rocas de este tipo más recientes –con un millón de veces menos células– y que por lo tanto no están tan colonizados; al mismo tiempo, esta cantidad supone 100 millones más bacterias que otras muestras del suelo oceánico.

Bacterias dentro de los tubos de arcilla dentro de rocas submarinas. El basalto se corresponde al color gris; la arcilla al naranja; y lo verde son las bacterias.

Los volcanes que forman erupciones debajo del nivel del mar generan rocas a 1200 grados centígrados que se enfrían creando pequeñas grietas de menos de un milímetro. Y con el paso de los millones de años esas grietas se llenan de minerales arcillosos y de bacterias que se alimentan de estos.

De esta forma, los microbios probablemete entran en las fracturas del basalto mediante el flujo de agua del mar. Cuando la roca basáltica es joven está compuesta por un 15% de fracturas, por lo que es "sencillo" que el agua fluya. Al mismo tiempo, un malterial secundario –como la arcilla– crece en esas fracturas haciendo que su volumen decrezca. A pesar del crecimiento de ese mineral, algunas fracturas se mantienen lo suficientemente abiertas como para que el agua siga fluyendo a través del basalto por decenas de millones de años. «Estas fracturas son un sitio muy amigable para la vida», se explica en el estudio.

Pero, igual que la Tierra, Marte también tiene una gran superficie de lava basáltica, lo que implica que también podría encontrarse vida en las mismas condiciones. Es decir, esta nueva investigación podría ayudar en la incesante búsqueda de vida en Marte. «Ahora mismo estoy más convencido de que podemos encontrar vida en Marte», declara Yohey Suzuki, uno de los principales desarrolladores del paper científico. «Si no fuera así, tendría que ser porque la vida depende de otros procesos que no están presentes en Marte, como la tectónica de placas».

Cómo hallar vida en rocas del Océanos Pacífico podría ayudarnos a encontrar vida en Marte

Ahora no solo sabemos dónde buscar en Marte para saber dónde podríamos encontrar vida en el planeta rojo, sino que se llevará a cabo: la universidad que ha realizó la investigación en el Océano Pacífico trabajará de forma conjunta con el Centro Espacial Lyndon B. Johnson de la NASA situado en Houston para usar el mismo sistema usado pero con rocas marcianas.

«Pensé que era un sueño, ver en las rocas una vida microbiana tan rica»

Los minerales arcillosos son como un material mágico en la Tierra; si puedes encontrarlos, casi siempre puedes encontrar microbios viviendo en ellos

Esta vida microbiana aeróbica genera energía de una manera muy parecida a los humanos: se alimenta de nutrientes orgánicos y usa oxígeno. Y, además, viven en un ambiente similar al que se podría encontrar en Marte, y es esa la razón por la que este hallazgo es muy importante a la hora de buscar vida en el planeta marciano. En 2012, de hecho, el rover Curiosity, que se encuentra en la superficie de Marte, encontró mediante difracción de rayos X minerales muy similares a las rocas basálticas emitidas por los volcanes de Hawái.

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Al mismo tiempo, y como vemos en el vídeo superior, la Curiosity de la NASA también ha encontrado material orgánico en antiguas formaciones en Marte –en concreto, en el cráter de Gale–. Este material orgánico de gran tamaño encontrado sería el mismo que se puede encontrar en el carbón o en el petróleo, lo que insinúa que podríamos haber habido vida en Marte.