Aunque somos seres diurnos, ya que realizamos la mayor parte de nuestra actividad durante el día, los científicos catalogan al sueño como un “motivo básico”. Esto quiere decir que nos encontramos ante una necesidad biológica, que puede poner nuestra vida en peligro si no la llevamos a cabo.

Dormir es tan importante que tu existencia se desarrolla en una continua alternancia entre la vigilia y el sueño. Para comenzar, deberíamos empezar por entender en qué consiste el sueño. Como podemos leer en la página web del Instituto de Sueño, mientras duermes, tu organismo pasa por varias fases distintas. Hoy sabrás que ocurre durante cada una de ellas.

Un proceso más complejo de lo que imaginabas

Tu organismo realiza distintos procesos, tu cerebro pasa por distintas fases

A mediados del siglo pasado, y como apuntan desde Psicología y Mente, los investigadores Dement y Kleitman establecieron una clasificación de las fases del sueño que sigue vigente hoy en día. Para establecer estas fases se usó un registro de tres parámetros, la actividad cerebral, la actividad ocular y la actividad de los músculos submentonianos. En concreto se establecieron 5 fases distintas:

  • Durante la primera fase, cualquiera de nosotros podría despertarse muy fácilmente, y normalmente se halla en algún punto entre el sueño y la vigilia. Son los momentos previos a estar dormido, en los que aún puedes sentir los estímulos del exterior, pero te encuentras en un estado de “adormecimiento”.

  • La segunda fase comienza aproximadamente 10 minutos después. Se caracteriza por la presencia de husos de sueño, unas determinadas ondas producidas por tu cerebro. Estos se harán cada vez más frecuentes hasta volverse continuo. Sigue siendo fácil volver a la vigilia y se producirán movimientos lentos de los ojos.
Tu cerebro es un entramado químico, pero también eléctrico. Psicología y Mente
  • La tercera fase comenzará a los 30 minutos. Aquí suele darse lugar una actividad cerebral muy concreta, en la que se producen unas ondas que los científicos llaman "delta". Esta tercera fase puede ser tomada como una fase de transición hacia el sueño profundo, teniendo como puntos principales una bajada de la temperatura corporal así como de la presión arterial.

  • La cuarta y última fase aparece unos minutos después. Aquí la relajación muscular es máxima y es muy raro que una persona pueda moverse en esta etapa. Además, si por cualquier cosa te despertases, es muy probable que te encontrases muy confuso, sin saber ni qué hora es ni donde estás. Seguro que te ha ocurrido alguna vez, por lo que sabrás que la situación vuelve a la normalidad rápidamente.

Por último, y, a parte, tendríamos otra fase del sueño que es diferente a las demás, esta es la fase REM, siglas que provienen de las palabras en inglés Rapid Eyes Movement. El sueño REM, sueño MOR en español, es tan peculiar que a las demás fases del sueño se las denomina también sueño no REM. Pero, ¿por qué es tan especial?

El origen de tus sueños

Durante una noche de sueño, una persona suele presentar cuatro o cinco períodos de sueño REM, muy cortos al principio de la noche y más largos hacia el final. Estos pueden llegar a ocupar una quinta parte del tiempo total del sueño.

Es aquí donde tienen lugar todos tus sueños

En esta etapa se presenta el sueño más ligero; si alguien te despertara durante esta etapa, en pleno sueño REM, te sentirías descansado. Durante el sueño REM es común que la frecuencia cardíaca y la frecuencia respiratoria sean irregulares. Sin embargo, uno de los aspectos más curiosos es que es precisamente en esta fase donde tienen lugar tus sueños. ¿Cómo se producen?

Como ya te contamos hace algún tiempo, los sueños aparecen por la activación de unas áreas de tu cerebro. Estas, entre las que encontramos al tálamo, producen descargas aleatorias, dando lugar a imágenes que cobrarán un sentido prácticamente azaroso. Todas ellas forman parte de lo que conocemos como sistema límbico.

Trabajan mientras tú duermes

Como apuntan desde Dreams, existen unas áreas de tu cerebro que trabajan durante la noche, mientras duermes, y que son también responsables de todo lo que te contamos, formando parte de este sistema.

Un sistema plagado de cualidades diferentes

En él podemos encontrar estructuras realmente importantes, como la amígdala, que juega un papel muy relevante en tus miedos y estímulos que recibes del exterior. También reside aquí el hipocampo, maestro de ceremonias en muchos de los aspectos de tu memoria, una de las capacidades más importantes que posees.

No olvidamos áreas como el giro cingulado y el tálamo que hemos me mencionado anteriormente, responsables de reacciones musculares pero también de fenómenos tan impresionantes como los sueños, aleatorios ante todo. Ya lo contaba Carlson en su conocida obra Fisiología de la conducta. Por lo tanto, olvídate de significados, los sueños son un intento de tu cerebro de dar sentido a una actividad puramente circunstancial.