La evolución nos ha dotado de un cerebro muy complejo, que nos permite llevar a cabo cientos y cientos de tareas distintas. Además, gracias a él, contamos con capacidades que nos separan del resto de seres vivos y nos ayudan a adaptarnos más eficientemente a lo que nos ocurre.

Es necesaria para cualquier aspecto de nuestra vida

Una de esas capacidades cognitivas básicas es la memoria. Puede que no te lo hayas planteado, pero usas la memoria para prácticamente todo. Cuando suena el despertador y reconoces el sonido, cuando sales de casa y vas a clase o al trabajo, incluso cuando comes o montas en bicicleta. La memoria no consiste únicamente en recordar hechos lejanos o plasmar las respuestas de un examen, y por eso es tan importante.

Por esto, hoy venimos para hablarte de algunos trucos que te ayudarán a ejercitar y mejorar tu memoria. Esta debe ser trabajada como cualquier otra habilidad, por lo que no dudes en ponerlos en práctica.

La técnica del "Chunking"

Como bien reflejan en Xombit, llamamos chunking a un método que se basa en el agrupamiento de conceptos. Un chunk es una unidad organizativa de nuestro cerebro, y este puede guardar en la memoria entre 3 y 5. Por ejemplo, si tuvieras que mantener en tu memoria unos nombres para apuntarlos unos minutos después, serías mucho más eficiente si recordases 4 en vez de 7.

Es fácil, pero tremendamente útil

Siguiendo esta premisa, esta técnica nos otorga una herramienta sencilla pero muy útil. Si agrupamos la información que queremos recordar, no formando más de 5 bloques distintos, podremos acordarnos mucho más fácilmente. A veces lo hacemos inconscientemente, como cuando decimos nuestro número de teléfono siguiendo un esquema XXX-XXX-XXX. Sin quererlo, hemos creado tres chunks.

Haz ejercicio

El ejercicio mental no es el único que puede mejorar tu memoria. Muchos estudios, entre los que encontramos uno realizado por investigadores de la Universidad British Columbia, han demostrado que el ejercicio físico tiene una fuerte influencia sobre el cerebro.

El tenis es un deporte aeróbico que te ayudaría a mejorarla. Guía Fitness

Los trabajos han demostrado que realizar ejercicio habitualmente contribuye a mejorar el flujo sanguíneo hacia el cerebro, mejorando sus niveles de oxígeno y ayudando a proteger la memoria de enfermedades como la demencia. Si las estructuras responsables de esta capacidad, como el hipocampo, se mantienen sanos, el riesgo será mucho menor. El estudio recomienda que el ejercicio sea aeróbico, como correr o montar en bicicleta, y que se lleve a cabo al menos durante 2 horas a la semana.

El poder del sueño

Dormir bien es muy importante para tu salud. Los científicos no saben aún qué es lo que ocurre concretamente en nuestro cerebro mientras dormimos, pero lo que si sabemos es que bastan 10 días sin sueño para acabar con la vida de una persona.

Su influencia es mayor de lo que habías imaginado

Por lo tanto, no podemos esperar rendir bien cognitivamente si no tenemos unos buenos hábitos de sueño. Además, procesos muy relevantes como la consolidación de la memoria, cuando nuestros recuerdos se graban para mantenerse a largo plazo, se producen exclusivamente cuando estamos dormidos.

No es ningún misterio el por qué te quedaste estudiando hasta tarde durante varios días y aun así suspendiste. Para cualquier aprendizaje es tremendamente importante cuidar las horas de sueño, si no, nos encontraremos con las consecuencias de un hipocampo cansado.

Alimentos que la protegen

Hace algún tiempo hablamos de cuáles eran los mejores alimentos para mantener sano tu cerebro, por lo que ya puedes hacerte una idea. Muchos de ellos son además beneficiosos para la memoria, pero existen unos que deben ser mencionados con honores. Los frutos secos y el cacao son buenas opciones, pero lo mejor, sin ninguna duda, son los frutos rojos.

Numerosos estudios han demostrado sus efectos positivos, como el realizado por el Brigham and Women’s Hospital de Boston en los Estados Unidos, y al que se refieren en 20minutos. Según este mismo trabajo, en el que participaron más de 121.000 personas, aquellos que consumían frutos rojos habitualmente denotaban unas tasas considerablemente menores en el envejecimiento y pérdida de la memoria.

Como apuntamos al comienzo de estas líneas, la memoria es una capacidad cognitiva que nos permite hacer muchas cosas diferentes, sin la que apenas podríamos vivir. Enfermedades como el Alzhéimer nos muestran los estragos que su ausencia puede provocar, por lo que tenlo muy en cuenta, cuídala.